{"id":393,"date":"2023-10-16T15:50:23","date_gmt":"2023-10-16T15:50:23","guid":{"rendered":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=393"},"modified":"2023-10-16T15:50:23","modified_gmt":"2023-10-16T15:50:23","slug":"la-vida-en-nuestros-campos-la-caseria-de-las-labraillas-o-de-santa-teresa","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=393","title":{"rendered":"La vida en nuestros campos: La Caser\u00eda de las Labraillas o de Santa Teresa"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><\/h1>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">-Manuel Perales Sol\u00eds-<\/h4>\n\n\n\n<p>En los confines del Charco del Novillo de Montoro, en el bello rinc\u00f3n natural que forman el r\u00edo Yeguas, Sierra Morena y el Fresnedoso se encuentran Las Labraillas, muy cercanas ya a los Mi\u00f1ones y al Piruetanar. Probablemente estos predios distantes de los n\u00facleos de poblaci\u00f3n ser\u00edan de los \u00faltimos ganados a la sierra para el cultivo de olivar a mediados del siglo XIX. En concreto las Labraillas se construyeron en 1859, tal como reza una inscripci\u00f3n en el dintel de su puerta. Toda su obra es de magn\u00edfico tapial reforzado en las esquinas con sillares de molinaza. Su aspecto es el de un basti\u00f3n inexpugnable preparado para esquivar los asaltos de las partidas de bandoleros y faccinerosos que tanto merodearon por esos a\u00f1os en las inmediaciones de la serran\u00eda. Pudo pertenecer este predio a los Condes de Villaverde la Alta que en ese mismo lugar poseyeron fincas como Belloteros, Pinillos y Las Prensas.<\/p>\n\n\n\n<p>A principios del XX pertenec\u00eda esta finca de la zona norte del pago del Charco Novillo, a la hacendada con residencia en Marmolejo, Do\u00f1a Angelina Garc\u00eda y Villar\u00edas. Al parecer ostentaba el t\u00edtulo de marquesa de Villadangos (provincia de Le\u00f3n) seg\u00fan el testimonio de su nieta Marina Burlo (1).<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda casado con otro propietario local, Vicente Orti Escolano, hijo del fil\u00f3sofo conocido como \u201cSabio andaluz\u201d, Juan Manuel Orti y Lara. Los j\u00f3venes se conocieron en Madrid, donde resid\u00eda Vicente Orti pues su padre por entonces ejerc\u00eda la c\u00e1tedra de Metaf\u00edsica en la Universidad Central desde 1875. El matrimonio simultane\u00f3 su residencia entre Marmolejo y Madrid, donde Vicente estaba dedicado de lleno a la actividad intelectual como fil\u00f3sofo, escritor y traductor de obras de tem\u00e1tica filos\u00f3fica, pero sobre todo de textos de contenido religioso de autores franceses y alemanes (2). &nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_d9267f14bb6c07c8e26b878d55ae33a9.jpg\/v1\/fill\/w_486,h_331,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_d9267f14bb6c07c8e26b878d55ae33a9.jpg\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:1.4682779456193353;width:468px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Las Labraillas. Foto de Jos\u00e9 Peralbo Cachinero.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_1fa6d3553e9976577a6ff48df65b3122.jpg\/v1\/fill\/w_451,h_331,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_1fa6d3553e9976577a6ff48df65b3122.jpg\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:1.3625377643504533;width:467px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Dintel de las Labraillas. Foto de Jos\u00e9 Peralbo Cachinero<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Ella, hija de familia hidalga, hab\u00eda llegado desde su Le\u00f3n natal para tomar los h\u00e1bitos en un convento madrile\u00f1o, vocaci\u00f3n que cambiar\u00eda inmediatamente tras conocer al que ser\u00eda su futuro marido, hombre de creencias religiosas muy arraigadas. Su hogar conyugal lo establecieron al cabo de los a\u00f1os en Marmolejo, en la calle Perales, localidad en donde la familia de Orti y Lara pose\u00eda bienes patrimoniales y un gran n\u00famero de parientes por parte paterna, entre ellos su t\u00edo el alcalde conservador Jos\u00e9 Alcal\u00e1 Orti y su sobrino, Antonio Alcal\u00e1 Venceslada, escritor de prestigio dentro del panorama provincial y autor del primer Vocabulario Andaluz.<\/p>\n\n\n\n<p>El padre, Juan Manuel, hombre religioso al extremo, e intelectual integrista vinculado en un principio a la causa del carlismo y m\u00e1s tarde a la corriente regeneracionista del partido conservador tutelada por Silvela, decidi\u00f3 llevar a la pr\u00e1ctica las virtudes derivadas de su fe, y \u201cen cuanto su hijo alcanz\u00f3 la mayor\u00eda de edad le cedi\u00f3 sus bienes, despoj\u00e1ndose de ellos como de una pesada carga, y conserv\u00f3 solo su sueldo con que atend\u00eda las necesidades de su casa, repartiendo a los pobres lo que le sobraba del gasto semanal; traje nunca tuvo m\u00e1s que el puesto, que reemplazaba, no \u00e9l, sino su hijo, cuando ya lo ve\u00eda demasiado viejo, y entonces don Juan se lo pon\u00eda, regalando el desechado a un pobre; portentosa era su frugalidad, comiendo lo que un p\u00e1jaro, y cuando se le hac\u00eda notar, dec\u00eda sonri\u00e9ndose que era por higiene, y que al poco comer y al mucho ejercicio corporal deb\u00eda la conservaci\u00f3n de su salud; nunca se le vio en coche, y pod\u00edan se\u00f1alarse los d\u00edas en que tomaba el tranv\u00eda; su laboriosidad era incansable, no dando de mano a un trabajo sino para emprender otro y si\u00e9ndole particularmente odiosa la ociosidad\u201d (3). Cuando Juan Manuel fallece en 1904, encontramos presidiendo el duelo en su sepelio a quien fuera su amigo personal, el pol\u00edtico del partido Conservador, Francisco Silvela, l\u00edder del partido Conservador tras el asesinato de C\u00e1novas del Castillo y varias veces ministro y Presidente del Gobierno durante la regencia de Mar\u00eda Cristina de Borb\u00f3n. Gracias a la amistad personal con Juan Manuel, Francisco Silvela fue asiduo visitante del Balneario de Marmolejo y de la casa de Orti y Lara, como as\u00ed he visto reflejado en la prensa de la \u00e9poca, que dio cuenta de cuantas visitas hizo este pr\u00f3cer conservador a nuestra localidad (4). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Do\u00f1a Angelina, mujer muy activa y emprendedora, m\u00e1s enamorada de la actividad agraria que su esposo, dio a conocer los aceites de las aceitunas cosechadas en sus fincas de Las Labradillas y de Aguilera y molturados en su almazara de la calle del Pino, en diferentes ferias y muestras de la regi\u00f3n, obteniendo sus productos, bajo la marca \u201cSin rival\u201d, el sexto premio en la 12\u00aa Exposici\u00f3n Andaluza celebrada en C\u00f3rdoba, el 28 de mayo de 1911 (5). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Durante largos a\u00f1os el capital agr\u00edcola de Vicente Orti Escolano fue administrado por el marmoleje\u00f1o Juan Sol\u00eds Robles, y posteriormente por su hijo Mateo Sol\u00eds Rodr\u00edguez, quienes deb\u00edan de hacer el intrincado camino hasta la caser\u00eda a trav\u00e9s de viejos caminos de herradura. Mateo lo hizo siempre sobre una hermosa yegua rubia de nombre \u201cBonita\u201d utilizando el antiguo cordel de la Loma Candelas, cruzando por el vado de los Cabios el r\u00edo de las Yeguas. Cuando el caudal no se lo permit\u00eda por sus crecidas invernales, entonces sol\u00eda tomar la carretera de Carde\u00f1a remontando la serran\u00eda olivarera por el cauce del arroyo Fresnedoso. Un buen d\u00eda que se dispon\u00eda a aparejar su yegua para marchar hacia la caser\u00eda, comprob\u00f3 que le hab\u00edan robado la cola, seguramente que para emplear sus largos pelos en la confecci\u00f3n de perchas para zorzales que anta\u00f1o se usaban con frecuencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Como hemos apuntado en el inicio, la caser\u00eda de las Labradillas est\u00e1 situada en la zona norte del pago del Charco Novillo (t\u00e9rmino municipal de Montoro) sobre una colina plantada de olivar hacia mediados del siglo XIX. De tel\u00f3n de fondo tiene a la Sierra Morena m\u00e1s montaraz, y en sus proximidades exist\u00edan casillas de pizarra y tejado de monte donde viv\u00edan familias de obreros, trabajadores de estas fincas, pero dedicados en los meses de escasez de trabajo, a rozar el monte para realizar pic\u00f3n y para el encendido de los hornos de pan de las poblaciones cercanas. La caza, muchas veces furtiva, y el cuido de algunos animales eran otras actividades en las que se encomendaron para poder sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p>En los dif\u00edciles a\u00f1os de la Postguerra era arriesgado realizar la traves\u00eda desde Marmolejo, pues hasta enero de 1944 operaban por todos esos pagos las c\u00e9lulas de huidos antifranquistas de Baldomero Ar\u00e9valo, Francisco Osuna Galiot, \u201cVidrio\u201d y la del grupo liderado por los hermanos Jubiles de Bujalance. Sin embargo, refer\u00eda Natividad Robles, la esposa de Mateo, que jam\u00e1s tuvo un mal encuentro con ellos, a pesar de que, como es conocido, manten\u00edan bases log\u00edsticas en lugares relativamente cercanos como Loma Candelas, Fresnedillas y el Piruetanar. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os que nos ocupan (1900-1950), estuvieron de caseros el matrimonio formado por \u00c1ngel Morales, de procedencia montore\u00f1a y Luisa Herrera, \u201cDo\u00f1a Luisa\u201d, natural de C\u00f3rdoba, mujer educada y culta de clase media alta adinerada que en la capital de los califas hab\u00eda ejercido la labor docente. Parad\u00f3jicamente \u00c1ngel hab\u00eda sido el cochero en la casa de Luisa antes de marchar a las Labraillas de casero tras venir a la ruina su suegro. El matrimonio tuvo dos hijos: \u00c1ngel, fallecido en la Guerra Civil a consecuencia de un desgraciado accidente, y una hija muerta en plena adolescencia por una cruel enfermedad. &nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_cc66642da133ce1eabdc92525e1af175.jpg\/v1\/fill\/w_396,h_516,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_cc66642da133ce1eabdc92525e1af175.jpg\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:0.7674418604651163;width:384px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Angelina Garc\u00eda Villar\u00edas, viuda de Vicente Orti Escolano (sentada en el centro) fue una dama perteneciente a la mediana burgues\u00eda agraria marmoleje\u00f1a, con un capital estimado en m\u00e1s de 122 hect\u00e1reas de olivares y tierras calmas, seg\u00fan el Catastro de r\u00fastica de 1905. Aqu\u00ed la vemos, hacia 1921, en una visita a su finca de \u201cAguilera\u201d junto a su hija Socorro Orti Garc\u00eda; su encargado Mateo Sol\u00eds Rodr\u00edguez (de pie izquierda) y el capataz general Francisco Barrag\u00e1n \u201cFrasquito Miguel\u201d. Fuente: Archivo Manuel Perales Sol\u00eds.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;A veces el oficio de guarda en estas lejanas caser\u00edas supon\u00eda tener que hacer frente a situaciones comprometidas para la seguridad personal, pues eran frecuentes los robos de las caballer\u00edas empe\u00f1adas en los trabajos de arancias y acarreos cuando no los de aceitunas durante la \u00e9poca de la recolecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En febrero de 1926 el casero tuvo que enfrentarse a un intento de robo de aceitunas, incidente que quedar\u00eda reflejado en la prensa cordobesa del momento:&nbsp;<em>\u201cDe Villa del R\u00edo comunican que la Benem\u00e9rita ha detenido a Antonio P\u00e9rez Exp\u00f3sito (a) \u201cTrasquilones\u201d y a Antonio de Lara Aguilera (a) \u201cTrastornos\u201d. Estos individuos hurtaron cierta cantidad de aceituna de la finca \u201cLabradillas\u201d del t\u00e9rmino municipal de Montoro y perteneciente a Do\u00f1a \u00c1ngela Garc\u00eda Villar\u00edas, vecina de Marmolejo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El guarda de la finca \u00c1ngel Morales Amis se apost\u00f3 durante la noche para evitar que el hurto se repitiera.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A las once de la noche sorprendi\u00f3 \u00c1ngel a tres individuos que se dedicaban a hurtar aceitunas. Los intim\u00f3 para detenerlos y uno de ellos le hizo dos disparos de pistola que, por fortuna, no hicieron blanco aunque los proyectiles le rozaron la ropa. El guarda continu\u00f3 en su puesto y \u201cTrasquilones\u201d y \u201cTrastornos\u201d se dieron a la fuga. Pero en lo m\u00e1s abrupto de Sierra Morena fueron capturados despu\u00e9s por la Guardia Civil. Empezaron negando su participaci\u00f3n en el hecho y acabaron confesando que Antonio P\u00e9rez fue el que le hizo dos disparos al guarda para herirlo o amedrentarle; dijeron, adem\u00e1s que les hab\u00eda ayudado en el hurto un individuo llamado Manuel Navarrete Gonz\u00e1lez (a) \u201cEl rata\u201d, el cual busca la benem\u00e9rita\u201d<\/em>&nbsp;(6).&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_7c2c0e09bda1e517f8cf2fa707030271.jpg\/v1\/fill\/w_961,h_456,al_c,q_85,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_7c2c0e09bda1e517f8cf2fa707030271.jpg\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:2.107456140350877;width:860px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Juan Sol\u00eds Robles fue encargado de do\u00f1a Angelina Garc\u00eda Villar\u00edas adem\u00e1s de un peque\u00f1o propietario que integr\u00f3 en Marmolejo la lista de mayores contribuyentes locales con derecho a elecci\u00f3n de senadores. Las rentas de los peque\u00f1os propietarios no s\u00f3lo provinieron de la gesti\u00f3n de sus haciendas sino, igualmente, del trabajo a sueldo en las casas de los grandes y peque\u00f1os propietarios. Disfrutaron de un nivel de vida aceptable y de cierto nivel cultural. Juan Sol\u00eds Robles form\u00f3 parte de la Junta Pericial Municipal durante el mandato del conservador Jos\u00e9 Alcal\u00e1 Orti, en 1914. En la foto le vemos, hacia 1907, con su esposa Ana Mar\u00eda Rodr\u00edguez Flores y sus hijas\/o (de izquierda a derecha): Ana Mar\u00eda, Cabeza, Mateo (tambi\u00e9n encargado de Do\u00f1a Angelina), Alfonsa y Angelina Sol\u00eds Robles. Foto: Archivo de Manuel Perales Sol\u00eds. \u00a0<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_fb6f44992269181f98572a74b0d4197f.jpg\/v1\/fill\/w_616,h_316,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_fb6f44992269181f98572a74b0d4197f.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Los confines del Charco del Novillo desde el marmoleje\u00f1o pago de La Loma de Candelas. Oleo de Robles.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>&nbsp;Contaba Mateo Sol\u00eds que el padre de Luisa, ya anciano, muri\u00f3 una noche oscura y fr\u00eda en la caser\u00eda y para pod\u00e9rselo llevar hasta Marmolejo lo hubieron de cargar entre \u00c1ngel y \u00e9l, sobre una bestia, ech\u00e1ndole encima un haz de monte para ocultarlo y evitar as\u00ed los inconvenientes de la burocracia de anta\u00f1o, en el caso de toparse con los habituales controles de la Guardia Civil que vigilaban habitualmente aquellos lugares pr\u00f3ximos a la serran\u00eda. Al estar la caser\u00eda en t\u00e9rmino municipal de Montoro hubieran necesitado del oportuno permiso de traslado por las autoridades judiciales. Cabe suponer, por tanto, que el discurrir nocturno ser\u00eda penoso pues, adem\u00e1s, el r\u00edo Yeguas iba muy crecido y la corriente pod\u00eda arrastrarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre los a\u00f1os 60 del pasado siglo, Luisa, ya viuda, se traslad\u00f3 a vivir a Marmolejo, como casera de la casa escuela del Conde en la plaza del Coso. All\u00ed impartir\u00eda su sabidur\u00eda a las muchachas j\u00f3venes que acud\u00edan a sus clases particulares en r\u00e9gimen casi altruista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Muri\u00f3, al final de los sesenta, con la sola compa\u00f1\u00eda de otras dos j\u00f3venes, tambi\u00e9n maestras: las hermanas Carmen y Rosario Sol\u00eds Robles, hijas de Mateo Sol\u00eds, que hubieron de amortajarla pues en vida hab\u00edan mantenido mutuo aprecio y amistad. Sus restos fueron enterrados en una humilde tumba en la tierra del cementerio de Marmolejo (7).<\/p>\n\n\n\n<p>En f\u00edn, hoy \u201cLas Labraillas\u201d, lejanas y solitarias a\u00fan siguen siendo un basti\u00f3n casi inexpugnable, de dif\u00edcil acceso, pero esta vez por obra y gracias de una moderna obra de ingenier\u00eda, cual es la Presa del Yeguas. Casi cercada por las aguas del arroyo Fresnedoso ya no se llega a trav\u00e9s viejo vado de los Cabios, ni por el entra\u00f1able puente de piedra molinaza, ahora bajo las aguas, que un\u00eda la orilla montore\u00f1a y marmoleje\u00f1a. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>NOTAS:&nbsp;<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p>(1) Testimonio recogido a Do\u00f1a Marina Burlo Orti (q.e.p.d.) hija del matrimonio entre Jos\u00e9 Burlo Garc\u00eda del Prado y Socorro Orti Criado. Efectivamente el marquesado de Villadangos del P\u00e1ramo, localidad cercana a Le\u00f3n, perteneci\u00f3 en 1788 a Jacinto Garc\u00eda Herrera, con el Vizcondado previo de Herrera. Fuente: Nobleza de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>(2) Entre sus traducciones del franc\u00e9s realiz\u00f3 la del libro \u201cLa Gran amiga\u201d, obra del sacerdote cat\u00f3lico franc\u00e9s, Pierre L\u00b4Ermite, as\u00ed como la ilustraci\u00f3n de la \u201cHistoria Sagrada del Antiguo y Nuevo Testamento para uso en escuelas cat\u00f3licas\u201d del catequista alem\u00e1n Ignaz Schuster. Curiosamente su padre Juan Manuel Orti y Lara fue traductor de numerosas obras de contenido filos\u00f3fico de autores alemanes.<\/p>\n\n\n\n<p>(3) Semanario de la Iglesia Cat\u00f3lica \u201cLa lectura dominical\u201d, Madrid. 17 de abril de 1904: semblanza dedicada a Juan Manuel Orti y Lara tras su muerte el 7 de enero de 1904. Tambi\u00e9n en diario \u201cLa Vanguardia\u201d, edici\u00f3n del s\u00e1bado, de 9 de enero de 1904. La mujer de Juan Manuel era la granadina Amalia Escolano Fenoy, hermana del que fuera obispo de Ja\u00e9n entre 1847 a 1854, Jos\u00e9 Escolano Fenoy, curiosamente profesor de Juan Manuel en el colegio Ntra. Sra. de la Capilla de esta capital y con quien Juan Manuel entabl\u00f3 una gran amistad. Fruto del matrimonio nacieron un solo var\u00f3n, Vicente, y dos hembras; una muri\u00f3 a temprana edad y la otra, Mar\u00eda, eligi\u00f3 la vida religiosa. Amalia Escolano falleci\u00f3 el 13 de julio de 1896, en Madrid. De su muerte se hicieron eco diferentes peri\u00f3dicos de la \u00e9poca, entre ellos \u201cEl Aralar\u201d de Pamplona de fecha 16 de julio de 1896, de donde han sido extra\u00eddos estos datos.<\/p>\n\n\n\n<p>(4) Diario \u201cLa Lealtad navarra; diario carlista\u201d. N\u00famero 1277 de fecha 29 de mayo de 1893.<\/p>\n\n\n\n<p>(5) Noticia publicada por \u201cEl Defensor de C\u00f3rdoba\u201d, diario cat\u00f3lico de 7 de junio de 1911. Angelina Garc\u00eda y Villar\u00edas falleci\u00f3 en Marmolejo en el mes de marzo de 1948. Fuente: Diario ABC, del 11 de marzo de 1948. Sus hijos\/as fueron: Juan Manuel, oficial de la Armada; \u00c1ngela, religiosa salesa; Socorro, casada con Jos\u00e9 Burlo Garc\u00eda del Prado; Florentino, ingeniero de minas y Vicente Orti Criado.<\/p>\n\n\n\n<p>(6) Noticia publicada en el \u201cDiario C\u00f3rdoba\u201d el jueves 4 febrero de 1926.<\/p>\n\n\n\n<p>(7) Testimonios de mis t\u00edas, Carmen y Rosario Sol\u00eds Robles, y de mi madre, \u00c1ngela Sol\u00eds Robles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-Manuel Perales Sol\u00eds- En los confines del Charco del Novillo de Montoro, en el bello rinc\u00f3n natural que forman el r\u00edo Yeguas, Sierra Morena y el Fresnedoso se encuentran Las Labraillas, muy cercanas ya a los Mi\u00f1ones y al Piruetanar. 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