{"id":53,"date":"2023-06-21T14:03:41","date_gmt":"2023-06-21T14:03:41","guid":{"rendered":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=53"},"modified":"2023-07-03T17:59:46","modified_gmt":"2023-07-03T17:59:46","slug":"partidas-carlistas-y-bandidos-en-el-marmolejo-del-siglo-xix","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=53","title":{"rendered":"Partidas carlistas y bandidos en el Marmolejo\u00a0 del siglo XIX"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Manuel Perales Sol\u00eds-<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff\ufeffEl an\u00e1lisis del fen\u00f3meno del bandolerismo precisa necesariamente de su vinculaci\u00f3n a la realidad social y econ\u00f3mica que vive la Andaluc\u00eda del siglo XIX. Una realidad claramente definida por el predominio, a todos los niveles, de la nueva clase burguesa acaparadora de tierras que junto a la pervivencia de la antigua nobleza latifundista favorecen la consolidaci\u00f3n de un modelo de propiedad agr\u00edcola socialmente injusta que va a dar al traste con cualquier posibilidad de progreso de las clases sociales m\u00e1s d\u00e9biles a las que irremisiblemente se les relega a situaciones de pobreza cuando no de marginalidad extremas. De entre estos estratos m\u00e1s pobres vinculados por necesidad al trabajo en el campo en r\u00e9gimen de jornaleros, surgen las personas que forzadas en un momento determinado por una situaci\u00f3n especialmente adversa, deciden marchar al campo para vivir \u201cal margen de la ley\u201d. Se organizan&nbsp; en partidas, m\u00e1s o menos numerosas, bajo el liderazgo de un jefe carism\u00e1tico,&nbsp; procurando actuar casi siempre en defensa de los m\u00e1s d\u00e9biles de la zona en la que operan, a los que conocen y ayudan econ\u00f3micamente, a cambio de obtener su complicidad en los momentos que la&nbsp; necesiten cuando se trate de eludir la acci\u00f3n de la justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>No es extra\u00f1o por ello que con el tiempo aflorase tambi\u00e9n cierta complicidad entre las partidas de bandoleros m\u00e1s famosas de Andaluc\u00eda y los movimientos liberales progresistas del XIX con cuya causa de libertad y justicia, los sectores populares del campo andaluz, se ver\u00edan m\u00e1s identificados. Jefes de importantes partidas como la del c\u00e9lebre Jos\u00e9 Mar\u00eda Hinojosa \u201cEl Tempranillo\u201d,&nbsp; Juan Caballero o \u201cBotija\u201d de Torre del Campo ayudaron en los a\u00f1os de mayor actividad&nbsp; bandolera, de 1827 a 1832, al triunfo de las intentonas liberales para desbancar del poder a los gobiernos fernandinos proclives a la consolidaci\u00f3n de las viejas estructuras pol\u00edticas y sociales del Antiguo R\u00e9gimen y remisos a favorecer procesos pol\u00edticos de signo liberal-democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffEsta situaci\u00f3n de enquistada&nbsp; penuria econ\u00f3mica y falta de libertades iba a sufrir a lo largo del siglo, coyunturas de crisis pol\u00edticas&nbsp; a\u00fan m\u00e1s profundas, que empeorar\u00e1n la vida ya, de por s\u00ed, bastante lastrada, de los jornaleros y peque\u00f1os artesanos de las zonas rurales. Ser\u00e1 entonces cuando resurja con mayor virulencia el fen\u00f3meno del bandidaje o de los bandoleros propiamente dichos, tal como fueron popularizados en la literatura rom\u00e1ntica por los viajeros for\u00e1neos (franceses e ingleses) de visita por nuestra regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de esos momentos abarca desde el fin de la guerra de la Independencia (1814) hasta el final del reinado de Fernando VII (septiembre de 1833), fase pol\u00edtica, (excepcionando al trienio liberal entre 1820 a 1823) que supondr\u00eda&nbsp; el resurgir de antiguos m\u00e9todos de represi\u00f3n sobre los elementos liberales que combat\u00edan&nbsp; contra el r\u00e9gimen absolutista y la consagraci\u00f3n de privilegios por parte de la aristocracia adicta al sistema.<br>Es una etapa, adem\u00e1s, de graves dificultades econ\u00f3micas a consecuencia de los efectos de la guerra contra el franc\u00e9s y&nbsp; de la deuda contra\u00edda con&nbsp; los&nbsp;banqueros franceses que oblig\u00f3 al pago de los empr\u00e9stitos tomados a\u00f1os atr\u00e1s. Y por si fuera poco, la p\u00e9rdida progresiva de muchas colonias espa\u00f1olas en Am\u00e9rica desde 1810, \u201cgravit\u00f3 sobre&nbsp; la pen\u00ednsula como uno de los principales problemas del reinado\u201d (1). La suma de todos estos factores, asociados a los males end\u00e9micos de nuestra econom\u00eda, acab\u00f3 debilitando, a\u00fan m\u00e1s, los recursos del pa\u00eds. Se considera esta etapa como la de mayor intensidad del bandolerismo con partidas bien organizadas como las de Juan Caballero, Jos\u00e9 Mar\u00eda el Tempranillo, Botija, o Los siete ni\u00f1os de \u00c9cija.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_1b92e1df5186fe74f6f542fef88ed236.jpg\/v1\/fill\/w_396,h_512,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_1b92e1df5186fe74f6f542fef88ed236.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Mar\u00eda Cristina de Borb\u00f3n (1806-1878), madre de Isabel II; reina regente entre 1833 hasta la mayor\u00eda de edad de Isabel en 1840.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Otros momentos generadores de situaciones calamitosas entre las clases campesinas los vamos a encontrar en el periodo de&nbsp; regencia de Mar\u00eda Cristina de Borb\u00f3n (1833-1840) marcada&nbsp; por la sublevaci\u00f3n de los carlistas, o partidarios del aspirante a la corona Don Carlos (hermano de Fernando VII) que no reconoc\u00edan como sucesora a la Infanta Isabel. Don Carlos pretend\u00eda la continuidad del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico absolutista mientras que la opci\u00f3n de la Regente y de su hija, la futura reina Isabel II, apoyados por los sectores liberales del pa\u00eds, persegu\u00eda&nbsp; la instauraci\u00f3n del r\u00e9gimen democr\u00e1tico liberal nacido en las Cortes de C\u00e1diz en 1812. Se entraba as\u00ed en un periodo convulso de guerra civil (1\u00aa Guerra Carlista) entre partidarios del liberalismo y los deseosos de mantener las esencias de la monarqu\u00eda absolutista, cuyas acciones b\u00e9licas y de saqueo en muchos pueblos de&nbsp; Espa\u00f1a y de Andaluc\u00eda, a\u00f1adieron miseria y desolaci\u00f3n a los sectores sociales m\u00e1s d\u00e9biles, siendo especialmente temidas en nuestra comarca las acciones&nbsp; llevadas a cabo por partidas de&nbsp; carlistas rebeldes de \u201cPalillos\u201d (los hermanos Vicente y Francisco Rugero); Miguel G\u00f3mez, Mariscal de Campo de&nbsp; Don Carlos; Antonio Garc\u00eda de la Parra, el tristemente famoso \u201cOrejita\u201d (otras veces \u201cOrejitas\u201d), y Jos\u00e9 Pe\u00f1uelas. Curiosamente gran n\u00famero de estos cabecillas carlistas proced\u00edan de Ciudad Real y desde all\u00ed extendieron sus actividades hacia la provincia de Ja\u00e9n y C\u00f3rdoba ampar\u00e1ndose en los intrincados laberintos&nbsp; monta\u00f1osos de Sierra Morena.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\u200bPara explicar el origen manchego de muchas de estas partidas carlistas que asolaron los campos y poblaciones de nuestra comarca, creo interesante reproducir uno de los p\u00e1rrafos que contiene el art\u00edculo denominado&nbsp;\u201cCiudad Real y las guerras carlistas\u201d, basado en la obra del historiador y pol\u00edtico liberal del XIX, Antonio Pirala. Dice as\u00ed: \u201cDentro de la regi\u00f3n manchega, la provincia de Ciudad Real ser\u00eda uno de los escenarios m\u00e1s agitados, donde muchos de los guerrilleros que hab\u00edan combatido contra la invasi\u00f3n francesa volvieron a las armas en apoyo de don Carlos, fuertemente respaldados y aun alentados por el clero, en defensa de un modelo de sociedad que parec\u00eda amenazada en sus fundamentos por los principios del r\u00e9gimen liberal tras la muerte de Fernando VII. A este factor religioso y, sobre todo, clerical del carlismo manchego, &nbsp;hay &nbsp;que &nbsp;a\u00f1adirle &nbsp;para &nbsp;su &nbsp;comprensi\u00f3n, &nbsp;la &nbsp;defensa &nbsp; de &nbsp;las &nbsp;tradicionales&nbsp;formas de propiedad, tanto de la eclesi\u00e1stica como de la comunal, objetivo ambas de las medidas desamortizadoras del Estado liberal. Sus militantes son partidas de campesinos, de artesanos y de jornaleros, enardecidos por los p\u00e1rrocos de los pueblos, que actuaban como expertos conocedores del terreno y de la t\u00e1ctica de la guerrilla. En nombre de Carlos V (Don Carlos) levantaban partidas de 100&nbsp; \u00f3 200 hombres y su primera operaci\u00f3n era apresar a los m\u00e1s pudientes de un pueblo, exigirles grandes cantidades y repetir tales haza\u00f1as a su paso. De ah\u00ed que el propio Pirala concluyese que la guerra de La Mancha lo era de vandalismo y surg\u00edan diariamente nuevos partidarios que, obrando por su cuenta cada uno, se opon\u00edan a toda uni\u00f3n que llevara consigo la subordinaci\u00f3n a un jefe. Era el suyo el t\u00edpico talante guerrillero. Muchos de los hombres de aquella lucha hab\u00edan sido h\u00e9roes populares de la Independencia: \u201cEl Locho\u201d, Isidoro Mir, \u201cChaleco\u201d, \u201cChambergo\u201d, Peco, Doroteo, \u201cLa Diosa\u201d, Revenga, Paulino, Zamarra, \u201cEl Rubio\u201d, \u201cEl Presentado\u201d, \u201cPalillos\u201d, \u201cOrejita\u201d, \u2026.Este crecido n\u00famero de guerrilleros, con su individualismo, su personal sentido de la lucha, su improvisaci\u00f3n y su indisciplina, explica los continuos tropiezos de la causa carlista en La Mancha y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, su fracaso y su car\u00e1cter de lucha marginal\u2026Por eso todo quedaba en acciones muy puntuales, seguidas de retirada a los seguros refugios de las sierras, ese laberinto impenetrable con mansiones subterr\u00e1neas, con despejadas y naturales atalayas, donde puede acampar un batall\u00f3n en el mismo terreno en&nbsp; que otro est\u00e9 oculto con toda seguridad\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_9dae50e0c5778241c9033c2206dd44bb.jpg\/v1\/fill\/w_396,h_528,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_9dae50e0c5778241c9033c2206dd44bb.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Carlos Mar\u00eda Isidro de Borb\u00f3n, primer pretendiente carlista al trono de&nbsp;Espa\u00f1a, en septiembre de 1833.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En general podemos afirmar que la mayor\u00eda de los voluntarios carlistas, al margen de la disciplina de sus jefes, camparon de forma aut\u00f3noma por amplias zonas del pa\u00eds dedicados al bandidaje y contrabando infundiendo el miedo e inseguridad entre los vecinos de aldeas, villas, y ciudades en su af\u00e1n de proveerse de medios de subsistencia para su partida. A diferencia de los bandoleros rom\u00e1nticos, al estilo de Jos\u00e9 Mar\u00eda el Tempranillo\u201d, cuyas t\u00e1cticas de socorrer al pobre a costa de&nbsp; los ricos fueron bien entendidas por la gente del com\u00fan,&nbsp; los guerrilleros carlistas, representaron sin embargo un fen\u00f3meno a la inversa con unos fines pol\u00edticos claramente contrarios a la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica demandada por las clases populares del pa\u00eds. Raramente despertaron las simpat\u00edas de los pueblos del valle del Guadalquivir&nbsp; pues su causa pol\u00edtica quedaba lejana de las preocupaciones de la gente del com\u00fan, y sus acciones resultaron ser de puro saqueo sin distinci\u00f3n de clases sociales siendo, por momentos, especialmente crueles. Eso s\u00ed, aunque sus objetivos estaban basados en una ideolog\u00eda concreta, que en regiones de fuertes sentimientos forales o nacionalistas como el Pa\u00eds Vasco, Catalu\u00f1a, Navarra o Galicia recaudar\u00eda grandes adhesiones, en la&nbsp; regi\u00f3n Andaluza sin embargo, de tradici\u00f3n m\u00e1s liberal, no obtendr\u00eda el eco deseado y su fin \u00faltimo&nbsp; acab\u00f3 siendo el robo y saqueo de las poblaciones cercanas a Sierra Morena desde donde actuaron y en donde encontraron seguro refugio.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffEl carlismo obtuvo, no obstante,&nbsp; algunos adeptos en la provincia de Ja\u00e9n en sectores vinculados a la iglesia como el obispo Diego Mart\u00ednez Carl\u00f3n desterrado por los liberales en 1836 al ser considerado carlista. Este tipo de conflictos&nbsp; entre Iglesia y Estado fueron frecuentes en tanto que la Iglesia se consideraba especialmente perjudicada con la p\u00e9rdida del patrimonio que le supuso las desamortizaciones de bienes impulsadas por los gobiernos liberales de mediados del XIX, si bien tambi\u00e9n hubo otros sectores&nbsp; del clero secular al frente de las parroquias de pueblos peque\u00f1os y ciudades medianas que adoptaron una pr\u00e1ctica de apoyo incondicional a la reina Isabel II y su causa liberal.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n a ese otro fen\u00f3meno social del bandolerismo cl\u00e1sico andaluz, que tambi\u00e9n nos afect\u00f3 en determinados momentos de nuestra historia, no podemos obviar las consecuencias &nbsp;sociales &nbsp;de &nbsp; las sucesivas &nbsp; leyes &nbsp;desamortizadoras &nbsp; sobre &nbsp;los &nbsp;bienes&nbsp; de&nbsp;manos muertas como capellan\u00edas, hospitales y cofrad\u00edas&nbsp; desarrolladas&nbsp; desde finales del XVIII (1798) por el gobierno de Manuel Godoy, y las promulgadas a lo largo del XIX por gobiernos liberales de signo moderado, sobre los bienes del clero regular impulsada por Mendiz\u00e1bal (1836), y de los municipios, del ministro Pascual Madoz (1855). En la mayor\u00eda de los casos supondr\u00edan la venta al mejor postor de muchos de estos bienes,&nbsp; casi siempre, a una nueva clase burguesa acaparadora de tierras.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffDichos procesos dejaron configurada definitivamente una estructura de propiedad latifundista en el campo andaluz con nuevas relaciones laborales que acabaron arrojando al paro y desolaci\u00f3n a una ingente masa de campesinos, anta\u00f1o ocupados en el cultivo de terrenos arrendados a bajos precios a&nbsp; \u00f3rdenes religiosas, as\u00ed como la p\u00e9rdida del disfrute de los pastos, le\u00f1as,&nbsp; frutos y cereales de las dehesas de propios y comunales de los municipios. As\u00ed ocurri\u00f3, en Marmolejo, con las dehesas procomunales de Cerrada y Hormazal,&nbsp; y la hacienda de La Virgen, en el pago de La Aragonesa,&nbsp; dedicada tradicionalmente a olivar y cereales, tambi\u00e9n perteneciente junto al Bald\u00edo a los bienes de propios del Ayuntamiento, aunque esta dehesa, de m\u00e1s de 300 hect\u00e1reas, acabara salv\u00e1ndose&nbsp; milagrosamente del&nbsp; envite.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffLas leyes desamortizadoras impulsadas b\u00e1sicamente para sanear la hacienda p\u00fablica, favorecieron la formaci\u00f3n de la numerosa clase jornalera campesina andaluza que despose\u00edda del acceso a los bienes de producci\u00f3n se ver\u00eda obligada a mercadear su jornal al mejor postor, planteando por ello continuas luchas reivindicativas&nbsp; para poder subsistir dignamente. Otras propuestas lanzadas desde sectores del liberalismo progresista y defendidas por el diputado Fl\u00f3rez Estrada frente al decreto desamortizador de Mendiz\u00e1bal, de febrero de 1836, intentaron evitar la venta de los bienes eclesi\u00e1sticos a nobles y burgues\u00eda adinerada, proponiendo que las tierras se entregasen en arrendamiento, por cincuenta a\u00f1os,&nbsp; a los mismos colonos que las estaban trabajando para la Iglesia con posibilidad de renovaci\u00f3n del contrato al expirar dicho plazo, pero dichas iniciativas no tuvieron en el Gobierno el \u00e9xito demandado por sus patrocinadores.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_e2169ed2bdac84e9d8e029183e853304.jpg\/v1\/fill\/w_396,h_540,al_c,lg_1,q_80,enc_auto\/7e23fc_e2169ed2bdac84e9d8e029183e853304.jpg\" alt=\"\" width=\"-66\" height=\"-90\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Isabel II, reina de Espa\u00f1a entre 1833 y 1868.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En nuestra comarca cabe rese\u00f1ar, a lo largo del XIX, varios acontecimientos relacionados con el bandidaje aunque de naturaleza bien distinta. Por un lado los constituidos por acciones de militares y voluntarios carlistas, entre ellas las comandadas por los jefes carlistas ya mencionados, que se mezclan en el tiempo y espacio geogr\u00e1fico a otras asociadas a un bandolerismo local o regional, de corte m\u00e1s cl\u00e1sico, asociado al contrabando de productos de importaci\u00f3n (dicho sea de paso, muy demandados por las clases pudientes de los pueblos&nbsp; como tabaco, caf\u00e9, y otros productos de lujo), al robo,&nbsp; y a la extorsi\u00f3n sobre propietarios agr\u00edcolas adinerados o viajeros de alta alcurnia (nobles, comerciantes, etc.) que transitaban&nbsp; las v\u00edas de comunicaci\u00f3n m\u00e1s importantes.<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En muchos casos nos resultar\u00e1 dif\u00edcil discernir, a trav\u00e9s de los documentos, la naturaleza de cada uno de estos episodios. En ese sentido Sierra Morena no solo se convierte en paradigma del refugio o escondite seguro, tanto de unos como de otros,&nbsp; sino que fue tradicionalmente la v\u00eda m\u00e1s segura del contrabando que desde Gibraltar transitaba hacia la Meseta Castellana. El hecho geogr\u00e1fico va a condicionar, sin duda, el tema de la seguridad en nuestro entorno pues no son casuales las referencias en la memoria colectiva al camino de \u201cLos contrabandistas\u201d que discurr\u00eda cercano a la caser\u00eda de Aguilera del t\u00e9rmino municipal de Marmolejo para penetrar en plena sierra por el cauce del Yeguas en direcci\u00f3n hacia Sierra Madrona y La Mancha a trav\u00e9s de la ruta de Montoro a Puertollano. Otro camino muy frecuentado adem\u00e1s de por bandoleros, por pastores y gentes de sierra, conectaba transversalmente las provincias b\u00e9ticas siguiendo las faldas de Sierra Morena desde la provincia de Huelva hasta la de Ja\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Las partidas carlistas en el valle del Guadalquivir (1834-1839):<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de las acciones llevadas a cabo por partidas carlistas o bandoleros propiamente &nbsp;dichos, &nbsp;tuvieron &nbsp; su &nbsp; momento &nbsp;\u00e1lgido &nbsp;en un corto periodo de tiempo, coincidente con la etapa en que se produce la minor\u00eda de Isabel II, tras la muerte de Fernando VII en&nbsp; septiembre de 1833. Casi siete a\u00f1os de gobiernos liberales de signo moderado tutelados por la reina Regente Mar\u00eda Cristina de Borb\u00f3n (1833-1840) en los que van a tener lugar, como hechos pol\u00edticos dominantes, la vuelta a la senda pol\u00edtica liberal dise\u00f1ada en C\u00e1diz, con la aprobaci\u00f3n&nbsp; del Estatuto Real en 1834 y la Constituci\u00f3n liberal en 1837, y por otro lado, el levantamiento militar que diera lugar a la primera guerra carlista (1833-1840).<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffLa situaci\u00f3n pol\u00edtica de Marmolejo con la llegada de la Regente se caracteriz\u00f3 por un cambio obligado en las personas que integraban las corporaciones fernandinas hacia otras, de perfil m\u00e1s liberal, dispuestas a convertirse en soporte del nuevo r\u00e9gimen. El 28 de diciembre de 1833 se eleg\u00edan los siguientes cargos municipales que tomaron posesi\u00f3n el 1 de enero de 1834:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Primer Alcalde Ordinario:&nbsp;&nbsp; Bartolom\u00e9 Serrano Ruiz<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Segundo alcalde Ordinario: Juan Francisco Castillejo Ruedas<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Primer Regidor: Roque de Robles Romero<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Segundo Regidor: Jos\u00e9 Medina Rodr\u00edguez<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Diputado de Abastos: Manuel Romero Vicaria<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sindico: Manuel Vizca\u00edno Padilla<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sindico personero: Juan Antonio de Lemus y Montoro<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;  Alcaldes de la Santa Hermandad (2): Manuel Ar\u00e9valo P\u00e9rez y Manuel Fern\u00e1ndez G\u00f3mez.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffUnos meses antes del nombramiento de esta corporaci\u00f3n ya vemos en las sesiones del cabildo el problema de la delincuencia a trav\u00e9s de la preocupaci\u00f3n latente por la inseguridad de los caudales p\u00fablicos cuyo origen debi\u00f3 radicar en la existencia de acciones&nbsp; espor\u00e1dicas de partidas de bandidos y delincuentes comunes. En mayo de 1833 los regidores locales intentaron resolver el problema razonando la soluci\u00f3n a adoptar de la siguiente manera:&nbsp;\u201cEl art\u00edculo 12 de la Real Instrucci\u00f3n de 6 de julio de 1828 establece la construcci\u00f3n de un Arca de tres llaves que debe conservarse en sitio seguro y bien custodiada, cuyas llaves han de tener el Regidor decano, el s\u00edndico y el cobrador. En esta villa no le falta (raz\u00f3n) en el caso de constituirla porque nada ay seguro en ella, como se hizo presente a Su Majestad en representaci\u00f3n de 8 de noviembre de aquel a\u00f1o y con m\u00e1s extensi\u00f3n al Sr. Intendente de esta provincia en las representaciones&nbsp; de 22 de febrero y 15 de marzo de 1830 y otras diferentes exposiciones\u2026, sin que hasta la presente se haya obtenido la resoluci\u00f3n terminante que necesita el Ayuntamiento para salir de la responsabilidad en que se encuentra, pues no hay sitio seguro y bien custodiado\u2026Acuerda que no retengan las contribuciones que se recauden ni un solo instante pasando lo que se recaude si posible fuese de mano del cobrador a la depositaria del Partido, con lo cual se hace mejor servicio al Rey N.S. y se evitan a punto fijo los riesgos y males que son inevitables en esta villa y su t\u00e9rmino en la que se han cometido los hechos representados a S.M. y al Sr. Intendente..Por todo queda establecida el Arca de la Depositar\u00eda en la Ciudad de And\u00fajar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffNo ser\u00eda una hip\u00f3tesis descabellada imputar el desasosiego e intranquilidad de las autoridades locales a&nbsp; las acciones repetidas de partidas de bandidos como la de los Botija de Torre del Campo (Ja\u00e9n), capitaneada por Gaspar L\u00f3pez \u201cBotija\u201d,&nbsp; que&nbsp; encontramos operando&nbsp; muy activamente entre 1830 y 1831, en el reino de Ja\u00e9n, sobre todo en su parte sur-occidental, y en otras ocasiones, como apunta el historiador Jos\u00e9 Antonio Mart\u00edn (3),&nbsp; en zonas lim\u00edtrofes con la de C\u00f3rdoba. Menos probable ser\u00eda la presencia de la partida del&nbsp; \u201cTempranillo\u201d a pesar de textos con resabios de leyenda como el que nos dej\u00f3 Prosper Merim\u00e9 en \u201cCarmen. Cartas de Espa\u00f1a\u201d describi\u00e9ndonos la presencia del c\u00e9lebre bandolero en una boda campestre en los alrededores de la vecina And\u00fajar. Se tratase de unos u otros no debemos descartar la presencia de grupos de bandidos de procedencia cercana con residencia en los pueblos de nuestra&nbsp; comarca. De cualquier manera no he hallado referencias m\u00e1s clarificadoras que nos ayuden a identificar a los autores causantes de tanto desasosiego e intranquilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffA comienzos del verano de 1833 el rey Fernando ca\u00eda enfermo y por si la muerte le sorprend\u00eda se pusieron en marcha los mecanismos para la sucesi\u00f3n en su hija, a\u00fan menor, la infanta Isabel. Un paso previo ser\u00eda nombrarla Princesa de Asturias al tiempo que heredera al trono, con la oposici\u00f3n declarada de&nbsp; Don Carlos, hermano del rey y sus incondicionales. La noticia lleg\u00f3 a Marmolejo una semana despu\u00e9s y el Ayuntamiento no tard\u00f3 en dar al acontecimiento la celebridad que se le requer\u00eda desde las instancias de la gobernaci\u00f3n provincial. As\u00ed qued\u00f3 recogido en las actas del cabildo del 27 de junio:&nbsp;\u201cComo aparece en los papeles p\u00fablicos tuvo efecto en la Corte, el 20 del corriente el acto de reconocer la naci\u00f3n bajo juramento por sucesora a la corona de Espa\u00f1a bajo el t\u00edtulo de princesa de Asturias a la Seren\u00edsima Sra. D\u00f1a. Mar\u00eda Isabel Luisa, hija primog\u00e9nita de los Reyes\u2026El Ayuntamiento acuerda que en la v\u00edspera que se anuncie la funci\u00f3n del 7 de julio con una limosna de 1145 panes que facilitaban voluntariamente diferentes personas del pueblo, repiques de campanas, iluminaci\u00f3n general la noche del 6 al 7 con conciertos de la Capilla de M\u00fasica de And\u00fajar que ser\u00e1 tra\u00edda y vuelta en las casas capitulares\u2026haya repique solemne de campanas, descargas por los Voluntarios Realistas y concierto de m\u00fasica\u2026Que se celebre una misa mayor solemne oficiada por la Capilla\u2026que la tarde del mismo d\u00eda 7 se invierta en la plaza a cuyo frente se haya el balc\u00f3n de las Casas Capitulares en conciertos y repiques de campanas y al tiempo de ocultar el retrato real con las mismas demostraciones y adem\u00e1s descargas por parte de los Voluntarios Realistas, que estar\u00e1n de guardia todo el d\u00eda para dar sin interrupci\u00f3n centinelas a la imagen real. Que para la noche del d\u00eda 7 al 8 se disponga una gran funci\u00f3n a la que concurra la Capilla de m\u00fasica y por convite las personas principales del pueblo y forasteros de la misma clase que puedan concurrir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffLas fiestas al parecer transcurrieron al gusto de todos, pues en la sesi\u00f3n celebrada el d\u00eda 8 de julio el Secretario recogi\u00f3&nbsp; en el acta con rigurosa exactitud, la descripci\u00f3n del programa previsto, resaltando que&nbsp;\u201csobre las 5 de la tarde se coloc\u00f3 la capilla en la plaza donde toc\u00f3 escogidas piezas hasta el toque de oraciones a cuyo tiempo el alcalde D. Juan Francisco Ayll\u00f3n y Ortega ocult\u00f3 el retrato del rey entre las salvas de los Voluntarios Realistas, el vuelo de las campanas y los repetidos y alborozados vivas al Rey. La jornada se prolong\u00f3 en casa del Alcalde con un baile al que asistieron las personas de m\u00e1s distinci\u00f3n del pueblo. A las 1 de la ma\u00f1ana se presentaron en ella diez parejas de artesanos graciosamente vestidos que bailaron diversas contradanzas. Al amanecer se retiraron todos los concurrentes llenos de satisfacci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_51de5f4264b732d0c1b3b2627bd39af8.jpg\/v1\/fill\/w_555,h_401,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_51de5f4264b732d0c1b3b2627bd39af8.jpg\" alt=\"\" width=\"496\" height=\"358\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Aspecto que presentaba el templo parroquial de Ntra. Sra. de la Paz de Marmolejo antes de las reformas &nbsp;acometidas a fines de S.XIX por Justino Flores Llamas. Desde su crucero y desaparecida doble espada\u00f1a se vigilaban las evoluciones de las partidas carlistas y de faccinerosos comunes en los campos pr\u00f3ximos al n\u00facleo urbano. \u00d3leo del pintor malague\u00f1o Jos\u00e9 Moreno Carbonero (M\u00e1laga 1858-Madrid 1942), asiduo aguanoso y amigo personal del polifac\u00e9tico escritor Antonio Alcal\u00e1 Venceslada.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El ambiente de celebraci\u00f3n festivo vivido el mes de julio se tornar\u00eda de luto unos meses m\u00e1s tarde con la noticia de la muerte del monarca la tarde del 29 de septiembre. El 4 de octubre eran conocidos los hechos por la corporaci\u00f3n municipal que inmediatamente se reun\u00eda en las Casas Capitulares para establecer el protocolo a seguir tras el luctuoso suceso de calado nacional. Se orden\u00f3 que:&nbsp;\u201cEste acontecimiento se anuncie al p\u00fablico con clamores de campanas&nbsp; en esta noche que continuar\u00e1 desde ella por ma\u00f1ana medio d\u00eda y noche hasta la del s\u00e1bado inclusive doce del corriente y que en el domingo d\u00eda 13 se celebre por el alma de nuestro difunto Rey misa cantada con di\u00e1cono y subdi\u00e1cono, vigilia y responso, con oraci\u00f3n f\u00fanebre que ser\u00e1 encargada al presb\u00edtero D. Alonso del Ruiz Garc\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo toques f\u00fanebres de campanas durante los d\u00edas sucesivos hasta el d\u00eda 13&nbsp; que se celebr\u00f3 el funeral en la parroquia. Para ese acto se dispuso en el crucero y con proximidad al presbiterio un bufete cubierto con tafet\u00e1n negro y&nbsp;&nbsp;\u201cuna caja o ata\u00fad suficiente para haber incluido al Rey cad\u00e1ver porque la estatura era muy conocida. El ata\u00fad se forr\u00f3 con terciopelo negro con gal\u00f3n de plata en toda su circunferencia\u201d. Llegado el d\u00eda 13 y hechas las se\u00f1ales de costumbre con las campanas despu\u00e9s de las nueve de la ma\u00f1ana se reuni\u00f3 todo el clero en la parroquia, el Ayuntamiento y las cofrad\u00edas sitas en la parroquia y hermita a saber: de Jes\u00fas, de la Vera Cruz, del Rosario, de la Soledad, de San Juan y la de \u00c1nimas\u2026 Por convite del Ayuntamiento algunas &nbsp;personas de distinci\u00f3n que&nbsp;de otras provincias exist\u00edan en el pueblo. El Tercio de Voluntarios Realistas, reunido y armado en la Plaza Real y al frente de la Parroquia dispuso cuatro individuos que se situaron en los extremos del cuadro con el alumbrado que se hizo extensivo con velas amarillas a todos los altares que contiene la parroquia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero qui\u00e9nes eran estos Voluntarios Realistas que rend\u00edan las honras f\u00fanebres al rey?. Se trataba de un cuerpo presente en casi todas las poblaciones del reino; era una fuerza constituida por personal voluntario con&nbsp; asignaci\u00f3n econ\u00f3mica que realizaban funciones mixtas entre milicia y polic\u00eda, siendo destacado su papel en la persecuci\u00f3n de las partidas de bandoleros pero&nbsp; tambi\u00e9n en la persecuci\u00f3n de los elementos liberales defensores de las ideas propugnadas en la Constituci\u00f3n de 1812. Aunque militarmente estaban al mando del capit\u00e1n general de los ej\u00e9rcitos, depend\u00edan sin embargo de los ayuntamientos, siendo su jefe local, el alcalde.&nbsp; Citando textualmente a Rodr\u00edguez Mart\u00edn,&nbsp;\u201cLos voluntarios nacieron del fervor mon\u00e1rquico y antiliberal de 1823 basados en la total adhesi\u00f3n al trono. Engrosaban sus filas individuos de probado amor al Soberano, buena conducta, reconocida honradez y decididos a defender con las armas el orden imperante. Compon\u00edan, bajo el car\u00e1cter de entidad c\u00edvico-militar la segunda reserva del Ej\u00e9rcito; desde su fundaci\u00f3n, gozaban, adem\u00e1s de la m\u00e1xima confianza regia, de un excepcional permiso para ejercer la polic\u00eda en el interior de las ciudades, poseer un reten donde no existieran fuerzas del Ej\u00e9rcito, pedir pasaportes a los extranjeros, celar los establecimientos p\u00fablicos, concurrir armados al toque de incendios o alarma, acudir al requerimiento de las autoridades locales en caso de necesidad, perseguir y aprehender malhechores o desertores y conducir presos\u201d. \u201cLos Voluntarios fueron el brazo armado de la ideolog\u00eda conservadora del absolutismo, la del Trono y el altar\u201d, los absolutistas puros o ultras, anclados en una ideolog\u00eda feudal, adoctrinada por los sectores reaccionarios de la nobleza y por los elementos m\u00e1s fan\u00e1ticos de la Iglesia.&nbsp; Se identificaban con una escarapela o divisa que llevaban en el sombrero\u201d&nbsp;(4).<br>Tras su disoluci\u00f3n por la reina Regente, en 1833, muchos de los Voluntarios se integraron en los ej\u00e9rcitos carlistas para defender la causa de Carlos Mar\u00eda Isidro. En su lugar los gobiernos liberales impulsaron&nbsp; la Milicia Urbana recogida en el Estatuto Real, y m\u00e1s tarde la Milicia Nacional, en 1837.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffUn pilar b\u00e1sico en la seguridad de los pueblos y los campos fue la polic\u00eda urbana y rural. Parad\u00f3jicamente en Marmolejo era propuesto para el cargo de jefe de esta polic\u00eda en enero de 1834, el padre de los Artacho,&nbsp; bandoleros de segunda fila que adquirieron cierta notoriedad en la segunda mitad de siglo y de los que hablaremos m\u00e1s adelante. Se trata de Jos\u00e9 Artacho y Linares, natural de Cuevas Bajas (M\u00e1laga), casado con la andujare\u00f1a Rosa Gonz\u00e1lez.&nbsp; Su fama de hombre recto le debi\u00f3 granjear la confianza de las autoridades locales en quien depositaron la seguridad de la villa y de los campos, nombr\u00e1ndole consecutivamente alcalde de la Santa Hermandad en 1833 y celador de la polic\u00eda urbana y rural en 1834. En diciembre de 1838 se ver\u00eda, adem\u00e1s,&nbsp; recompensado con el puesto de&nbsp; Guarda de los Montes Nacionales incluidos en la jurisdicci\u00f3n del partido judicial de And\u00fajar, probablemente por el perfecto conocimiento que debi\u00f3 adquirir de la sierra durante los a\u00f1os de persecuci\u00f3n de las partidas carlistas y por su papel destacado en la lucha contra el carlismo. Un pariente suyo Gregorio Artacho, capit\u00e1n de Caballer\u00eda, ya licenciado, ejerci\u00f3 de comandante de la Milicia Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a la Polic\u00eda local y la Milicia Nacional, los guardas de campo, se distribu\u00edan a diario por&nbsp; los diferentes pagos del t\u00e9rmino municipal, para velar tambi\u00e9n por la seguridad de los campos, advirtiendo con tiempo sobre la aproximaci\u00f3n de partidas, de uno u otro signo.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffEl contexto social y econ\u00f3mico existente a la llegada de la Reina regente, Mar\u00eda Cristina de Borb\u00f3n, no pod\u00eda ser m\u00e1s calamitoso. Una pertinaz sequ\u00eda arrastrada desde el a\u00f1o anterior, deriv\u00f3 en una situaci\u00f3n catastr\u00f3fica en el campo en el verano de 1834. Las cosechas de cereales apenas pudieron recolectarse y los olivares mermaron considerablemente sus frutos. Sin apenas cosechas los jornaleros quedaron sin trabajo avocados a la miseria m\u00e1s absoluta. La falta de pan y dem\u00e1s productos b\u00e1sicos alcanzaron entonces precios elevad\u00edsimos y pronto el fantasma del hambre asol\u00f3 a las familias m\u00e1s humildes. Por si fuera poco&nbsp; entre el 16 junio y el 28 de julio, se desat\u00f3 una cruel epidemia de c\u00f3lera morbo llevando a la poblaci\u00f3n a la penuria m\u00e1s extrema. La epidemia se extendi\u00f3 como la p\u00f3lvora por todos los pueblos de la comarca en donde las v\u00edctimas mortales&nbsp; se contaban por cientos, y los afectados por miles. As\u00ed qued\u00f3 descrita la dram\u00e1tica situaci\u00f3n en las actas municipales del 18 de junio:&nbsp;\u201cSe re\u00fane con toda urgencia la corporaci\u00f3n para escribir al Gobernador Civil (Jefe Pol\u00edtico) para hacerle presente el estado lamentable, desdichado y l\u00fagubre en que se encuentran los habitantes de esta villa a esta hora que son las 10 de la ma\u00f1ana y es el caso que el c\u00f3lera morbo se ha presentando causando los estragos intempestivos que con tal l\u00e1grimas en los ojos manifestamos a N.S. por el orden a saber: Desde anteayer se dieron algunos casos que puso al facultativo en bastante cuidado, en el de ayer, se dieron muchos m\u00e1s, y en el discurso de la noche del d\u00eda de ayer al de hoy han muerto en muy pocas horas 6 personas , cuyos cad\u00e1veres est\u00e1n depositados en la ermita del cementerio&#8230;Por tan lastimoso estado en el d\u00eda de hoy quedan alzadas las guardas y dem\u00e1s que ten\u00edamos establecido para preservar al pueblo de tan lastimoso estado\u2026.En este d\u00eda han sido invadidas del mismo mal otras diferentes personas y es de advertir que los invadidos desde el naciente origen de la aparici\u00f3n de este cruel azote pertenecen a la clase m\u00e1s pobre de la poblaci\u00f3n\u2026Esta villa que cuenta con algunos m\u00e1s de 2000 habitantes no tiene m\u00e1s que un facultativo suficiente para tiempos ordinarios. Se va a facilitar la venida de un profesor de And\u00fajar por la cantidad diaria que se convenga\u2026Se establecer\u00e1 un local suficiente para incluir a los m\u00e1s pobres para que los auxilios se invirtiesen exclusivamente en beneficio de los mismos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffA continuaci\u00f3n otra carta al Gobernador, de fecha 18 de junio, vuelve a resaltar que&nbsp;\u201ccasi todos los habitantes de la villa pertenec\u00edan a la clase de pobres de solemnidad y de jornaleros y artesanos pobr\u00edsimos, no ocurriendo lo mismo en And\u00fajar donde hay grandes propietarios, labradores, artesanos, un sinf\u00edn de empleados en comercio, etc.\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegados a este punto conviene recordar que desde la guerra contra el franc\u00e9s, las poblaciones ribere\u00f1as del Guadalquivir hab\u00edan sufrido sobre sus precarias econom\u00edas fuertes imposiciones tributarias para contribuir al sufragio de los gastos que la contienda gener\u00f3, y su poblaci\u00f3n masculina se ver\u00eda sometida a reclutamientos continuos con la consiguiente merma de sus efectivos m\u00e1s&nbsp; j\u00f3venes y&nbsp; productivos. El crecimiento vegetativo de la villa se estanc\u00f3 y no se observamos recuperaci\u00f3n demogr\u00e1fica importante desde finales del XVIII. En 1792, seg\u00fan el m\u00e9dico Juan de Dios Ayuda (5), Marmolejo contaba con aproximadamente 1475 almas, por lo que en 1833, el censo solo se hab\u00eda visto incrementado en algo m\u00e1s de 550 personas, -es decir una poblaci\u00f3n de 2020 personas-, y as\u00ed continuar\u00e1 pr\u00e1cticamente inamovible a la fecha en que Pascual Madoz recopil\u00f3 los datos para su Diccionario-Estad\u00edstico-Hist\u00f3rico en 1846. El n\u00famero de casas tampoco hab\u00eda experimentado un aumento destacable: se pas\u00f3 de las 276 de 1792, a las 300 casas (solo 24 m\u00e1s) contabilizadas por el ministro liberal, con lo que hay que presumir problemas de hacinamiento de las familias para absorber el incremento de efectivos (6).<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que ocurriera en la vecina ciudad de Montoro, de la que conocemos los datos de la epidemia de c\u00f3lera a trav\u00e9s de la obra del erudito Manuel Criado Hoyo (7), las autoridades locales y los vecinos m\u00e1s pudientes se volcaron esos tristes d\u00edas en la b\u00fasqueda de remedios urgentes para paliar la necesidad de los m\u00e1s d\u00e9biles, sobre todo proveyendo de trigo para pan y dinero de los p\u00f3sitos a los m\u00e1s necesitados y repartiendo el Ayuntamiento una extensi\u00f3n de 16 fanegas en la zona norte del Gamonar, en la parte colindante al pueblo, para las familias m\u00e1s necesitadas a raz\u00f3n de a fanega cada suerte a repartir. \u201cEsta tierra (en palabras del Alcalde) es de mala calidad, porque no produce m\u00e1s que gamonas, por eso se titula de Gamonar,&nbsp; y \u00fanicamente puede destinarse para la plantaci\u00f3n de vi\u00f1as, cuya estabilidad podr\u00e1 conseguirse con los abonos extraordinarios que los interesados proporcionen al terreno\u201d. Tambi\u00e9n la epidemia asol\u00f3 a la ciudad de And\u00fajar produciendo estragos entre todos&nbsp;los estratos sociales, inclusive algunas de sus autoridades municipales, como nos apunta Luis Pedro P\u00e9rez en \u201cAnd\u00fajar y el largo siglo XIX\u201d. (8)\u200b<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_74a809899dc5d493ad1fff4518486ab9.jpg\/v1\/fill\/w_608,h_340,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_74a809899dc5d493ad1fff4518486ab9.jpg\" alt=\"\" width=\"-121\" height=\"-67\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Vista general de la Ciudad de Montoro.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En medio de tanta calamidad, y con casi todos los vecinos afectados por el hambre, era dif\u00edcil&nbsp; atender a los acontecimientos pol\u00edticos del pa\u00eds, aunque se tratara de festejar la promulgaci\u00f3n del Estatuto Real con el que se recuperaban parte de las conquistas liberales conseguidas en C\u00e1diz. La celebraci\u00f3n tuvo lugar pero de manera austera, s\u00f3lo con un repique de campanas y la iluminaci\u00f3n general del pueblo, para el d\u00eda 29 de junio, no habiendo lugar para otros festejos por el estado l\u00fagubre y espantoso en que se encontraban los habitantes del pueblo&nbsp; por los desastres ocasionados por el c\u00f3lera morbo asi\u00e1tico que apareci\u00f3 el d\u00eda 16 de junio.&nbsp; Con todo, al acto celebrado el 29, concurrieron un gran n\u00famero de marmoleje\u00f1os frente al balc\u00f3n principal del Ayuntamiento adornado de antemano. El Alcalde, desde el balc\u00f3n se dirigi\u00f3 al pueblo diciendo:&nbsp;\u00a1Viva la Reyna!, (se refer\u00eda a Isabel II), \u00a1Viva la Reyna gobernadora!, \u00a1Viva el Estatuto Real!, contestando a todo el p\u00fablico espectador con se\u00f1ales nada equ\u00edvocas de aprecio hacia los tres objetos vitoreados\u2026El Ayuntamiento, con el clero y personas de distinci\u00f3n se constituy\u00f3 en la Iglesia Parroquial, se cant\u00f3 un solemne tedeum.\u201d\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffEl estado de penuria fue a peor en agosto de 1834 sobre todo por el fantasma del paro y del hambre que ya preocupaba m\u00e1s a las autoridades que los efectos del c\u00f3lera por lo que se reiteraron en las rogativas&nbsp; al Gobernador Civil del mes anterior:&nbsp;\u201dEl hambre ataca por lo menos a 1.950 personas, cuasi todos pertenecen a la clase de pobres, mendigos, jornaleros pobres y propietarios en peque\u00f1o, que todos perecen por falta de recursos para cubrir sus principales atenciones. La cosecha de granos ha sido nula, encontr\u00e1ndose los ejidos donde se verifica la saca, tan limpios como a fines de septiembre en a\u00f1os abundantes. La cosecha de aceituna pendiente es tambi\u00e9n nula\u2026.Por todos estos hechos desgraciados el hambre est\u00e1 ya a la vista y causando ya sus efectos. El hambre ha de ser causa que aumenten los funestos progresos del c\u00f3lera y en la proporci\u00f3n que se aumente la miseria han de aumentar los hechos criminales. Casi todos los jornaleros se ven parados desde fin de junio&#8230; casi todas las especies tiradas a la tierra en sementera anterior han sido perdidas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffHe de aclarar que la saca a la que se refer\u00eda el Alcalde consist\u00eda en&nbsp; la obtenci\u00f3n de los distintos granos por el viejo m\u00e9todo de la trilla, en las eras existentes en los ejidos, o llanos, ubicados a las afueras de la villa.<\/p>\n\n\n\n<p>Los da\u00f1os en vidas humanas de la epidemia fueron cuantificados en agosto por el Ayuntamiento en 77 personas: 19 hombres, 37 mujeres, 13 ni\u00f1os y 8 ni\u00f1as, dando por concluida la misma el 28 de julio a partir del cual no se constatan casos de personas afectadas por el c\u00f3lera.&nbsp;\u201cTal es el estado de miseria del pueblo y de sus gentes que no es f\u00e1cil encontrar personas entre los sectores sociales m\u00e1s saneados de la villa para hacerse cargo de la gobernaci\u00f3n del municipio\u201d.<br>La renovaci\u00f3n del Ayuntamiento para enero de 1835 se consigui\u00f3 tras varios intentos pues la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de las arcas municipales era ca\u00f3tica y casi nadie deseaba hacerse cargo de los destinos del municipio. Al final fue elegida la corporaci\u00f3n de entre personas&nbsp; que manifestaron mayor fidelidad a la reina Regente y, l\u00f3gicamente, con mayores recursos econ\u00f3micos. El cargo de alcalde recay\u00f3, por esta vez, en un hombre vinculado a una familia de tradici\u00f3n militar, Narciso Garc\u00eda del Prado Espinosa, comandante de la Milicia Nacional de la villa, fuerza de orden p\u00fablico que vendr\u00eda a sustituir con el Estatuto Real a los Voluntarios Realistas. Para segundo alcalde fue elegido, Juan Mar\u00eda Jim\u00e9nez y para regidores: Vicente Orti Criado, m\u00e9dico del Balneario, y Antonio Perales y Perales; para diputado de abastos, Crist\u00f3bal L\u00f3pez Fern\u00e1ndez y&nbsp; para el cargo de procurador s\u00edndico a Francisco de Paula Perales Lara. Como s\u00edndico personero fue nombrado Alfonso de Lara y Lara. Pero las personas elegidas duraban poco tiempo en los cargos y a lo largo del a\u00f1o vamos a ver relevos en los puestos principales de la gobernaci\u00f3n local.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffUna nueva amenaza se uni\u00f3&nbsp; a las ya mencionadas desde la declaraci\u00f3n de guerra por el aspirante al trono Carlos Mar\u00eda Isidro, en octubre de 1833. Las pretensiones del hermano del fallecido Fernando generaron un ambiente de contienda civil en gran parte del pa\u00eds con espor\u00e1dicos episodios de guerrilla en Andaluc\u00eda, Extremadura y La Mancha.&nbsp; Ello vino&nbsp; a empeorar, todav\u00eda m\u00e1s, el estado&nbsp; de miseria de las poblaciones andaluzas que como Marmolejo, And\u00fajar o Montoro se encontraban al paso del camino que un\u00eda Andaluc\u00eda con la Corte. La cercan\u00eda de la sierra propici\u00f3, adem\u00e1s, que las acciones guerrilleras de las facciones carlistas lideradas por jefes como Miguel G\u00f3mez, Antonio Garc\u00eda de la Parra \u201cOrejita\u201d, \u201cPalillos\u201d, Isidoro, Basilio, Mu\u00f1oz, y Chocl\u00e1n, encontrasen escondites seguros desde donde lanzar sus operaciones de sabotaje y saqueo contra estas poblaciones, proporcionando un continuo desasosiego a sus habitantes y un elevado coste econ\u00f3mico a las arcas de los municipios que tuvieron que sufragar, con provisiones y dinero, los costes de la guerra y las exigencias de los guerrilleros, am\u00e9n de aportaciones continuas de j\u00f3venes para la milicia. Estas operaciones de acoso las detectamos desde 1834, siendo los momentos \u00e1lgidos entre 1835 y 1838.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra comarca las primeras noticias de partidas carlistas empezaron a conocerse&nbsp; desde los primeros meses de 1834 poniendo en guardia a las autoridades de todas las poblaciones pr\u00f3ximas al valle del Guadalquivir. La inquietud qued\u00f3 manifestada en el acta de 16 de marzo de 1835 donde se recoge el acuerdo para establecer una ronda o patrulla que vigile el pueblo y sus alrededores desde las 9 de la noche hasta el amanecer. Esta ronda se constituy\u00f3 por ciudadanos de la mayor confianza del Ayuntamiento para ejercer el cargo indicado que lo habr\u00edan de verificar alternativamente todas las noches. Las personas componentes de la ronda eran: Manuel G\u00f3mez Osorio, Jos\u00e9 G\u00f3mez Osorio, Juan Castilla Melero, Diego Perales Huertas, Antonio Perales Perales, Francisco de Paula Perales y Lara, Pedro Padilla Garc\u00eda, Rafael Vicaria Fern\u00e1ndez, Jos\u00e9 Morilla Castilla, Jos\u00e9 de Ortega Garc\u00eda, Mariano Rivillas Torres y Jos\u00e9 Artacho Linares. Algunos de ellos eran miembros del cabildo municipal y personal empleado del Ayuntamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u200b<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_1f06825439ef1db1e4c9b942a3f00d83.jpg\/v1\/fill\/w_529,h_360,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_1f06825439ef1db1e4c9b942a3f00d83.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Ayuntamiento de Montoro desde el Campanario del templo parroquial de San Bartolom\u00e9 en los a\u00f1os cincuenta. Fototeca Pasi\u00f3n por Montoro.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Es dif\u00edcil precisar a qu\u00e9 partidas carlistas se refer\u00edan las autoridades locales cuando hablan de&nbsp;\u201cla calamidad de los presentes tiempos en que se cometen desordenes en muchas partes que se anuncian en los papeles p\u00fablicos\u201d,&nbsp; pues no hacen menci\u00f3n&nbsp; los libros capitulares a este dato, pero si podemos presumir que&nbsp; al igual que en Montoro habr\u00edan llegado ya los ecos de las actuaciones del cabecilla&nbsp; Manuel Adame \u201cLocho\u201d, que en los primeros meses de 1834, como nos cuenta Criado Hoyo,&nbsp;\u201cvagaba por la Mancha entrando en los pueblos imponiendo todo g\u00e9nero de exacciones, penetrando en la provincia de C\u00f3rdoba por la parte que confina con el valle de Alcudia, pero el 19 de abril fue derrotado por una columna de tropa y milicianos urbanos, persiguiendo despu\u00e9s a los dispersos, hasta arrojarlos del territorio los milicianos de los Pedroches, Pozoblanco y otros pueblos de la comarca\u201d(9).<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Este cabecilla ciudareale\u00f1o se hab\u00eda distinguido en la lucha contra los franceses y, durante el Trienio Liberal, en la defensa del absolutismo regio. A finales de 1833 creaba una partida para defender los derechos de don Carlos conoci\u00e9ndose sus acciones por su extrema crueldad. Tambi\u00e9n las partidas de Barba y de Rodera &nbsp;quisieron llevar la guerra a la &nbsp;serran\u00eda de &nbsp;C\u00f3rdoba, &nbsp;pero&nbsp;fueron hechos presos los cabecillas por los voluntarios de Jundilla, seg\u00fan refiere Criado Hoyo, quedando la zona libre de partidas carlistas.&nbsp;<br>Sin embargo en estos momentos de inestabilidad pol\u00edtica y social no parece descartable que el bandido o bandolero com\u00fan, ajeno a la causa carlista, encontrase tambi\u00e9n el ambiente apropiado para ejercer sus acciones, pues en el t\u00e9rmino de Montoro vagaban por su sierra, hacia la primavera de 1835, algunas partidas de ladrones maltratando a los colonos y cometiendo toda clase de robos, sin que hubiese una propiedad segura. \u00bfSe trataban de miembros de partidas carlistas o eran bandidos comunes de la zona?.<br>Similares grupos o cuadrillas de bandidos, me inclino a pensar, pudieron ser los art\u00edfices del robo con asalto perpetrado al secretario de una legaci\u00f3n inglesa en las proximidades de la finca de Santa Cecilia,&nbsp; en la campi\u00f1a marmoleje\u00f1a, durante los primeros d\u00edas de octubre cuando viajaba en una diligencia por la vieja carretera de Andaluc\u00eda entre los t\u00e9rminos de Arjonilla, Lopera y Marmolejo. No sabemos qu\u00e9 cuadrilla de salteadores pudo intervenir pero est\u00e1 claro que parece tener los rasgos caracter\u00edsticos de las actuaciones del latrocinio a caballo de los a\u00f1os centrales del XIX. Sobre&nbsp; este episodio ha quedado&nbsp;descripci\u00f3n detallada en las actas capitulares.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_8245de25ea0e44582b6d8c016a79aa88.jpg\/v1\/fill\/w_526,h_371,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_8245de25ea0e44582b6d8c016a79aa88.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>La ciudad de And\u00fajar, al igual que Marmolejo y Montoro, sufri\u00f3 el acoso de las partidas carlistas.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>\u200bEl 7 de octubre llegaba un oficio del Sr. D. Carlos Espinosa, comandante general de las tropas reunidas de Andaluc\u00eda en And\u00fajar, escrito el d\u00eda 6, con motivo de haberse verificado un robo en el camino Real de Villa del R\u00edo a media legua de Santa Cecilia, ejecutado en un Secretario de la Legaci\u00f3n Inglesa. Su contenido es el que sigue:\u200b<br>\u201cHabiendo sido robado por cuatro hombres armados el uno montado, a las dos y media de la ma\u00f1ana, a media legua de Santa Cecilia, en el camino de Aldea del R\u00edo, un Secretario de la legaci\u00f3n inglesa que iba en una silla de posta con direcci\u00f3n a Sevilla no puedo menos que haber mirado este hecho con el mayor desagrado pues se que se repiten con frecuencia&nbsp; en esas cercan\u00edas y a fin de que en lo sucesivo no se reproduzcan estos cr\u00edmenes y estando persuadido que una gran parte de la culpa es de los pueblos que los abrigan y toleran y no los persiguen como deb\u00edan, entre otras disposiciones he determinado paguen inmediatamente entre los individuos de ese ayuntamiento y mayores contribuyentes de los pueblos de Arjonilla, Lopera, y Marmolejo la multa de 5000 reales, distribuidos en la forma siguiente: 1500 el primero, igual cantidad el 2\u00ba, y el tercero, 2000, poni\u00e9ndolos a mi disposici\u00f3n dentro de las 24 horas para indemnizar al robado, cuidando &nbsp;usted &nbsp;de &nbsp;darme &nbsp;parte &nbsp;en &nbsp;todos &nbsp;los &nbsp;correos &nbsp;de &nbsp;lo &nbsp;que&nbsp;resulte de la sumar\u00eda que formar\u00e1 y de cualquier novedad que en el distrito de su jurisdicci\u00f3n suceda, en el bien entendido que de repetirse estos hechos tomar\u00e9 las m\u00e1s serias providencias contra los morosos en perseguir a los malhechores y contra los que aparezcan culpables, sirvi\u00e9ndole de regla que entre los efectos robados se halla un reloj y una&nbsp; maleta que si usted recupera se rebajar\u00e1 de la multa. Firmado en And\u00fajar a 6 de octubre de 1835. Carlos Espinosa\u201d.<br>Por la cuant\u00eda de la multa impuesta a Marmolejo parece estar claro que Espinosa sospechaba m\u00e1s de la complicidad de Marmolejo que de los otros dos pueblos aunque el comandante se curaba en salud repartiendo la multa entre las tres villas, dada su equidistancia con el lugar del robo. Aparece aqu\u00ed una constante en la lucha contra el bandolerismo a lo largo de todo el siglo XIX, cual era, penalizar con altas multas a los vecinos de los pueblos para disuadirlos de que no deb\u00edan de amparar ni proporcionar cobijo a las partidas de bandidos. Estos m\u00e9todos fueron ya ensayados en la persecuci\u00f3n de partidas tan famosas como la de Jos\u00e9 Mar\u00eda el Tempranillo, (asesinado en 1832), Juan Caballero \u201cLero\u201d, y otras.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffPero \u00bfqui\u00e9n era este Carlos Espinosa que con tanta autoridad intentaba restablecer el orden y la seguridad en el partido judicial de And\u00fajar?.&nbsp; Se trata del mariscal de campo Carlos Espinosa de los Monteros, militar de origen asturiano de fuertes convicciones liberales que tras haber permanecido exiliado en Francia regresaba a Espa\u00f1a en 1834 para participar en la guerra carlista, encomend\u00e1ndole la Junta Suprema de Andaluc\u00eda, constituida en And\u00fajar el 2 de septiembre de 1835,&nbsp; la direcci\u00f3n del Ej\u00e9rcito de Andaluc\u00eda con el rango de capit\u00e1n general. Desde ese cargo le corresponder\u00eda perseguir al general carlista Miguel G\u00f3mez cuando intent\u00f3 invadir C\u00f3rdoba en 1836.<\/p>\n\n\n\n<p>La Junta Suprema de And\u00fajar se convierte as\u00ed&nbsp; en&nbsp; el primer precedente en la historia de un gobierno andaluz. Fue convocada a iniciativa de la Junta de C\u00f3rdoba para reclamar, entre otros muchos objetivos, la consolidaci\u00f3n de Isabel II en el trono y el sostenimiento de las libertades p\u00fablicas frente a las pol\u00edticas moderadas de los gobiernos de la Regencia.<br>En esos mismos d\u00edas&nbsp; un movimiento de insurrecci\u00f3n instigado por el corregidor de la ciudad de And\u00fajar, Laureano Rojas, al comprobar que las acciones del cabecilla carlista \u201cOrejita\u201d&nbsp; no pod\u00edan tener una respuesta contundente de la Milicia existente, ordenaba&nbsp;\u201cque todos los vecinos tomasen las armas en defensa de Isabel II y las libertades patrias\u201d.&nbsp;Y es que el tal Antonio Garc\u00eda de la Parra \u201cOrejita\u201d sorprendi\u00f3 a la Milicia Local, hacia mediados de agosto, liberando a los presos comunes que se encontraban en la prisi\u00f3n del partido, antes de marchar en direcci\u00f3n a Despe\u00f1aperros\u201d(10).<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffEl movimiento juntero&nbsp; promovido por las corrientes m\u00e1s progresistas del liberalismo nacional cristaliz\u00f3 y puede considerarse el precedente de la sublevaci\u00f3n, el 12 de agosto de 1836, de la Guardia Real al frente de los sargentos que custodiaban el palacio de La Granja de San Ildefonso, donde se encontraba la Regente de veraneo, oblig\u00e1ndola a restaurar la Constituci\u00f3n de 1812.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_9c559c9c6184ba2727830f40db80ae03.jpg\/v1\/fill\/w_531,h_375,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_9c559c9c6184ba2727830f40db80ae03.jpg\" alt=\"\" width=\"441\" height=\"314\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>La caser\u00eda de Santa Cecilia, antiguo lugar donde repostaron viajeros y caballer\u00edas. Muy pr\u00f3ximo a ella se produjo, los primeros d\u00edas de Octubre de 1835, el asalto al Secretario de una legaci\u00f3n inglesa cuando transitaba por la antigua carretera de Andaluc\u00eda en una silla de Postas.<br><\/strong><br>Foto: Manuel Perales Sol\u00eds.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Dado el alto rango que en este momento ostentaba Carlos Espinosa, el Ayuntamiento de Marmolejo se reun\u00eda el mismo d\u00eda 7 de octubre para preparar su particular defensa ante el asunto del robo:&nbsp;\u201cEstando reunido el Ayuntamiento de Marmolejo en el d\u00eda de ayer con el objeto de dar cumplimiento a la orden para la presente quinta, se recibi\u00f3 y ley\u00f3 el oficio de V.E de 6 del corriente por el que multa en la cantidad de 2000 reales en uni\u00f3n con los mayores contribuyentes de la misma poblaci\u00f3n por el robo cometido media legua de Santa Cecilia, camino real de Villa del R\u00edo, a un secretario de la Legaci\u00f3n Inglesa: Los individuos de esta corporaci\u00f3n se han conmovido vivamente con esta resoluci\u00f3n de V.E. porque si bien sus vidas y sus haciendas est\u00e1n dispuestas a sacrificarse en aras de la patria para bien y felicidad de la naci\u00f3n y sost\u00e9n de la libertad y el trono, no cabe en sus corazones animados de tan nobles y generosos sentimientos, el dolor y amargura al ser considerados y castigados por V.E. si no por protectores, al menos por toleradores de tan feo y odioso crimen. Hace 6 d\u00edas, Excelent\u00edsimo Se\u00f1or, que el Ayuntamiento tom\u00f3 posesi\u00f3n de sus destinos y en tan corto periodo no ha podido extender su autoridad sino a hacer efectiva la quinta y reun\u00eda las cantidades que se le piden por la Junta de Gobierno de Ja\u00e9n, y cuando en el interior de su consciencia se daba el parabi\u00e9n de haber satisfecho con celo patri\u00f3tico un objeto tan privilegiado y esencial en las presentes cr\u00edticas circunstancias, es acusado y castigado con m\u00e1s exceso que los pueblos de Arjonilla y Lopera&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or, la Sierra Morena se encuentra llena de facinerosos que con el ominoso t\u00edtulo de facciosos roban, asesinan, imponen contribuciones a los poseedores de fincas y caser\u00edos, interrumpen la buena administraci\u00f3n que la vista de los due\u00f1os establece en sus haciendas so pena de ser sorprendidos y vejados de mil maneras y a esta espantosa calamidad que lloran en vano los vecinos honrados de este pueblo que tiene la desgracia de estar situado a las faldas de dicha sierra a\u00f1ade V.E. la de ser multados y envilecidos. Estas hordas de malhechores proceden de todas las provincias confinantes a una comarca que por la escabrosidad de su terreno&nbsp; (les permite) reunirse, eludir la persecuci\u00f3n y derramarse a la campi\u00f1a a cometer toda clase de delitos y violencias con la seguridad de volverse impunes a ocultarse en su guarida. Quien puede pues contra este general e inmoral desorden\u2026 Si a nadie, mejor que a los Ayuntamientos conviene m\u00e1s la extinci\u00f3n de estos malvados. No est\u00e1 V.E., la causa de estos males en los pueblos, no lo est\u00e1 ciertamente. Sus ayuntamientos y hacendados respectivos saben d\u00f3nde est\u00e1, pero sufren y callan los golpes, el \u00f3rgano m\u00e1s d\u00e9bil de la sociedad sobre el que se concentra todos sus vicios o enfermedades, los que tienen menos fuerzas para hacer valer sus quejas y sus justicias, y por otra parte merece m\u00e1s consideraci\u00f3n porque llevan el peso que gravita sobre la naci\u00f3n como que son el primer soporte de su riqueza y poder\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffS\u00edrvase V.E. penetrarse de la extensa significaci\u00f3n de estas breves y compendiosas indicaciones mientras el Ayuntamiento confiado en su inocencia y en la sabidur\u00eda y justificaci\u00f3n de V.E. le suplica reboque la disposici\u00f3n comprendida en su oficio ya citado, en el sentido de contribuir al sost\u00e9n del trono de nuestra adorada Reyna Do\u00f1a Isabel segunda y de la libertad de la patria. Ofrece el Ayuntamiento todas sus vidas, todos sus intereses&#8230; Casas consistoriales de Marmolejo, 8 de octubre de 1835\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffDesconocemos la respuesta del comandante Espinosa y si finalmente hubieron de hacerse efectivas las exigencias pecuniarias impuestas, pero parece quedar meridianamente clara la presencia de un bandolerismo de corte cl\u00e1sico en la cercana Sierra Morena aunque entre 1834 a 1838 conviva o se solape con&nbsp; actuaciones de saqueo de las partidas carlistas.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffMientras tanto las peticiones de ayudas para la guerra siguen siendo una constante a lo largo de 1835 por parte de los gobernadores civiles. En noviembre el de Ja\u00e9n&nbsp;\u201cinvitaba a las corporaciones municipales y eclesi\u00e1sticas a conseguir donativos voluntarios para el sost\u00e9n de los defensores del trono leg\u00edtimo de nuestra adorada Isabel II y libertades patrias y as\u00ed cooperar con sus intereses al exterminio de la guerra fratricida que nos aflige y en su consecuencia ha decretado se oficie al Sr. Prior de esta parroquia y al Sr. Comandante de armas de la Milicia Nacional, para que cada uno por su parte excite a sus subordinados&nbsp; a tan santo y grandioso objeto, haci\u00e9ndolo el Ayuntamiento respecto a las personas acomodadas de este pueblo, y adem\u00e1s por medio de un edicto al p\u00fablico, nombrando una comisi\u00f3n en su seno que los manifieste al objeto y reciba las ofrendas que se sirvan hacer\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido la preparaci\u00f3n del presupuesto para 1836, en muchos pueblos, fue todo un encaje de bolillos para poder atender el gasto corriente y satisfacer, al mismo tiempo, los recursos necesarios para el sostenimiento de la Milicia Local, en aras de la seguridad del pueblo frente a las facciones carlistas.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffLas acciones de la guerrilla carlista se iban a intensificar a partir&nbsp; del verano de 1836. A Marmolejo llegaban noticias de las incursiones en la sierra de Montoro de varias partidas procedentes de la Mancha. La capitaneada por el cabecilla A. Quero \u201cJat\u00f3n\u201d&nbsp; fue derrotada, y muerto el cabecilla, por una secci\u00f3n de tiradores acantonados en Carde\u00f1a a cargo del teniente Mu\u00f1oz. Igual suerte corri\u00f3 la mandada por Pedro Ruano \u201cCalzas\u201d. El 21 de julio se tiene conocimiento en el Ayuntamiento de Montoro que la partida carlista mandada por \u201cPalillos\u201d perseguida por milicianos de And\u00fajar, Marmolejo y Arjonilla, se hab\u00eda internado en la sierra montore\u00f1a cometiendo algunos robos en molinos de aceite y caser\u00edos, seg\u00fan&nbsp; Criado&nbsp; Hoyo.<\/p>\n\n\n\n<p>El Gobernador Civil de Ja\u00e9n alertaba, el 13 de julio, a las autoridades de las poblaciones cercanas a Sierra Morena, para que se tomasen todas las medidas y disposiciones que se crean \u00fatiles y necesarias para la conservaci\u00f3n del orden y tranquilidad p\u00fablica en todos los pueblos de la sierra, y en todos los vecinos, hasta el t\u00e9rmino de dos leguas, aproximadamente unos 15 kil\u00f3metros si consideramos la medida de legua m\u00e1s usada en la \u00e9poca. En consecuencia las autoridades locales acordaban el 16 de julio:&nbsp;\u201cse haga presente al p\u00fablico una orden fij\u00e1ndola en los sitios de costumbre para que ninguno pudiera alegar ignorancia e igualmente se le oficiase al Sr. Gobernador Civil del estado de la Guardia Nacional de la localidad y los ningunos recursos con que cuenta, ni armas, ni municiones para el sost\u00e9n y custodia de este pueblo. Como tambi\u00e9n que de todo esto se le hiciese entender al Sr. Capit\u00e1n Comandante de la Guardia Nacional (Narciso Garc\u00eda del Prado) de esta villa para que con la fuerza de su mando\u2026 tomase todas las medidas que crea conveniente para la defensa y seguridad de esta villa.\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffPor estos d\u00edas la facci\u00f3n de \u201cOrejita\u201d sorprend\u00eda a varios vecinos de Marmolejo en las afueras de la poblaci\u00f3n cuando recolectaban sus mieses, exigi\u00e9ndoles l\u00f3gicamente suministros en especie y dinero para los hombres de su partida.&nbsp; De estas acciones dio cuenta&nbsp; el Eco del Comercio de Madrid en su cr\u00f3nica firmada en And\u00fajar el 29 de julio de 1836. Dice as\u00ed:&nbsp;\u201cAyer, como a las tres y media de la ma\u00f1ana, fue cercado el pueblo de Marmolejo, distante legua y media de esta ciudad, por unos 70 bandoleros a caballo al mando de los cabecillas Orejitas, Gabino y Matalauvas, quienes al momento se apoderaron de unos 100 labradores que dorm\u00edan en el campo. El benem\u00e9rito comandante de armas y decidido patriota, capit\u00e1n de la Guardia Nacional de \u00e9sta, Don Juan Romeu, apenas recibi\u00f3 el aviso de esta ocurrencia, mand\u00f3 tocar generala y reuniendo inmediatamente unos 70 u 80 nacionales de la Compa\u00f1\u00eda Volante que hay en \u00e9sta, 24 de caballer\u00eda y tercera de l\u00ednea, y 8 escopeteros de Andaluc\u00eda, sali\u00f3 en su persecuci\u00f3n para el punto atacado, el que afortunadamente a\u00fan no hab\u00eda sido presa de los bandidos. Apenas divisaron a nuestros lanceros huyeron cobardemente llev\u00e1ndose prisioneros a los labradores y se internaron en la sierra donde fueron perseguidos al gran galope, logrando rescatar los prisioneros despu\u00e9s de cuatro leguas de marcha, cogi\u00e9ndoles tambi\u00e9n infinidad de mantas, sombreros, escopetas, y otros enseres que iban abandonando en su fuga; por cuya precipitaci\u00f3n y conceptuar imposible que los caballos pudiesen resistir m\u00e1s, mediante que algunos de ellos murieron reventados, se toc\u00f3 retirada, la que se efectu\u00f3 al citado pueblo de Marmolejo, desde donde regresaron a \u00e9ste, en uni\u00f3n de la infanter\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffTrat\u00e1ndose los problemas de seguridad que el conflicto b\u00e9lico exig\u00eda, a la altura de agosto, llegaban las noticias a nuestras autoridades de la referida \u201csublevaci\u00f3n de los sargentos\u201d en el palacio Real de la Granja, el d\u00eda doce. Mar\u00eda Cristina se ve\u00eda obligada a atender los deseos de las fuerzas progresistas de reinstaurar en la naci\u00f3n la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz. Un nuevo gobierno presidido por Calatrava convocaba elecciones constituyentes para adecuar el texto gaditano a las necesidades pol\u00edticas de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>El 14 de agosto de 1836 se reun\u00eda el Ayuntamiento de Marmolejo, junto a los mayores contribuyentes de la villa, en sesi\u00f3n presidida por el alcalde Manuel Valent\u00edn Hern\u00e1ndez&nbsp;\u201cacordando seguir el movimiento de las capitales de provincia y partido y de otros pueblos lim\u00edtrofes y en consecuencia que como en aquellos y en estos se restableci\u00f3 la Constituci\u00f3n de 1812 y que este restablecimiento se verifique en el d\u00eda de hoy llamando la atenci\u00f3n p\u00fablica por medio de repiques solemnes de campanas y por \u00faltimo que de todo se de aviso que interesa la autoridad Provisional de esta Provincia con testimonio de este acuerdo.&nbsp; A las 11 de la noche la Corporaci\u00f3n daba al acto de la promulgaci\u00f3n el car\u00e1cter de acontecimiento pol\u00edtico de primer orden, y as\u00ed se lo comunicaba al Gobernador Civil interino de la Provincia: \u201ciluminada la Plaza y el balc\u00f3n de las Casas Capitulares concurriendo a la misma la Guardia Nacional de Caballer\u00eda y de Infanter\u00eda y un inmenso concurso (de poblaci\u00f3n) reunido por la convocatoria del repique solemne de campanas, d\u00e1ndose los vivas oportunos por m\u00ed, como presidente del ayuntamiento, y desde el balc\u00f3n, a la constituci\u00f3n, a la reina constitucional y a la libertad, d\u00e1ndolos tambi\u00e9n la Milicia Nacional verific\u00e1ndose todo con placer y sin haber ocurrido el m\u00e1s peque\u00f1o disgusto\u201d.<br><br>El d\u00eda 21 de agosto el cabildo en pleno, asistidos del p\u00e1rroco y dem\u00e1s personas de representaci\u00f3n de la villa&nbsp; volv\u00edan a comparecer para jurar la constituci\u00f3n:&nbsp;\u201chabiendo concurrido merecido n\u00famero de personas al frente de las puertas y balc\u00f3n de estas Casas Capitulares, en cuyo frente se coloc\u00f3 la Guardia Nacional, de una y otra armas, a presenciar el acto para&nbsp; el que todos han sido convocados con la composici\u00f3n y adorno del balc\u00f3n desde las horas primeras de esta ma\u00f1ana y los repiques de campanas de la noche de antes, por el Secretario se ha le\u00eddo desde el balc\u00f3n en alta voz La Constituci\u00f3n pol\u00edtica de la Monarqu\u00eda espa\u00f1ola sancionada por las Cortes Generales y Extraordinarias en 19 de marzo de 1812. Terminada la lectura se dieron gracias al Alcalde constitucional los vivas de ordenanza a los que el p\u00fablico contest\u00f3 con el mayor gusto y placer y seguidamente hubo un repique solemne de campanas y despu\u00e9s se volvieron a repetir los mismos vivas gracias a la Guardia Nacional, haciendo varias descargas y se volvieron a repetir todos los repiques de campanas con un entusiasmo extraordinario\u201d.<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La \u201cPepa\u201d estuvo vigente hasta el 17 de julio de 1837 en que ser\u00eda promulgada por Mar\u00eda Cristina, en nombre de la menor Isabel II, la nueva constituci\u00f3n de 1837. Podemos pues constatar c\u00f3mo los acontecimientos pol\u00edticos de este periodo eran vividos, una y otra vez, con cierto entusiasmo por los vecinos, a pesar de las&nbsp; adversas circunstancias a las que se enfrentaban, mucho m\u00e1s&nbsp; cuando se trataba de apoyar eventos pol\u00edticos de signo progresista.<br>Como podemos observar todos los acontecimientos importantes de nuestra villa se celebraban en la plaza de la Constituci\u00f3n&nbsp; donde se ubicaba el antiguo edificio Ayuntamiento de dos plantas y la&nbsp; Iglesia parroquial que a\u00fan luc\u00eda su antigua doble espada\u00f1a anterior a las reformas llevadas a cabo en 1899 por el arquitecto Justino Flores Llamas&nbsp; bajo el mecenazgo del conde de Villaverde, Teodoro Martel. Hoy conocemos gracias a los pinceles de Jos\u00e9 Moreno Carbonero y al testimonio de Alcal\u00e1 Venceslada el aspecto que luc\u00eda el templo antes de sus reformas.\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffFaltaban pocas fechas para que de nuevo las comarcas del alto Guadalquivir de And\u00fajar y Montoro&nbsp; se viesen alteradas por episodios violentos achacables al conflicto carlista, en esta ocasi\u00f3n provocados por la irrupci\u00f3n en estas tierras del general carlista Miguel G\u00f3mez durante los d\u00edas 28 y 29 de septiembre, conocida como la \u201cExpedici\u00f3n de 1836\u201d. Este tipo de incidentes mantuvieron en alerta&nbsp; a los pueblos asentados entre el Guadalquivir y Sierra Morena desde septiembre de 1836 al verano de 1837, si bien desde julio ya era temidas las acciones&nbsp; del cabecilla Orejitas que por su cuenta realizaba diversas operaciones de saqueo para proveer a su partida.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffEl general Miguel G\u00f3mez Damas hab\u00eda nacido en Torredonjimeno en 1785; estudiante de Derecho en Granada en su juventud, abandon\u00f3 los estudios tras el alzamiento contra la invasi\u00f3n de las tropas francesas en 1808, ingresando como subteniente en el ej\u00e9rcito y tomando parte en la batalla de Bail\u00e9n. Defensor ac\u00e9rrimo de las ideas absolutistas, durante el trienio liberal,&nbsp; comenz\u00f3 a conspirar contra los sucesivos gobiernos liberales. Con la restauraci\u00f3n absolutista, propiciada por la intervenci\u00f3n militar de los Cien Mil Hijos de San Luis (1823), Miguel G\u00f3mez logra frenar un movimiento liberal en C\u00e1diz que le vale la comandancia de Algeciras, cargo del que ser\u00e1 depuesto durante la Regencia de Mar\u00eda Cristina por sus ideales antiliberales y absolutistas<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando estalla la primera guerra carlista en 1834, G\u00f3mez se encamina a Navarra para ponerse a las \u00f3rdenes del general carlista Tom\u00e1s de Zumalac\u00e1rregui. Enseguida es nombrado jefe de su Estado Mayor participando en distintos episodios b\u00e9licos de la contienda junto al pretendiente al trono don Carlos Mar\u00eda Isidro. En junio de 1836 iniciaba una peculiar expedici\u00f3n compuesta por 2700 infantes y 180 jinetes. Parti\u00f3 en direcci\u00f3n a Asturias y Galicia y m\u00e1s tarde a Andaluc\u00eda,&nbsp; donde&nbsp; penetr\u00f3 en la provincia de Ja\u00e9n por Villanueva del Arzobispo ocupando sin resistencia alguna \u00dabeda y Baeza, y poniendo en jaque a las poblaciones del alto Guadalquivir como And\u00fajar, Marmolejo y Montoro. La fuerza de la Milicia Nacional de Caballer\u00eda organizada en la provincia para detenerle nada pudo hacer por ello.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_aa82531f960be2f0e5e702b196980cf7.jpg\/v1\/fill\/w_396,h_688,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_aa82531f960be2f0e5e702b196980cf7.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>El general carlista Miguel G\u00f3mez Damas (Torredonjimeno, 1785-Burdeos 1864).<br><\/strong><br><strong>Dibujo de Isidoro Magu\u00e9s<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En el largo recorrido por Espa\u00f1a se le hab\u00edan ido&nbsp; uniendo gentes de simpat\u00edas con la causa absolutista hasta llegar a juntar, en algunos momentos, hasta seis mil hombres. Cuando lleg\u00f3 a And\u00fajar, a final de Septiembre, se present\u00f3 con una columna de&nbsp; m\u00e1s de 1000 hombres. El alcalde Juan Nepomuceno, la Milicia Local y otras personas contrarias al carlismo hubieron de huir hacia C\u00f3rdoba al no poder poner resistencia con sus escasas fuerzas a los facciosos.<br>&nbsp; Mientras tanto, se hizo cargo del Ayuntamiento una Junta con la misi\u00f3n de conservar el orden p\u00fablico durante la estancia de los carlistas en la ciudad. G\u00f3mez&nbsp;\u201cse\u00f1or y due\u00f1o de la situaci\u00f3n exigi\u00f3 que se le entregaran doscientos mil reales y raciones de alimentos para su tropa a costa de imponer contribuciones extraordinarias sobre los vecinos. Las cantidades adelantadas a tal fin por los mayores hacendados locales ser\u00edan devueltas entre 1838 y 1843, mediante un repartimiento o impuesto general conocido como la exacci\u00f3n de G\u00f3mez que goz\u00f3 de pocas simpat\u00edas entre el vecindario y que a veces fue dif\u00edcil de recaudar \u201c(11).<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffLas exigencias de la expedici\u00f3n de Miguel G\u00f3mez&nbsp; y&nbsp; del cabecilla Antonio Garc\u00eda de la Parra \u201cOrejita\u201d&nbsp; a las autoridades marmoleje\u00f1as, representadas en la persona del alcalde Vicente Orti Criado (12) no fueron de menor calado. En un oficio enviado a la Diputaci\u00f3n Provincial un a\u00f1o despu\u00e9s de aquellos acontecimientos, julio de 1837, se cuantificaban los da\u00f1os ocasionados entre julio y septiembre de 1836 por las facciones de Orejitas, y G\u00f3mez, y de otras partidas (presumiblemente la de Palillos), en m\u00e1s de 30.000 reales, cantidad a la que ascendieron todas las raciones en alimentos, y las cuant\u00edas en met\u00e1lico exigidas por los rebeldes. Las calamidades que sufri\u00f3 esta poblaci\u00f3n, dice el alcalde, \u201cvan a pesar sobre el corto n\u00famero de propietarios, exceptuando el labrador de tierras y olivos, comercio, el empleado, el que vive de las rentas,&nbsp; el ganadero menestral\u2026que por tener la mayor parte de sus intereses dentro de la poblaci\u00f3n, se liberaron de la agresi\u00f3n facciosa que hicieron unos y otros\u201d. Muchas de las aportaciones en met\u00e1lico o especie, que hubieron de hacer los propietarios marmoleje\u00f1os m\u00e1s solventes, les fueron luego resarcidas a trav\u00e9s de un repartimiento vecinal impuesto a la poblaci\u00f3n en los meses siguientes a verse la localidad cercada&nbsp; por el cabecilla Orejita, en julio, y&nbsp; por la facci\u00f3n de Miguel G\u00f3mez en septiembre.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffEn muchas ocasiones result\u00f3 laborioso para el Ayuntamiento recaudar el repartimiento vecinal&nbsp;\u201cpues habiendo procedido a hacer el alistamiento de las personas que en esta villa pagan la contribuci\u00f3n de paja y utensilios, con la exclusi\u00f3n de los hacendados forasteros, resulta un corto n\u00famero de contribuyentes, por no pagar la mayor parte de los vecinos, al no ser estos propietarios de ninguna finca de las que poseen, y como esta contribuci\u00f3n gravita sobre los propietarios de aqu\u00ed, son contadas las personas que se hayan sujetas a esta clase de contribuci\u00f3n y entre este corto n\u00famero de individuos se hallan los que sufrieron las exacciones que hizo la partida de Orejita, tanto en met\u00e1lico cuanto en caballos, yeguas, aparejos, granos, caballer\u00edas y dem\u00e1s enseres de labor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffEn Montoro, el cabecilla Orejita reclamaba al Ayuntamiento abundantes raciones de pan, carne, vino, cebada y alpargatas adem\u00e1s de una considerable cantidad en met\u00e1lico con la amenaza de saqueos y fusilamientos, si en brev\u00edsimo plazo no se les entregaban. Otro tanto ocurri\u00f3 en And\u00fajar durante la presencia de las tropas de Miguel G\u00f3mez&nbsp; con el saqueo de sus tiendas y casas de labor. La caser\u00eda de Villalba, que el marqu\u00e9s de Falces pose\u00eda en el t\u00e9rmino municipal de Marmolejo, fue saqueada, rob\u00e1ndole caballos, grano y dinero por un valor de 66.418 reales (13).<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n a los da\u00f1os sobre efectivos humanos con resultado de muerte, ya sea de la poblaci\u00f3n&nbsp; civil o de miembros de la Guardia Nacional y del Ej\u00e9rcito, no ha quedado constancia ya que los libros de defunciones parroquiales no mencionan ese dato,&nbsp; aunque con total seguridad&nbsp; las hubo y no solo en la parte de los rebeldes facciosos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con la retirada de las tropas de Miguel G\u00f3mez a las regiones del norte, quedaron merodeando por la provincia de Ciudad Real y la sierra norte cordobesa, las partidas de Orejita y Palillos, que unidas circulaban libremente por el t\u00e9rmino de Montoro, y Marmolejo,&nbsp;\u201cinquietando a los pac\u00edficos labradores y amenazando constantemente a ambas poblaciones\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_76c13fab2029f191e4a2a98b337d9e36.jpg\/v1\/fill\/w_396,h_592,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_76c13fab2029f191e4a2a98b337d9e36.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Casas Capitulares de Montoro a inicios del siglo pasado, manteniendo a\u00fan su encalado, colocado para erradicar las epidemias. Fototeca Pasi\u00f3n por Montoro.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En enero de 1837, seg\u00fan los datos aportados por Criado del Hoyo, el Ayuntamiento montore\u00f1o recab\u00f3 al comandante militar de C\u00f3rdoba soldados de caballer\u00eda para combatir con \u00e9xito estas partidas. Finalmente lleg\u00f3 una secci\u00f3n del Regimiento del Pr\u00edncipe en n\u00famero de 30 jinetes, que unidos a 400 individuos de la Milicia Nacional con sus jefes Pedro Camacho y Juan Urbano:&nbsp;\u201cSalieron en la madrugada del d\u00eda 4 de enero en busca de la partida de Orejita y Palillos que merodeaban en el pago de Casillas de Velasco, logrando sorprenderlas y derrotarlas haci\u00e9ndoles muchos muertos y cogi\u00e9ndoles 85 caballos, que con multitud de armas de todas clases, ropas y alhajas, fruto de sus rapi\u00f1as, fueron llevados a la poblaci\u00f3n que recibi\u00f3 a los vencedores con clamoroso entusiasmo. La felicitaci\u00f3n enviada al alcalde de Montoro, Mat\u00edas Guerra, por el Jefe Pol\u00edtico de la provincia cordobesa reflejaba el entusiasmo por el \u00e9xito de esta operaci\u00f3n: \u201cPor oficio de V.S., he visto el buen comportamiento de ese pueblo contra las facciones de Palillos derrotados en su t\u00e9rmino, y cuyo suceso se sab\u00eda ya en esta Capital por parte del Sr. Comandante General. Puede&nbsp; V.S. estar persuadido, as\u00ed como esos valientes patriotas ciudadanos, que no perder\u00e9 ocasi\u00f3n en hacer saber al Gobierno todo cuanto pueda interesarles y sea conveniente, poniendo adem\u00e1s en su noticia que por el correo anterior, recomend\u00e9 a S.M. a la benem\u00e9rita Guardia Nacional de Montoro, en cuyo Real nombre y en el de la Patria les doy las gracias por la valent\u00eda con que en esta ocasi\u00f3n ha rechazado a los enemigos que siguen la bandera del menguado Pr\u00edncipe Don Carlos. Dios guarde a V.S. ms. as. C\u00f3rdoba a 8 de Enero de 1837\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffCon la derrota de las partidas carlistas en el pago de Casillas de Velasco y con la muerte del latro-faccioso Jos\u00e9 Serrano, por el vecino Miguel Rodr\u00edguez Calvo, por cuyo hecho fue gratificado con la suma de 6000 reales, y sobre todo con las buenas y abundantes cosechas que se lograron en los a\u00f1os 1839 y 1840, Montoro volv\u00eda a recobrar su antiguo sosiego y bienestar, dedic\u00e1ndose sus laboriosos habitantes a mejorar sus fincas alg\u00fan tanto descuidadas por las continuas correr\u00edas de las facciones y de las partidas de malhechores, y roturar los terrenos concedidos en la sierra para el cultivo de la vid y el olivo, con lo que gan\u00f3 considerablemente la riqueza agr\u00edcola\u201d(14).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo en los primeros d\u00edas de junio de 1837 la intranquilidad por la cercan\u00eda de algunas partidas que debieron quedar refugiadas en Sierra Morena volvi\u00f3 a&nbsp; generar desasosiego entre las poblaciones del valle. El dos de junio el Ayuntamiento de Marmolejo se reun\u00eda para&nbsp;\u201ctratar de los medios de resistir la agresi\u00f3n de una partida facciosos &nbsp;a &nbsp;que &nbsp;est\u00e1 &nbsp;expuesta esta &nbsp;poblaci\u00f3n &nbsp;con motivo &nbsp;de &nbsp;su &nbsp;proximidad &nbsp;a Sierra&nbsp;Morena y ser la estaci\u00f3n m\u00e1s a prop\u00f3sito para que estos forajidos crucen con m\u00e1s facilidad los inmensos despoblados de ella seg\u00fan aconteci\u00f3 en el est\u00edo del a\u00f1o pasado y seg\u00fan se est\u00e1 ya experimentado y de resultas de investigaciones particulares de voces esparcidas por el p\u00fablico, y de un oficio del Sr. Alcalde constitucional de la ciudad de And\u00fajar de 1\u00ba del corriente, que la facci\u00f3n descrita se ha acercado con 60 caballos e intentado penetrar en la ciudad de Montoro, cometiendo en su t\u00e9rmino infinidad de robos y tropel\u00edas horrorosas que ofenden la moral p\u00fablica y acobardan el \u00e1nimo m\u00e1s esforzado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffEl alcalde Vicente Orti Criado, afamado m\u00e9dico del Balneario, natural de Castro del R\u00edo, pero afincado en Marmolejo desde 1817 tras conseguir por oposici\u00f3n la direcci\u00f3n de las Aguas Minerales, manifestaba&nbsp;\u201cestar deseoso de preservar a la poblaci\u00f3n de tama\u00f1os desprop\u00f3sitos de los que no se libr\u00f3 el a\u00f1o de 1836 haci\u00e9ndole presente a la Corporaci\u00f3n que las medidas de vigilancia y seguridad p\u00fablicas que ten\u00eda acordadas para evitar no eran suficientes para contrarrestar cualquier intento de ataque por sorpresa de una gavilla numerosa sobre el vecindario, ya que en primer lugar la Milicia Nacional carec\u00eda absolutamente de armas y de todos los elementos necesarios para la defensa por la heterogeneidad de sus individuos y defectuosa organizaci\u00f3n. En segundo lugar los dem\u00e1s vecinos y ciudadanos que pudieran esgrimir sus armas contra tan viles opresores, se hallan en la actualidad ocupados en recoger los tristes y escasos restos de la esterilidad del a\u00f1o, por lo que&nbsp; por carecer de punto de apoyo y confianza, yacen en su desmayo y en el abatimiento. En tercer lugar y de cualquier modo que siendo f\u00e1cil a los facciosos ocupar los ejidos de las afueras de la poblaci\u00f3n y aminorar las mieses con el fuego a sus due\u00f1os.&nbsp; Al remedio de estos males le parece al Sr. Presidente podr\u00eda solicitar de la diputaci\u00f3n Provincial y del Sr. Comandante Militar, armas para los nacionales aptos, y un destacamento de tropa de l\u00ednea que sirva de punto de apoyo\u2026Siendo ya avanzada la estaci\u00f3n muy pr\u00f3ximo el&nbsp;peligro y distantes de conseguir por medio de representaciones e instancias los indicados auxilios, le ha parecido lo mejor nombrar una comisi\u00f3n de su seno para que pase a la ciudad de Ja\u00e9n a hacer personalmente las gestiones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para tal cometido se nombraron en representaci\u00f3n del Ayuntamiento a Narciso Garc\u00eda del Prado (s\u00edndico) y a Roque Barrera. A esa misma comisi\u00f3n se le iba a facultar para solicitar a la Diputaci\u00f3n Provincial la realizaci\u00f3n del ya citado repartimiento vecinal con el fin de afrontar los gastos, que el a\u00f1o de 1836, el municipio tuvo que hacer&nbsp; \u201cen las distintas ocasiones cr\u00edticas y amargas que ocurrieron con motivo del tr\u00e1nsito de la facci\u00f3n de G\u00f3mez, de las diferentes amenazas y compromisos con Orejitas y de los que ocasion\u00f3 la partida de escopeteros que se cre\u00f3 en el a\u00f1o anterior en uni\u00f3n con And\u00fajar y Villanueva de la Reina\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras la vida cotidiana&nbsp; transitaba por estas preocupaciones, la realidad pol\u00edtica del pa\u00eds volv\u00eda a condicionar, aunque fuese por unas horas, el ritmo pol\u00edtico de los pueblos de la comarca. El 17 de junio de 1837 era aprobada una nueva constituci\u00f3n liberal por las Cortes de Madrid y unos d\u00edas despu\u00e9s las autoridades de los diferentes municipios se dispon\u00edan a jurar cumplir con los principios generales contenidos en dicho texto. Los&nbsp; actos conmemorativos se adornaron de la m\u00e1xima solemnidad, a pesar de la situaci\u00f3n cr\u00edtica y la angustia&nbsp; producida por la siempre continua amenaza de los carlistas. En cierta medida se intentaba reafirmar la adhesi\u00f3n inquebrantable en una monarqu\u00eda constitucional, de car\u00e1cter liberal, garantizada en el nuevo texto en la persona de la futura reina, Isabel II. Las celebraciones llevadas a cabo en Marmolejo quedaron recogidas en el acta del d\u00eda 15 de julio de la siguiente manera:&nbsp;\u201cHabiendo habido la noche la noche de antes iluminaci\u00f3n general y esta ma\u00f1ana el toque de diana, repique general de campanas como igualmente el d\u00eda y la noche de ayer, y hechas varias salvas por la Milicia Nacional, acompa\u00f1ados por todas las personas de representaci\u00f3n de esta villa, se constituyeron en la Iglesia y enseguida se dio principio a la celebridad del acto. Antes del ofertorio el caballero P\u00e1rroco ley\u00f3 la constituci\u00f3n y enseguida hizo un discurso muy propio y an\u00e1logo a las circunstancias. Se jur\u00f3 y cant\u00f3 un solemne tedeum, con un repique de campanas y varias salvas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la vida cotidiana de las poblaciones de nuestra comarca continuaba sobresaltada&nbsp; por el acoso de las partidas carlistas. Un reflejo de ello ser\u00e1n los cap\u00edtulos presupuestarios destinados a combatir los peligros que acechan&nbsp; al vecindario y sus haciendas.&nbsp; El alcalde Vicente Orti preve\u00eda en la cuenta municipal de 1837 una aportaci\u00f3n para contribuir a sufragar a las partidas de \u201cEscopeteros voluntarios de Andaluc\u00eda\u201d y otra para pagar a \u201clos verederos y propios esp\u00edas, vig\u00edas en el crucero (15) de la Iglesia parroquial y cualquier otro medio que el Ayuntamiento considere para estar alerta, y vigilar los pasos de las facciones y estar con este motivo en comunicaci\u00f3n con los pueblos lim\u00edtrofes\u201d. Las partidas de Escopeteros voluntarios realizaron tareas de apoyo en la persecuci\u00f3n de partidas de bandoleros a lo largo de la geograf\u00eda andaluza. En 1833 se incorporaron a estas partidas antiguos bandoleros&nbsp; indultados por Fernando VII, que empezaron a colaborar con las autoridades en la eliminaci\u00f3n de este fen\u00f3meno social. Y es que a pesar de que las partidas ya no hostigaban a la comarca con la &nbsp;crueldad &nbsp;del &nbsp;verano del 36, sin &nbsp; embargo &nbsp;a\u00fan llegaban noticias nada tranquilizantes&nbsp;desde otros lugares cercanos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_bfaf1f5005be659945453bf6e8011366.jpg\/v1\/fill\/w_396,h_641,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_bfaf1f5005be659945453bf6e8011366.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>El general liberal Ram\u00f3n Mar\u00eda Narv\u00e1ez (Loja, 1800-Madrid, 1868) visit\u00f3 nuestra comarca en febrero de 1838 al frente del Ej\u00e9rcito de Reserva para sofocar las \u00faltimas escaramuzas de las partidas carlistas. Obra de Vicente L\u00f3pez realizada en 1849.&nbsp;Museo de Bellas Artes de Valencia.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En una circular del dos de diciembre de 1837 se comunicaba al alcalde que si&nbsp;\u201chubiese temores de la proximidad de una facci\u00f3n a la que el pueblo no pudiese resistir, se retirar\u00e1n a la capital los caballos que les pudiesen ser \u00fatiles (a los rebeldes), del mismo modo se har\u00e1 de los caudales pertenecientes al estado, de los mozos solteros, armas y equipos de la Milicia Nacional y de cuanto pudiera ser \u00fatil a las hordas rebeldes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffLa visita del general Ram\u00f3n Mar\u00eda Narv\u00e1ez, jefe del Ej\u00e9rcito de Reserva, a la ciudad de And\u00fajar en los primeros d\u00edas de febrero de 1838 estuvo precisamente motivada por la actividad que a\u00fan manten\u00edan los carlistas en algunos focos de la provincia de Ja\u00e9n. Este llamado Ej\u00e9rcito de Reserva&nbsp; se empez\u00f3 a&nbsp; formar entre enero y febrero siendo la Diputaci\u00f3n Provincial de Ja\u00e9n la encargada de coordinar su preparaci\u00f3n, exigiendo a los Ayuntamientos colaborar con suministros b\u00e1sicos y personal de tropa. El 15 de enero se solicitaba desde la Intendencia Provincial suministros para el ej\u00e9rcito nacional, y el 12 del mismo mes llegaba una circular solicitando&nbsp;\u201cuna suscripci\u00f3n general en todo el vecindario para que presten recursos bien sea en panes, lienzos, dinero u otros cualquiera efectos que puedan tener aplicaci\u00f3n al Ej\u00e9rcito de Reserva que va a formarse en la Andaluc\u00eda\u201d. El 14 de febrero el Ayuntamiento de Marmolejo suministraba a este Ej\u00e9rcito de Reserva 19 fanegas de cebada entregadas al alcalde de And\u00fajar Alonso \u00c1lvarez y otras 34 fanegas el 16 de marzo.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffUnos d\u00edas antes Marmolejo sufrir\u00eda de nuevo el acoso de la partida de los cabecillas carlistas Orejita y&nbsp; Pe\u00f1uelas, hecho que conocemos al detalle gracias a la cr\u00f3nica de la Estafeta de Madrid:&nbsp;\u201cEn la madrugada del 10, las facciones de Orejita y Pe\u00f1uelas con la fuerza de 400 hombres asaltaron la villa de Marmolejo, m\u00e1s los nacionales y paisanos que el primer Alcalde constitucional ten\u00eda ya preparados, les prestaron la m\u00e1s vigorosa resistencia. Lo d\u00e9bil de las fortificaciones, lo extenso del c\u00edrculo del pueblo y la copiosa lluvia facilit\u00f3 a los enemigos introducirse en las calles extremas robando y asolando cuanto encontraban, penetrando algunos grupos a lo interior hasta la l\u00ednea de defensa establecida en la plaza desde la que se les hizo un fuego viv\u00edsimo que pudo contenerlos. El Alcalde primero acud\u00eda a todas partes dando sus disposiciones con el mayor valor; y habiendo ido a reforzar un punto que trataban de flanquear los enemigos, tuvo la desgracia de caer prisionero. A pesar de este contratiempo continu\u00f3 vigorosamente la defensa, hasta que cansada la canalla, viendo el denuedo con que se les resist\u00eda, y que les era imposible penetrar en el centro del pueblo, se retiraron dejando tres muertos y varios heridos, y llev\u00e1ndose al citado Alcalde primero, Don Vicente Orti.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto en la parte de la poblaci\u00f3n que ocuparon, como en los inmediatos caser\u00edos, han destruido, robado y aniquilado cuanto hallaron. Caballer\u00edas, alhajas, ropas, dineros, nada ha escapado de su rapacidad. El Alcalde, despu\u00e9s de mil peligros, consigui\u00f3 rescatarse mediante una cantidad considerable. Se ha dispuesto que la Milicia Nacional y las partidas de tropas se sit\u00faen en puntos convenientes para proteger a estos pueblos. La Milicia Nacional de Marmolejo ha cumplido su deber defendiendo sus hogares con el mayor denuedo. Es digna de elogio la conducta del Alcalde primero constitucional a cuya acertada disposici\u00f3n y decisi\u00f3n se debe principalmente tan brillante suceso, y que sacrificando parte de su fortuna y exponiendo su vida ha sabido acreditar su patriotismo y su amor a la causa nacional\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffHacia mediados de febrero de 1838 se hab\u00edan concentrado unos dos mil carlistas en Linares, mandados por Vicente Tallada y los hermanos Vicente y Francisco Rugero \u201cPalillos\u201d, estos \u00faltimos&nbsp; de triste recuerdo para los vecinos de nuestra comarca.&nbsp; La cercan\u00eda de los acontecimientos volvi\u00f3 a despertar la impaciencia y el desasosiego tanto de And\u00fajar como de Marmolejo. En And\u00fajar, por ejemplo, el Alcalde, el 23 de febrero, afirmaba: \u201cque dichas fuerzas no vienen con otra idea que con la del pillaje o robo de todas clases y a todas las personas sin distinci\u00f3n de colores\u201d. Se opt\u00f3 por convocar a los miembros de la Milicia Nacional y se decidi\u00f3 estar preparados para una posible invasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Una situaci\u00f3n similar se repiti\u00f3 durante el mes de marzo cuando los carlistas Basilio Garc\u00eda y Vicente Tallada concentraron sus tropas entre \u00dabeda y Baeza. All\u00ed fueron derrotados en el lugar conocido por el Encinarejo, cerca de \u00dabeda y Baeza, por las tropas del gobierno liberal constituidas por el Ej\u00e9rcito de Reserva, en lo que parece ser fue la mayor batalla contra el carlismo en la provincia de Ja\u00e9n. Hubo m\u00e1s de 100 muertos y casi 1000 entre heridos y prisioneros (16).<br>Todav\u00eda a mediados de junio de 1838, era latente la preocupaci\u00f3n por la presencia de Orejita cerca de Bail\u00e9n. El nuevo alcalde marmoleje\u00f1o Valent\u00edn Hern\u00e1ndez y Merino sustituto de Vicente Orti, desplazado hasta su pueblo natal para poder reponerse de un problema de salud, recib\u00eda&nbsp; un oficio del Jefe Pol\u00edtico de Ja\u00e9n donde le preven\u00eda \u201cque habiendo llamado su atenci\u00f3n los continuos robos y vejaciones que est\u00e1n sufriendo los propietarios y viajeros que transitan por todo este territorio. Para remediar tama\u00f1os males le ha parecido conveniente formar dos partidas de infanter\u00eda y caballer\u00eda que persigan a los criminales\u2026\u201d. La corporaci\u00f3n formada adem\u00e1s por Pedro Padilla&nbsp; (Regidor 1\u00ba) y Francisco Castillejo (Regidor 2\u00ba), tuvo un car\u00e1cter muy provisional pues el&nbsp; uno de enero de 1839 se renovaba al completo en las personas de D. Juan Mar\u00eda Jim\u00e9nez (alcalde),&nbsp; D. Bartolom\u00e9 Serrano y D. Manuel Romero (regidores) y F. Juan de Lemus y Montoro (regidor s\u00edndico). Finalmente, el 21 de marzo, ocupaba la alcald\u00eda Narciso Garc\u00eda del Prado. A ellos les tocar\u00eda gestionar un tiempo de paz que llegar\u00eda con la victoria de las tropas isabelinas sobre las carlistas en el \u00faltimo reducto de Morella (Castell\u00f3n) el 30 de mayo de 1840, aunque ya desde el 20 de agosto del 1839 se firmaba la paz en Vergara (Guip\u00fazcoa), hecho que pon\u00eda fin al conflicto en el norte con el exilio a Francia del aspirante D. Carlos Mar\u00eda Isidro.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffEn el pa\u00eds se abr\u00eda una nueva etapa de gobierno de signo liberal progresista, con la regencia del General Espartero (firmante de la paz), tras la dimisi\u00f3n de la reina regente, que va a perdurar hasta la declaraci\u00f3n de la mayor\u00eda de edad de Isabel II, el 10 de noviembre de 1843.<\/p>\n\n\n\n<p>De algunos de los jefes carlistas sabemos que acabaron detenidos y ajusticiados, como ocurri\u00f3 con Francisco Rugero, fusilado el 27 de agosto de 1837 en Almagro, su pueblo natal, a la edad de 50 a\u00f1os. Sobre el final de Orejita circulan dos versiones: una&nbsp; lo da por asesinado por su propio criado o ayudante siendo su cad\u00e1ver&nbsp; expuesto p\u00fablicamente en Ciudad Real; en otra fuente se dice que muri\u00f3 en octubre de 1838, en el curso de una acci\u00f3n cerca de Mestanza (Ciudad Real).<br>El cabecilla Chocl\u00e1n (oriundo de Arjonilla) encontr\u00f3 la muerte en And\u00fajar el 31 de julio de 1839, junto al r\u00edo Guadalquivir, cuando increpaba a un grupo de ba\u00f1istas, a manos del lancero Pedro Colmenero perteneciente a la compa\u00f1\u00eda de lanceros de Granada, Esta compa\u00f1\u00eda junto a la de lanceros de Sevilla estaba empe\u00f1ada en la persecuci\u00f3n&nbsp; de las partidas carlistas que quedaban por la comarca. Junto a Chocl\u00e1n muri\u00f3 un miembro de su partida y consigui\u00f3 huir su comandante&nbsp; Pedro Navarro que busc\u00f3 refugio en Sierra Morena.<br>Otros muchos cabecillas&nbsp; tras sufrir prisi\u00f3n fueron indultados si bien su integraci\u00f3n en la sociedad isabelina result\u00f3 lenta y traum\u00e1tica, volviendo, algunos de ellos, a defender nuevamente con las armas&nbsp; la causa de Don Carlos en la segunda y tercera guerra carlista.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Los hermanos Artacho Gonz\u00e1lez y algunas muestras de bandolerismo de extorsi\u00f3n en nuestro entorno:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque las acciones delictivas de los hermanos Artacho se desarrollaron avanzado el siglo XIX, en&nbsp; lugares de la geograf\u00eda andaluza distantes de nuestra localidad, hemos de hacer una breve menci\u00f3n a ellos por haber pasado su infancia y juventud en Marmolejo aunque no tengamos excesivos datos sobre cual pudo ser su recorrido vital y en qu\u00e9 momento y por qu\u00e9 razones decidieron fijar como lugar de operaciones el entorno geogr\u00e1fico de Cuevas Bajas (M\u00e1laga), de donde era natural su padre Jos\u00e9 Artacho y Linares.<br>Luis era el miembro m\u00e1s conocido de su saga, formada adem\u00e1s por su hermano Jos\u00e9 con quien le vemos en el momento final de su muerte en las cercan\u00edas de Lucena. Aparece tambi\u00e9n en los estudios realizados por Jos\u00e9 Cruz Guti\u00e9rrez, la figura de un pariente de ellos Ram\u00f3n apodado \u201cPollo-Gallo\u201d&nbsp; del que dice fue detenido por la Guardia Civil en noviembre de 1881 por robo de una yegua y&nbsp; de un mulo a un vecino llamado Gregorio Jurado. Que sepamos este Gregorio Jurado era vecino de Marmolejo, persona de arraigada tradici\u00f3n hortelana, con excelente huerta en el lugar conocido como el Navazo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_c5ba8e67203f66272d61d6084f64a76d.jpg\/v1\/fill\/w_565,h_421,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_c5ba8e67203f66272d61d6084f64a76d.jpg\" alt=\"\" width=\"476\" height=\"352\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>La caser\u00eda del Ca\u00f1uelo, obra de fines del &nbsp;XVIII, donde seg\u00fan la leyenda popular encontr\u00f3 seguro refugio el bandido marmoleje\u00f1o Luis Artacho. Su padre Jos\u00e9 Artacho Linares trabaj\u00f3 muchos a\u00f1os para el marqu\u00e9s de Gra\u00f1ina, propietario de esta finca del pago de Cerrada, muy pr\u00f3xima al Yeguas. Foto: Manuel Perales Sol\u00eds.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_4d04a8789a6d42b49c57374e2fe2fc38~mv2.png\/v1\/fill\/w_364,h_432,al_c,lg_1,q_85,enc_auto\/ufnd9mJv_ckl5DY9IqXhVBsBCTB0GHRwfyKhCwXW.png\" alt=\"ufnd9mJv_ckl5DY9IqXhVBsBCTB0GHRwfyKhCwXW\" width=\"301\" height=\"357\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Luis Artacho Gonz\u00e1lez (1870). Fuente: Juli\u00e1n de Zugasti<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Del que tenemos plena seguridad que naci\u00f3 en Marmolejo es de Luis. Su partida de nacimiento existente en la Parroquia de La Paz dice as\u00ed: \u201cEn la villa de Marmolejo en 31 de mayo de 1829 a\u00f1os: Yo el Bachiller D. Manuel de Medina, cura de esta Iglesia Parroquial de Sant\u00edsima Madre y Se\u00f1ora de la Paz, bautiz\u00e9 y chrism\u00e9 en ella solemnemente a Luis Jos\u00e9 Petronilo Fernando de la Sant\u00edsima Trinidad que naci\u00f3 en el mismo d\u00eda a las cuatro de la ma\u00f1ana. Es hijo leg\u00edtimo de D. Jos\u00e9 Artacho, natural de Cuevas Bajas y Do\u00f1a Rosa Gonz\u00e1lez, natural de Santo Santiago en And\u00fajar y vecinos de \u00e9sta. Fue su padrino nombrado por su padre, Don Pedro C\u00e1rdenas\u2026\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0Sin embargo de su hermano Jos\u00e9 no figura inscripci\u00f3n registral alguna en los libros de bautismo de la parroquia, desconoci\u00e9ndose tambi\u00e9n si existieron otros hermanos\/as m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Parece probable, seg\u00fan algunos viejos dichos populares, que estos hermanos cuyo padre y t\u00edo, Jos\u00e9 y Gregorio Artacho respectivamente, fueron fieles mantenedores del orden y seguridad local durante los dif\u00edciles a\u00f1os en que las partidas carlistas acosaban las villas y pueblos del valle del Guadalquivir, cometieran sus primeros robos o rater\u00edas en Marmolejo, vi\u00e9ndose obligados posteriormente, en una fecha de dif\u00edcil fijaci\u00f3n, a retirarse a&nbsp;&nbsp;Cuevas&nbsp;&nbsp;Bajas, peque\u00f1a villa ubicada en el centro geogr\u00e1fico de operaciones de gran parte de las partidas m\u00e1s famosas de Andaluc\u00eda. All\u00ed, nos dice Cruz Guti\u00e9rrez, \u201cse dedicar\u00e1n al oficio de taberneros como tapadera de sus desmanes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El f\u00edn del conflicto carlista volver\u00eda a reavivar el bandolerismo tradicional&nbsp;&nbsp; en las provincias de C\u00f3rdoba y Ja\u00e9n, fundamentalmente en Sierra Morena junto al Camino Real de Andaluc\u00eda. Eso indudablemente pudo suponer un acicate, algunos a\u00f1os despu\u00e9s, para animar las actividades delictivas de los hermanos Artacho, pues en octubre de 1843&nbsp; hay constancia de la llegada a Marmolejo de una partida de 23 hombres a caballo que entran en el pueblo con intenciones de saquearlo (17).<br>Igualmente y sin pretender imputar su responsabilidad&nbsp; a&nbsp; los hermanos Artacho,&nbsp; hacia el mes de marzo de 1859, la prensa recogi\u00f3 varias noticias lament\u00e1ndose de la frecuencia con que se repet\u00edan los cr\u00edmenes entre los t\u00e9rminos municipales de And\u00fajar y Marmolejo, en concreto informaba del asesinato de \u201cun desgraciado padre de familia que iba a Marmolejo, y el de un arriero que con unas caballer\u00edas se dirig\u00eda a Arjonilla, despu\u00e9s de haber despachado el cargu\u00edo que en ellas conduc\u00eda, llev\u00e1ndose los criminales todo lo que le encontraron y a\u00fan se dice que las caballer\u00edas\u201d. Algunos d\u00edas despu\u00e9s, el 28 de abril de 1859, tambi\u00e9n daban cuenta de un robo de varios ladrones en una bodega de la calle Pino de Marmolejo, \u201cllev\u00e1ndose una gran cantidad de comestibles y de tres a cuatro arrobas de aceite\u201d (18).<br>De la etapa en nuestra localidad de los Artacho quedan algunos recuerdos de car\u00e1cter legendario: la memoria colectiva los relaciona viviendo en la calle del Santo donde poseer\u00edan un refugio para esconderse en las casas solariegas del Marqu\u00e9s de Gra\u00f1ina y Conde de G\u00f3mara (19). Tambi\u00e9n hay quien refiere sus estancias en la antigua caser\u00eda del Ca\u00f1uelo, probablemente propiedad de dicho marqu\u00e9s, intentando refugiarse de las abatidas de la Guardia Civil, detr\u00e1s de una piedra de molino que serv\u00eda de tapadera a una peque\u00f1a habitaci\u00f3n. En cualquier caso y al margen de estos datos con tintes novelescos,&nbsp; lo que si podemos asegurar es que Luis Artacho est\u00e1 hoy asociado en los estudios sobre bandolerismo, a la tipolog\u00eda del bandido secuestrador participando en varios de los secuestros que abundaron en el sur de la provincia cordobesa durante el bienio 1869-71 y que correspondieron solventar al Jefe Pol\u00edtico de entonces D. Juli\u00e1n de Zugasti S\u00e1enz (1839-1915).&nbsp; Este tenaz pol\u00edtico liberal, defensor de la Revoluci\u00f3n de 1868,&nbsp; es quien hace inmortal al bandido marmoleje\u00f1o al dejar constancia de sus actividades delictivas en una extensa obra narrativa, pionera de los estudios sobre los bandoleros: \u201cEl Bandolerismo: Estudio social y memorias hist\u00f3ricas\u201d, publicada&nbsp; en tres vol\u00famenes, en 1879.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffCon su hermano Jos\u00e9, y bajo la protecci\u00f3n del \u201cpadrino de Benamej\u00ed\u201d, don Antonio Arjona Espejo, a Luis Artacho lo vemos asociado con Rodrigo Torralvo \u201cEl Aperador\u201d; Lorenzo Morales, Francisco Priego G\u00f3mez \u201cEl Gordito\u201d y Jos\u00e9 \u00c1lvaro Alguacil \u201cCarifancho\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de los sucesos en los que tom\u00f3 parte Artacho destac\u00f3 la participaci\u00f3n en el secuestro del ni\u00f1o de Palenciana (C\u00f3rdoba), Jos\u00e9 Mar\u00eda Crisp\u00edn, el&nbsp; 28 de octubre de 1869,&nbsp; a manos de la partida de \u201cMalas Patas\u201d cuando viajaba acompa\u00f1ado de su madre de Antequera a Palenciana (20).&nbsp; Se le atribuye la organizaci\u00f3n de este secuestro al t\u00edo de Malas-Patas conocido como&nbsp; \u201cEl padrino\u201d&nbsp; a lo largo de la mencionada obra.<br>El ni\u00f1o estuvo retenido en la cueva denominada de la Higuera del Diablo, situada en el entorno de Palenciana y Benamej\u00ed.&nbsp; El suceso es narrado por D. Juli\u00e1n Zugasti con gran detalle pues en todo momento se basa en los datos obrantes en el sumario judicial abierto para esclarecer aquel secuestro.&nbsp;&nbsp; En esta ocasi\u00f3n, Luis se presenta ante la familia del ni\u00f1o como mediador desinteresado pero en realidad pertenece a la trama que organiza el secuestro. La suma exigida&nbsp; por los bandoleros-secuestradores en una carta enviada a los padres, ascend\u00eda a doce mil duros, cantidad inasequible a la modesta fortuna del padre Francisco de Paula Jim\u00e9nez. La familia a lo sumo pod\u00eda llegar a la cifra de doce mil reales y as\u00ed se lo hizo llegar a los secuestradores a trav\u00e9s de Artacho.&nbsp; Este secuestro finaliz\u00f3 felizmente con la liberaci\u00f3n del muchacho el d\u00eda 30 de noviembre, tras treinta y tres d\u00edas en poder de los secuestradores, siendo la intervenci\u00f3n de Artacho decisiva para convencer al padrino y los secuestradores de la penosa situaci\u00f3n de la familia de Crisp\u00edn y del error que supondr\u00eda acabar con la vida del muchacho. Por este suceso el fiscal de Rute&nbsp; pedir\u00eda 17 a\u00f1os de presidio para Luis y Jos\u00e9, 10 a\u00f1os para Antonio Arjona Espejo \u201cEl Padrino\u201d, y la restituci\u00f3n de de 39000 reales, es decir los 1950 duros que le sacaron a la familia del ni\u00f1o en dos entregas, una de mil duros y otra de 950.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffZugasti tambi\u00e9n nos dej\u00f3 en su obra una descripci\u00f3n somera de la fisonom\u00eda de Luis cuando se entrevista por primera vez con el padrino: \u201cpresentose un hombre como de unos cuarenta a\u00f1os, alto, grueso, peli-casta\u00f1o, de abultado rostro, ancha frente y mirada incierta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los estudios de Jos\u00e9 Cruz Guti\u00e9rrez Luis Artacho plane\u00f3 con sus socios Carifancho y El Aperador&nbsp; en 1870 la muerte del activo Gobernador Civil de C\u00f3rdoba. Al parecer la acci\u00f3n se frustr\u00f3 ante la indecisi\u00f3n de un mandado por ellos, un tal Le\u00f3n, a quien el Gobernador detuvo en la intentona de darle muerte. Igualmente hay constancia de otro encuentro frente a la Guardia Civil en las proximidades de Lucena (C\u00f3rdoba) en los que la partida de Artacho mantuvo fuego cruzado con los agentes de la Benem\u00e9rita, d\u00e1ndose posteriormente a la fuga. A partir de estos sucesos es \u201cpregonao\u201d por los juzgados para su busca y captura durante el mes de febrero de 1871 y hacia finales de marzo de ese a\u00f1o la prensa cordobesa sacaba la siguiente noticia: \u201cLas autoridades de esta provincia encargan la busca y captura de Luis y Jos\u00e9 Artacho, vecinos de Cuevas Bajas, Jos\u00e9 Arjona Cuenca, de la misma vecindad, y D. Antonio Arjona Espejo conocido como el Ni\u00f1o Arjona, que lo es de Benamej\u00ed\u201d(21).<br>Hacia octubre es detectada su presencia en los l\u00edmites de las provincias de C\u00f3rdoba y M\u00e1laga en compa\u00f1\u00eda de una partida en la que tambi\u00e9n est\u00e1 su hermano Jos\u00e9.&nbsp; Finalmente el cerco se va estrechando y el 18 de enero de 1872 es muerto en lucha con la Guardia Civil, en el camino de Rute, entre las malezas de Mart\u00edn Gonz\u00e1lez del t\u00e9rmino de Lucena (C\u00f3rdoba). Muri\u00f3 tambi\u00e9n su socio Jos\u00e9 \u00c1lvaro Alguacil (a) \u201cCarifancho\u201d y su hermano Jos\u00e9 logr\u00f3 escapar favorecido por el fuerte temporal. Esta operaci\u00f3n en la que fueron requisados tres caballos y varias armas, fue coordinada por el alf\u00e9rez graduado y sargento primero de la Guardia Civil, Miguel Donado. (22)<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>Tres a\u00f1os&nbsp; despu\u00e9s, en noviembre de 1875, Jos\u00e9 era detenido en el puerto de M\u00e1laga cuando se dispon\u00eda a embarcar en el vapor Adriano: se le ocup\u00f3 una c\u00e9lula de vecindad falsa, un arca de ropa y 2.792 reales. La operaci\u00f3n fue llevada a cabo por el teniente coronel Fernando Camino, segundo jefe de la Comandancia malague\u00f1a, el teniente Rafael Serrano, alf\u00e9rez Bernardo Su\u00e1rez y los guardias Contreras y Bueno, acabando, de esta forma, con la trayectoria turbulenta del bandido de Cuevas Bajas. El d\u00eda 8 de noviembre cuando la Guardia Civil lo trasladaba a Archidona, le dio muerte al intentar fugarse. El telegrama enviado al Ministerio de Guerra en Madrid por el gobierno militar de Granada dec\u00eda as\u00ed:&nbsp;\u201cEl gobernador militar de M\u00e1laga me comunica haber sido muerto por la Guardia Civil al ser conducido a Archidona y tratar de fugarse, el famoso criminal y secuestrador, Jos\u00e9 Artacho (a) \u201cEl curita\u201d (23).<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>Desaparecido el clan de los Artachos, que como hemos visto tuvieron su \u00e1mbito de operaciones lejos de nuestro entorno geogr\u00e1fico, utilizando la extorsi\u00f3n a trav\u00e9s del secuestro, vamos a asistir&nbsp; a casos puntuales relacionados con la delincuencia de extorsi\u00f3n, o chantaje, fundamentalmente, sobre los grandes terratenientes. Esta modalidad&nbsp; se impuso con \u00e9xito en la d\u00e9cada de los ochenta del XIX, en bandas tan conocidas, como la del Bizco de Borge y Manuel Melgares, jefes de una partida cuyos miembros en su mayor\u00eda naturales de poblaciones &nbsp;de la comarca&nbsp;de La Axarqu\u00eda, operaron activamente por tierras malague\u00f1as y cordobesas entre 1880 a 1887. No podemos afirmar que los casos que describo a continuaci\u00f3n fueran promovidos por personas relacionadas con partidas de bandoleros&nbsp; propiamente dichas, pero s\u00ed es evidente que actuaron a imitaci\u00f3n de ellos&nbsp; para sacar suculentos beneficios con sus actos&nbsp; de chantaje.<br>En el diario \u201cEl Imparcial\u201d de Madrid aparec\u00eda, el 11 de agosto de 1886, la siguiente noticia:&nbsp;\u201cDesde hace unos cuantos meses, no pasa d\u00eda sin que la prensa de cuenta de incendios intencionados en predios de Andaluc\u00eda, y muy especialmente en la provincia de Ja\u00e9n. El Bandolerismo en aquella regi\u00f3n se manifiesta en constante ejercicio, unas veces, asaltando a mano armada a los viajeros o a los cortijos, otras apoder\u00e1ndose de las personas acomodadas para mantenerlas en secuestro hasta obtener crecido rescate, y actualmente devastando por el incendio la propiedad si no se satisface la cantidad exigida al propietario por medio del an\u00f3nimo.<br>En una de las regiones m\u00e1s agr\u00edcolas de la Pen\u00ednsula, en la que el producto de la tierra constituye la casi exclusiva riqueza, el propietario encuentra amenazado constantemente su&nbsp; patrimonio si no paga crecido tributo al bandolerismo.<br>Tenemos a la vista una carta de Marmolejo, en la cual se da cuenta detallada de los medios que se ponen en pr\u00e1ctica para exigir crecidas sumas con la amenaza del incendio y con su realizaci\u00f3n si no se satisfacen las exigencias de los criminales. Vean nuestros lectores la carta en que se da cuenta de semejante atentado: El d\u00eda 19 del pasado mes fue&nbsp;&nbsp; avisado el comandante del puesto de la Guardia Civil de Marmolejo, Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Sim\u00f3n, de que D. Jos\u00e9 Mar\u00eda Ruano, representante del due\u00f1o de los cortijos de San Juli\u00e1n, acababa de recibir una carta en la que se le exig\u00edan 2500 ptas bajo la amenaza de poner fuego al haza de trigo y cortijos citados.<br>Enterado el comandante de puesto del sitio indicado por los bandidos para colocar el dinero, que era en una de las orillas del Guadalquivir, tom\u00f3 las medidas convenientes, colocando despu\u00e9s un peque\u00f1o saco lleno de calderilla, sin conseguir el resultado que se esperaba, por no presentarse los criminales.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Como en&nbsp; segundo an\u00f3nimo dirigido al expresado se\u00f1or, se le pidiera, no ya la anterior cantidad, sino 3750 ptas bajo la propia amenaza, falleciendo el Sr. Ruano en aquellos d\u00edas sin que la familia con tan triste motivo llegara a acordarse de colocar el dinero en el punto precisado, cumplieron los bandidos la amenaza, prendiendo fuego al trigo, quem\u00e1ndose unas 5000 fanegas, no llegando a los cortijos el voraz elemento, gracias a las acertadas disposiciones de la Guardia Civil, que trabaj\u00f3 sin descanso. Despu\u00e9s de varias indagaciones llevadas a cabo por el sargento Sim\u00f3n, pudieron ser capturados los presuntos criminales, que puestos a disposici\u00f3n del juzgado, confesaron ser autores del citado crimen. Son vecinos de Marmolejo, llam\u00e1ndose Juan y Pedro Barrag\u00e1n Ruiz, personas tenidas por honradas en esta poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffSe han distinguido en la captura de los dos bandidos, trabajando cuanto humanamente les fue posible en la extinci\u00f3n del incendio, adem\u00e1s del sargento Sim\u00f3n, Jos\u00e9 Rios, el cabo segundo, Diego Prieto L\u00f3pez y Vicente y Jos\u00e9 Oca\u00f1a Cabrera, que se han hecho acreedores a recompensas y a ser recomendados a los generales Cu\u00e9llar y Cervino.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien merece elogio el cebo desplegado por la Guardia Civil para el descubrimiento y captura de los culpables pero como no se trata de un solo hecho, sino de muchos que hasta ahora permanecen envueltos en el misterio y la impunidad, el gobierno y sus delegados en aquella provincia deben adoptar las medidas m\u00e1s r\u00edgidas y apropiadas, no s\u00f3lo para castigar con energ\u00eda tan repugnante delincuencia, sino para precaver hechos tan incalificables. No es posible levantar a la debida altura la industria agr\u00edcola en nuestro pa\u00eds, si a m\u00e1s de las crecidas contribuciones territoriales, de no contar con v\u00edas de comunicaci\u00f3n para que circulen sus productos, el bandidaje se encarga de apoderarse por medio de la amenaza del importe de los frutos antes de recolectarse, o devastar y arruinar la propiedad si no se satisfacen las atrevidas exigencias\u201d (24).<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffLa ola de incendios intencionados del verano del 1886 afect\u00f3 tambi\u00e9n a la Dehesa que la casa de Medinaceli pose\u00eda en Espeluy y a la finca del Barranco propiedad de Manuel P\u00e9rez de Vargas y Castej\u00f3n, conde de Agramonte,&nbsp; gran contribuyente de&nbsp; And\u00fajar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; El cortijo de San Juli\u00e1n era en esos a\u00f1os el latifundio m\u00e1s extenso&nbsp; y f\u00e9rtil del t\u00e9rmino municipal de Marmolejo, con una superficie cercana, por estos a\u00f1os, a las 3000 hect\u00e1reas, b\u00e1sicamente integradas de tierras calmas dedicadas al cultivo extensivo de cereales. Pertenec\u00eda a uno de los linajes nobiliarios de m\u00e1s peso en Espa\u00f1a; la casa ducal del Infantado. Su titular era Andr\u00e9s Avelino de Arteaga y Silva Carvajal (1833-1910), XVI duque del Infantado y s\u00e9ptimo marqu\u00e9s de Valmediano entre otros muchos t\u00edtulos. La inmensidad&nbsp; de este latifundio abarcaba las f\u00e9rtiles vegas junto al Guadalquivir aparceladas entre 1952-53 por el Instituto Nacional de Colonizaci\u00f3n as\u00ed como las campi\u00f1as colindantes&nbsp; dedicadas a cereal y olivar con l\u00edmites en parajes como Ropero, Portichuelo de Lopera, Cerro de las Monjas y Mirabuenos.<br>&nbsp; Generalmente estos latifundios eran gestionados a cargo de administradores que, a su vez, se apoyaban en encargados y capataces, con poderes amplios para realizar las contrataciones de los jornaleros de la zona, incurriendo, a menudo en abusos de poder&nbsp; y vejaciones humillantes sobre el personal contratado por lo que, a menudo, eran blanco de acciones de venganza y sabotaje.&nbsp; En el caso de esta finca ya encontramos otro episodio relacionado con el incendio de sus almiares algunos a\u00f1os antes (septiembre de 1865) en la que, una vez m\u00e1s, aparece destacada la labor de la Guardia Civil en su labor de protecci\u00f3n de esta gran propiedad.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffUnos meses despu\u00e9s del espectacular incendio del Cortijo de San Juli\u00e1n, destacado en toda la prensa nacional,&nbsp; se repiten&nbsp; episodios de extorsi\u00f3n sobre ricos hacendados, siendo, esta vez,&nbsp; destacados en el diario \u201cLa \u00c9poca\u201d del 15 de enero de 1887. Dice as\u00ed:&nbsp;\u201cA pesar de la muerte de los tres bandidos m\u00e1s terribles que infestaban Andaluc\u00eda, no debe haberse extinguido totalmente esa plaga pues en el \u201cEl Industrial\u201d de Ja\u00e9n leemos que en Marmolejo, por ejemplo, contin\u00faan recibi\u00e9ndose an\u00f3nimos pidiendo dinero y amenazando a muchos propietarios vali\u00e9ndose del nombre de Melgares.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora le ha tocado al vecino D. Francisco Delgado, que hall\u00f3 una ma\u00f1ana cierta carta en el pasillo de su casa. La carta reclamaba 10.000 reales en dinero que el Melgares ped\u00eda se colocaran en un hoyo detr\u00e1s de la huerta llamada del Hospital, en las afueras de Marmolejo. Un mozo de toda confianza del Sr. Delgado habr\u00eda de conducir la suma que se exig\u00eda. La Guardia Civil tom\u00f3 sus medidas para la captura de los criminales, pero no pareci\u00f3 a recoger el dinero\u201d (25).<\/p>\n\n\n\n<p>Como en el caso anterior del incendio del cortijo de San Juli\u00e1n estar\u00edamos ante un caso de extorsi\u00f3n provocado por alg\u00fan vecino de Marmolejo, pues el c\u00e9lebre&nbsp; Manuel Melgares (26) ya hab\u00eda fallecido hacia finales de diciembre de 1886, probablemente a consecuencia de un ajuste de cuentas entre miembros de la partida del \u201cVizco de Borge\u201d en las cercan\u00edas de Encinas Reales (C\u00f3rdoba), donde su cad\u00e1ver&nbsp; encontr\u00f3 sepultura el doce de enero de 1887.<\/p>\n\n\n\n<p>\u200b<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Ep\u00edlogo:\u200b<br><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra localidad quedaron dichos e historias populares vinculadas a esta \u00e9poca convulsa como por&nbsp; ejemplo el&nbsp; famoso dicho \u201ceres m\u00e1s ladr\u00f3n que Orejita\u201d, usado para descalificar a las personas acostumbradas a apropiarse de lo ajeno. La memoria colectiva&nbsp; recuerda tambi\u00e9n la existencia de dos cruces en el denominado Llano de la Dehesa al final de la actual calle Calvario denominadas, unas veces, de los facinerosos y, otras, de \u201cLos Garabatos\u201d por los ganchos de hierro que pend\u00edan de ellas. Al respecto la malague\u00f1a Enriqueta Raggio (27), mujer de amplia cultura y entretenida prosa, en su diario publicado por su nieto Enrique Mapelli, nos confirma este hecho. En su segundo viaje a Marmolejo para tomar las aguas (octubre de 1909), les llamaron la atenci\u00f3n las cruces que hab\u00eda a la salida del pueblo hacia el Balneario. Ella misma nos lo cuenta&nbsp; as\u00ed: \u201cA la izquierda del camino&nbsp; hab\u00eda dos grandes cruces de piedra&nbsp; de las que se ve\u00edan colgando unos garfios o ganchos de hierro. Gracia -su habitual acompa\u00f1ante- no encontr\u00f3 en ellos nada de particular, pero yo lo hallaba raro y le pregunt\u00e9 a la peinadora, cuando la vi m\u00e1s tarde, si sab\u00eda que era aquello. Hab\u00eda all\u00ed en efecto, algo legendario sumamente tr\u00e1gico. Aquellas cruces, llamadas de \u201cLos Garabatos\u201d eran las destinadas para colgar en ellas las cabezas de los malhechores. Ana Mar\u00eda la peinadora- hab\u00eda&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_d6aef852242575fe7bdfed0978ebf946.jpg\/v1\/fill\/w_572,h_379,al_c,lg_1,q_80,enc_auto\/7e23fc_d6aef852242575fe7bdfed0978ebf946.jpg\" alt=\"\" width=\"409\" height=\"272\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Fotograf\u00eda realizada en 1902 de la Cruz de los Garabatos existente a la&nbsp;salida de Marmolejo por la carretera del Balneario. En estas cruces se&nbsp;exhibieron p\u00fablicamente, colgados de unos ganchos de hierro conocidos como&nbsp;\u00abgarabatos\u00bb, las cabezas de los faccinerosos o bandidos ajusticiados en&nbsp;Marmolejo durante el siglo XIX.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>o\u00eddo contar a su abuela que las coc\u00edan en un caldero y que despu\u00e9s las colgaban de los ganchos y que ella, cuando joven con otras muchachas del pueblo bajaba al r\u00edo a lavar la ropa, cerraba los ojos al pasar por aquel sitio por no ver las cabezas de los ajusticiados que les produc\u00eda un miedo horrible\u201d. Desde luego los a\u00f1os en que aquella mujer, cuya identidad desconocemos, era joven son coincidentes con la \u00e9poca en estudio y&nbsp; me atrever\u00eda a afirmar&nbsp; que aquellas cruces, situadas en lugar de enorme trasiego de gentes,&nbsp; debieron servir de escarmiento p\u00fablico en los diferentes momentos&nbsp; turbulentos del XIX.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Notas&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>(1)&nbsp; Jordi Sol\u00e9 Tura y Eliseo Aja: Constituciones y Periodos Constituyentes en Espa\u00f1a (1808-1936). P\u00e1gina 26. Editorial siglo XXI. Madrid 1977.<br>(2)&nbsp;&nbsp; Se conoce como Santa Hermandad a un grupo de gente armada pagada por los municipios para perseguir malhechores y criminales. Fue constituida en 1476 por Isabel I de Castilla. Esta especie de polic\u00eda rural hab\u00eda sido muy eficaz en sus primeras \u00e9pocas, infligiendo severos castigos y favoreciendo la autoridad central del rey frente al de la nobleza. En tiempos de Fernando VII era ya un cuerpo casi testimonial dedicado a funciones de&nbsp; polic\u00eda rural. Sus antiguas competencias empezaron a recaer sobre los celadores urbanos y los Voluntarios Realistas. En 1834 fue abolida por las Cortes.&nbsp;<br>(3)&nbsp; Jos\u00e9 Antonio Rodr\u00edguez Mart\u00edn: \u201cJos\u00e9 Mar\u00eda el Tempranillo\u201d, p\u00e1g. 152. Ed. Castillo Anzur. Lucena (C\u00f3rdoba). A\u00f1o 2002.<br>(4)&nbsp; Jos\u00e9 Antonio Rodr\u00edguez Mart\u00edn: \u201cJos\u00e9 Mar\u00eda el Tempranillo\u201d, p\u00e1ginas 200 y 201. Este autor cita a su vez la obra de Alfonso Braojos Garrido \u201cD. Jos\u00e9 Manuel de Arjona. Asistente de Sevilla (1825-1833) editada en Sevilla en 1976.<br>(5) Juan de Dios Ayuda: \u201cExamen de las Aguas Medicinales de m\u00e1s nombre que hay en las Andaluc\u00edas\u201d . Tomo segundo, Madrid 1794.<br>(6) Pascual Madoz: Diccionario Geogr\u00e1fico-Estad\u00edstico-Hist\u00f3rico de Espa\u00f1a y sus posesiones de ultramar. Tomo XI, Madrid 1848.<br>(7)&nbsp; Manuel Criado Hoyo: \u201cApuntes para la Historia de la ciudad de Montoro\u201d. P\u00e1ginas 206 y 207. Edici\u00f3n facs\u00edmil realizada por la Diputaci\u00f3n de C\u00f3rdoba y el Ayuntamiento de Montoro en 1997.<br>(8) Luis Pedro P\u00e9rez Garc\u00eda: \u201cAnd\u00fajar y el largo siglo XIX\u201d. Edita: Consejer\u00eda de Educaci\u00f3n y Ciencia de la Junta de Andaluc\u00eda. A\u00f1o 2000.<br>(9)&nbsp; Manuel Criado Hoyo: obra citada, p\u00e1gina 206.<br>(10) Luis Pedro P\u00e9rez Garc\u00eda: obra citada, p\u00e1gina 79.<br>(11) Luis Pedro P\u00e9rez Garc\u00eda: obra citada, p\u00e1ginas 80 y 81.<br>(12) A este m\u00e9dico cordob\u00e9s nacido en Castro del R\u00edo le toc\u00f3 gobernar en uno de los momentos m\u00e1s cr\u00edticos desde que Marmolejo alcanzara su independencia de And\u00fajar en 1791. Vicente era un humilde profesional de la medicina de acreditado prestigio que lleg\u00f3 a Marmolejo nombrado por Fernando VII para llevar la direcci\u00f3n de las aguas minerales de la villa. Disfrutaba por ley del goce del Fuero de criados de la Casa Real. Cuando fue propuesto, el 22 de febrero de 1833, para desempe\u00f1ar el cargo de Procurador Personero en el Ayuntamiento aleg\u00f3 estar excusado para ejercer cargos municipales. Nos dej\u00f3 uno de los estudios pioneros sobre las aguas minero-medicinales denominado \u201cMemoria sobre la aplicaci\u00f3n terap\u00e9utica de las Aguas Minerales de Marmolejo\u201d, terminada de escribir de pu\u00f1o y letra por \u00e9l mismo el 20 de diciembre de 1848. Su memoria&nbsp; estuvo a disposici\u00f3n de los alumnos y profesores en la Biblioteca de la Universidad Central de Madrid. Se cas\u00f3 con la andujare\u00f1a Marina Lara y Lara, dama de buena posici\u00f3n. De su matrimonio nacieron una nutrida prole de cuatro hembras y tres varones. El mayor de ellos Juan Manuel Orti y Lara (nacido en Marmolejo el 29 de octubre de 1826),&nbsp; fue Catedr\u00e1tico de \u00c9tica en la Universidad Central de Madrid, popularmente conocido como \u201cEl Sabio Andaluz\u201d. Adquiri\u00f3 una educaci\u00f3n religiosa y antiliberal que le llevar\u00eda a ser un convencido carlista hasta casi el final de sus d\u00edas. Otros descendientes de Vicente, como su nieto Vicente Orti Mu\u00f1oz, tambi\u00e9n nacido en Marmolejo, fue&nbsp; m\u00e9dico cirujano que ejerci\u00f3 con notable profesionalidad en C\u00f3rdoba, as\u00ed como su biznieto e hijo de \u00e9ste, Miguel \u00c1ngel Orti Belmonte, extraordinario investigador, nacido en C\u00f3rdoba. Durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os vivi\u00f3 en C\u00e1ceres desarrollando una variada actividad cultural e investigadora que qued\u00f3 plasmada en medio centenar de publicaciones, as\u00ed como un n\u00famero incalculable de conferencias y charlas. (Actas capitulares del Ayuntamiento de Marmolejo de 1833 y Protocolos Notariales de 1817, carpeta 4085. Archivo Hist\u00f3rico Provincial de Ja\u00e9n).<br>(13) Luis Pedro P\u00e9rez Garc\u00eda: Obra citada, p\u00e1g. 87.<br>(14) Manuel Criado Hoyo: Obra citada p\u00e1ginas 211 y 212.<br>(15) Este era el punto edificado m\u00e1s alto de la villa, pues a\u00fan faltaba m\u00e1s de medio siglo para que se acometiera la reconstrucci\u00f3n de la iglesia por Justino Flores Llamas en 1899 con la construcci\u00f3n de una nueva torre m\u00e1s alta que la antigua espada\u00f1a.<br>(16) Julio Artillo Gonz\u00e1lez: \u201cJa\u00e9n en la \u00e9poca Contempor\u00e1nea (1808-1987)\u201d. Cap\u00edtulo de la obra \u201cJa\u00e9n\u201d (tomo II), colecci\u00f3n \u201cNuestra Andaluc\u00eda\u201d, p\u00e1gina 625. Granada, a\u00f1o 1989.<br>(17)&nbsp; Informaci\u00f3n recogida en el diario \u201cEl Cat\u00f3lico\u201d, n\u00ba 1305, del 11 de octubre de 1843. Madrid<br>(18)&nbsp; Informaciones publicadas por el \u201cDiario C\u00f3rdoba de comercio e industria y administraci\u00f3n\u201d en su n\u00famero 2558, de 9 de marzo de 1859. As\u00ed mismo en \u201cEl Defensor de C\u00f3rdoba\u201d, n\u00famero 2559 de fecha 28 de abril de 1859.<br>(19) El marqu\u00e9s Gra\u00f1ina y Conde de G\u00f3mara, con propiedades r\u00fasticas y urbanas en And\u00fajar y Marmolejo era por estas fechas Francisco Javier de C\u00e1rdenas y Orozco, V marqu\u00e9s de Gra\u00f1ina y VI conde de G\u00f3mara.&nbsp; Se trata de uno de los mayores contribuyentes de And\u00fajar hacia 1860, y en Marmolejo pose\u00eda entre otras fincas, la hacienda de La Campana, El Ca\u00f1uelo, y unas casas solariegas en la calle del Santo. Al parecer el padre de Luis Artacho habr\u00eda trabajado de encargado de las propiedades del marqu\u00e9s en Marmolejo.&nbsp; Parad\u00f3jicamente el padre de este marqu\u00e9s sufrir\u00eda en los primeros d\u00edas de diciembre de 1832 el asalto, con robo, de uno de los bandoleros m\u00e1s sanguinarios y crueles que hab\u00edan&nbsp; formado parte de la partida de Jos\u00e9 Mar\u00eda el Tempranillo, el estepe\u00f1o Jos\u00e9 de Rojas \u201cVeneno\u201d, el \u00fanico de la partida de Jos\u00e9 Mar\u00eda que no quiso acogerse al indulto del rey Fernando VII. En dicho asalto ejecutado cuando el citado marqu\u00e9s viajaba con su familia para Soria, y a pesar de los escopeteros que a sueldo les acompa\u00f1aban, fueron detenidos y desvalijados, no tan solo de dinero, sino de todas las alhajas de plata que llevaba consigo\u2026\u201d&nbsp; (Jos\u00e9 Antonio Rodr\u00edguez Mart\u00edn: Jos\u00e9 Mar\u00eda el Tempranillo, p\u00e1gina 293.<br>(20) Esta partida estaba formada entre otros por Narizotas, el Cuco, Manos-abiertas, El castellano, Sum\u00e9, y Vaca-rabiosa.<br>(21) Noticias publicadas en el Diario C\u00f3rdoba de comercio, del 27 de febrero y 29 de marzo de 1871. Archivo del Ministerio de Cultura.<br>(22) Esta noticia fue recogida en \u201cEl Constitucional: diario liberal\u201d. A\u00f1o II, n\u00famero 82, del d\u00eda 24 de enero de 1872. Archivo del Ministerio de Cultura. Madrid<br>(23)&nbsp; \u201cLa Correspondencia de Espa\u00f1a: diario universal de noticias\u201d, se hizo eco de este hecho en su n\u00famero 6549, del 9 de noviembre de 1875.<br>(24) Art\u00edculo denominado: \u201dLos incendios en Andaluc\u00eda\u201d, publicado en el diario liberal \u201cEl Imparcial\u201d, fundado por Eduardo Gasset y Artime. Madrid 14 de agosto de 1886<br>(25) Diario \u201c\u00c9poca\u201d del s\u00e1bado 15 de enero de 1887, Madrid.<br>(26) Nacido en 1838 en el cortijo de Los Picos cerca de Torrox (M\u00e1laga), de padres hacendados. Muy buscado en la d\u00e9cada de los ochenta del XIX por la Guardia Civil no lo fue por ser un bandido de h\u00e1bitos sanguinarios sino por sus m\u00e9todos de extorsi\u00f3n sobre los terratenientes. Era Melgares un hombre alto, robusto, elegante en sus formas y muy instruido, dominando la escritura y la lectura. Decide dedicarse a la extorsi\u00f3n junto a la banda del Bizco de Borge para recuperarse de las p\u00e9rdidas monetarias sufridas como consecuencia de su afici\u00f3n al juego. \u201c\u00c9ste bandolero aunque perteneci\u00f3 y ocup\u00f3 un cargo importante en la banda del Bizco, no era como aquel, ya que a pesar de que las gentes sab\u00edan que era un bandido, a Melgares le ve\u00edan con agrado, dado que en su figura se daba aquello del bandolero bueno; y era bueno para la generalidad, porque Melgares raramente expoliaba a gentes corrientes y en aquellos tiempos de miseria el que le robara a los terratenientes estaba bien visto por muchos de los jornaleros que se ve\u00edan sometidos a estos\u201d. (M\u00e1laga.esdiputaci\u00f3n).<br>(27) El diario de Enriqueta Raggio fue publicado por su nieto Enrique Mapelli en 1969. Esta malague\u00f1a culta y de educaci\u00f3n liberal, nos ha dejado un exquisito diario lleno de vivencias y sensaciones vividas en Marmolejo en sus visitas&nbsp; para tomar las aguas, realizadas en 1908,1909, 1910, y 1911. Nos aporta una valiosa informaci\u00f3n sobre la vida de nuestra localidad en los a\u00f1os iniciales del siglo XX.&nbsp;&nbsp; En cuanto al llano de la Dehesa del Hormazal, \u00e9ste se situaba al final de la actual calle Calvario, a continuaci\u00f3n del antiguo callej\u00f3n de la Posada.&nbsp; Las cruces de los Garabatos se localizaban a la izquierda del viejo camino que conduc\u00eda al r\u00edo;&nbsp; una, en el lugar donde hoy se sit\u00faa el Hotel Balneario y la otra,&nbsp; aproximadamente, doscientos metros m\u00e1s abajo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u200b<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Archivos consultados:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Archivo Municipal de Marmolejo. Actas Capitulares de 1833 a 1839<br>Archivo Hist\u00f3rico Provincial de Ja\u00e9n. Protocolos Notariales<br>Archivo Parroquial de Marmolejo. Libros de Bautismo y Defunciones desde 1808 a 1850.<br>Biblioteca Nacional<br>Archivo del Ministerio de Cultura<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u200bArt\u00edculos, prensa y Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Diario \u201cEco del comercio\u201d, n\u00famero 825 del martes, 2 de agosto de 1836. Madrid.<br>-La Estafeta de Madrid. Numero 468, domingo 25 de febrero de 1838.<br>-Diario \u201cEl G. Nacional\u201d, de 21 de agosto de 1839; n\u00ba 1323.<br>-Pascual Madoz: Diccionario Geogr\u00e1fico-Estad\u00edstico-Hist\u00f3rico de Espa\u00f1a y sus posesiones en ultramar\u201d. Tomo XI. Madrid 1848.<br>-Varios autores: \u201cJa\u00e9n\u201d. Granada, a\u00f1o 1989<br>-Alfonso Bull\u00f3n de Mendoza G\u00f3mez de Valugera: \u201cLa Expedici\u00f3n del general G\u00f3mez\u201d. Madrid 1984<br>-Jordi Sol\u00e9 Tura y Eliseo Aja: \u201cConstituciones y periodos constituyentes en Espa\u00f1a (1808-1936)\u201d. Editorial siglo XXI. Madrid 1977.<br>-Manuel Criado Hoyo: \u201cApuntes para la Historia de la Ciudad de Montoro\u201d. Edici\u00f3n F\u00e1csimil de la Diputaci\u00f3n Provincial de C\u00f3rdoba y Ayuntamiento de Montoro. C\u00f3rdoba 1997.<br>-Enrique Mapelli: \u201cDiario de Enriqueta Raggio, (sacado a la luz por su nieto Enrique Mapelli). Edici\u00f3n de \u00c1ngel Caffarena. M\u00e1laga 1969.<br>-Luis Pedro P\u00e9rez Garc\u00eda: \u201cAnd\u00fajar y el largo siglo XIX\u201d. Edita Consejer\u00eda de Educaci\u00f3n y Ciencia y IES \u201cVirgen de la Cabeza\u201d. Ja\u00e9n, 2000.<br>-Jos\u00e9 Antonio Rodr\u00edguez Mart\u00edn: Jos\u00e9 Mar\u00eda el Tempranillo\u201d. Edita Castillo Anzur. Lucena (C\u00f3rdoba), 2002.<br>-Jos\u00e9 Cruz Guti\u00e9rrez: \u201cLa saga de los Artachos (S\u00edntesis hist\u00f3rica). Art\u00edculo publicado en la revista Cajasur, A\u00f1o III, n\u00famero 13, de 1985.<br>-Jos\u00e9 Cruz Guti\u00e9rrez: \u201cBandidos del sur, Los Artacho\u201d publicado en el Dominical del Diario Ja\u00e9n, de 10 de febrero de 1991, p\u00e1gina 33. Ja\u00e9n<br>-Manuel Perales Sol\u00eds: \u201cPartidas y bandidos en el Marmolejo del siglo pasado\u201d. Art\u00edculo publicado en el programa Oficial de la feria de Marmolejo. A\u00f1o 1987.<br>-Vicente Orti Criado: \u201cMemoria de la aplicaci\u00f3n terap\u00e9utica de las Aguas Minerales de Marmolejo\u201d. Manuscrito conservado en la antigua biblioteca de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Madrid. Terminada de escribir a mano por el autor en Marmolejo, el 20 de diciembre de 1848.<br>-Alonso J. Corrales Gait\u00e1n: \u201cD. Miguel \u00c1ngel Orti Belmonte: sus tres emociones hist\u00f3ricas vividas en C\u00e1ceres\u201d. Art\u00edculo disponible en Internet.&nbsp;<br>-Varios autores: \u201cIn Memoriam: Antonio Mar\u00eda Calero Amor\u201d. En esta obra se encuentra un interesante trabajo de Juan Pro Ruiz, titulado: \u201cLas tierras de \u00c1nimas ante el Mundo Moderno: Una interpretaci\u00f3n del proceso desamortizador de las capellan\u00edas en los siglos XVIII y XIX\u201d. Edita: Diputaci\u00f3n de C\u00f3rdoba y Ayuntamiento de Pozoblanco. C\u00f3rdoba 1998.<br>-Francisco Tom\u00e1s y Valiente: \u201cEl marco pol\u00edtico de la desamortizaci\u00f3n en Espa\u00f1a\u201d. Editorial Ariel 1989.<br>Bernaldo Constancio de Quir\u00f3s y Luis Ardila: \u201cEl bandolerismo andaluz\u201d. Madrid 1978.<br>-Juli\u00e1n de Zugasti: \u201cEl bandolerismo. Estudio Social y Memorias Hist\u00f3ricas\u201d. Tomo VII. Madrid 1879.<br>-Francisco J. Aguilar: \u201cFotos y textos curiosos de Montoro\u201d en \u201cMontoro cuadernosciudadanos.net\u201d.<br>-\u00cd\u00f1igo P\u00e9rez de Rada Cavanilles: \u201cLa partida de Palillos y su estandarte. 1\u00aa Guerra Carlista, 1833-1840. Disponible en Internet en \u201cCarlismo en la red\u201d.<br>-\u201cCiudad Real del siglo XIX\u201d: \u201cCiudad Real y las guerras carlistas\u201d.&nbsp; Art\u00edculo disponible en internet. Edita Ciudad-Real.es.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-Manuel Perales Sol\u00eds- \ufeff\ufeffEl an\u00e1lisis del fen\u00f3meno del bandolerismo precisa necesariamente de su vinculaci\u00f3n a la realidad social y econ\u00f3mica que vive la Andaluc\u00eda del siglo XIX. 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