{"id":388,"date":"2023-10-16T14:34:57","date_gmt":"2023-10-16T14:34:57","guid":{"rendered":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=388"},"modified":"2023-10-16T14:34:57","modified_gmt":"2023-10-16T14:34:57","slug":"la-vida-en-nuestros-campos-la-caseria-del-canuelo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=388","title":{"rendered":"La vida en nuestros campos: La Caser\u00eda del Ca\u00f1uelo"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Manuel Perales Sol\u00eds-<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>Esta rom\u00e1ntica caser\u00eda cercana a la cuenca del Yeguas, estuvo&nbsp; rodeada de historias y de leyendas como la que afirmaba ser uno de los refugios preferidos del&nbsp; bandolero local Luis Artacho Gonz\u00e1lez hacia los a\u00f1os centrales del XIX. Hoy se encuentra en total ruina aunque todav\u00eda podemos intuir las distintas estancias que formaban el edificio, integrado de viviendas para caseros y trabajadores, distribuidas en torno al patio principal, al que se acced\u00eda desde el exterior por un t\u00edpico port\u00f3n con arco de ladrillo de medio punto rebajado. El resto de estancias lo constitu\u00edan cuadras, patios troje y molino. Su emplazamiento dentro del amplio pago de Cerrada en las proximidades de la caser\u00eda de Los Pobres, se sit\u00faa en una suave ca\u00f1ada que en direcci\u00f3n oeste acent\u00faa su&nbsp; inclinaci\u00f3n hacia&nbsp; el cercano Yeguas.&nbsp; Dicha ca\u00f1ada forman aguas abajo, gracias al manantial del \u201cChorrico dorao\u201d y a las aguas que bajan desde el cerro \u00c1lvarez y \u201cLa Piedra de los Hierros\u201d, el arroyo del Ca\u00f1uelo, cuyas empinadas riberas flanqueadas de frondosos y viejos eucaliptus, choperas, lentiscos y zarzales&nbsp; le han dado&nbsp; a este paraje gran frondosidad y&nbsp; singular&nbsp; belleza.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_3be55d7132167e554f354e148c2dff6b.jpg\/v1\/fill\/w_956,h_346,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_3be55d7132167e554f354e148c2dff6b.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Parte posterior de la caser\u00eda del Ca\u00f1uelo. Foto Manuel Perales Sol\u00eds.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Algunos de los datos sobre la vida de la caser\u00eda han sido obtenidos de los testimonios&nbsp; de antiguos jornaleros y muleros que como&nbsp; Alfonso Merino G\u00f3mez o Juan Mart\u00ednez Cano \u201cMatarratas\u201d, trabajaron durante m\u00e1s de tres d\u00e9cadas (1930 a 1960) para Do\u00f1a Catalina Navarro Parras \u201cLa aviadora\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hacia la d\u00e9cada de los 30 del siglo pasado&nbsp; estaban de caseros el matrimonio formado por Ram\u00f3n, el de \u201cBonicamente\u201d, y Juana,&nbsp; hija del \u201cMarquesito\u201d, naturales ambos de Marmolejo. Junto a la caser\u00eda exist\u00eda un manantial de exquisita agua frecuentado, casi a diario, por todos los lugare\u00f1os y jornaleros de aquellos pagos. Este manantial ten\u00eda el sonoro nombre del \u201cChorrico dorao\u201d, y su agua vert\u00eda a una alberca situada en un bosque formado de grandes ejemplares de eucaliptus y de vegetaci\u00f3n arbustiva como lentiscos romeros y zarzas que anta\u00f1o fue un cuidado jard\u00edn.&nbsp; La due\u00f1a de la finca,&nbsp; Do\u00f1a Catalina, (con residencia en Marmolejo aunque oriunda de Arjona)&nbsp; hab\u00eda heredado la finca de su abuelo Domingo Navarro Salcedo quien, al parecer, se la hab\u00eda comprado al marqu\u00e9s de Gra\u00f1ina. Esta se\u00f1ora ten\u00eda la costumbre de beber el agua de ese manantial por lo que todos los d\u00edas la casera se encomendaba en la tarea de arrimarle a su casa, por un trayecto de unos 6 kil\u00f3metros, seis c\u00e1ntaras de agua que portaba en una bestia de labor.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_c68f76e1495bd82c810946314423579c.jpg\/v1\/fill\/w_516,h_341,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_c68f76e1495bd82c810946314423579c.jpg\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:1.5131964809384164;width:483px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Puerta principal de entrada a la caser\u00eda del Ca\u00f1uelo.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Foto: Manuel Perales Sol\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Se refer\u00eda en las comidillas de los tajos que no siempre el agua que Juana llevaba a la se\u00f1ora era del \u201cChorrico dorao\u201d ya que resultaba laborioso, a veces, llenar las seis convenidas c\u00e1ntaras, pues&nbsp; hab\u00eda d\u00edas que las faenas de la caser\u00eda se alargaban y a Juana no le quedaba mucho tiempo para bajar hasta el manantial cercano a la caser\u00eda. Cuando eso ocurr\u00eda, la casera le llenaba las c\u00e1ntaras del pozo del Ca\u00f1uelo que a los efectos deb\u00eda de estar igual de exquisita al paladar de do\u00f1a Catalina, pues \u00e9sta, sin llegar a sospechar nada raro, celebraba de igual manera las excelencias de aquella agua, diciendo como cada d\u00eda \u201c\u00a1Que rica est\u00e1, y como me gusta, el agua del Chorrico dorao!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffOtra de las vivencias m\u00e1s impresionantes en relaci\u00f3n al Ca\u00f1uelo fue la que hace unos a\u00f1os&nbsp; se public\u00f3 en la revista \u201cOlivar Serrano\u201d bajo el subt\u00edtulo \u201cUna carta al anochecer para don Manuel\u201d. Los hechos que all\u00ed&nbsp; relataba Alfonso Merino no eran producto de su imaginaci\u00f3n sino pura realidad y hemos de ubicarlos&nbsp; cronol\u00f3gicamente hacia 1942-43, es decir&nbsp; en plena postguerra, en unos momentos en que las autoridades franquistas persegu\u00edan, d\u00eda y noche, a los grupos de milicianos republicanos refugiados por Sierra Morena y en algunos parajes del olivar serrano marmoleje\u00f1o y montore\u00f1o cercanos a este lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>La casera del Ca\u00f1uelo hab\u00eda llegado como todos los d\u00edas del pueblo a la ca\u00edda de la tarde tras llevar las c\u00e1ntaras a la casa de los se\u00f1ores. Esta vez, el se\u00f1orito don Juan D\u00edaz Criado (popularmente conocido como \u201cEl Aviador\u201d) le encomendar\u00eda un recado que habr\u00eda de cumplir al pie de la letra: que uno de los jornaleros hospedados en el Ca\u00f1uelo llevasen una carta a su hermano don Manuel que estaba en el cortijo de \u201cLos M\u00e1rtires\u201d, del pago de la Dehesa Cerrada. La casera sab\u00eda bien los riesgos que ello conllevaba y por esa raz\u00f3n esa tarde se dio m\u00e1s prisa de lo habitual en regresar al Ca\u00f1uelo. La casera sab\u00eda tambi\u00e9n que el hombre que la llevara a su destino pod\u00eda tener alg\u00fan encuentro con el grupo de huidos de Bujalance que andaban por aquellos parajes.<br>&nbsp; Los muleros y obreros hospedados en el Ca\u00f1uelo encomendados a las labores de las fincas del Aviador conoc\u00edan el peligro, pero tambi\u00e9n intu\u00edan que los rojos (nombre por el que eran conocidos los miembros de la guerrilla republicana que se resist\u00edan a rendirse al r\u00e9gimen de Franco) raramente se met\u00edan con los obreros del campo. M\u00e1s bien al contrario. En muchos casos los ayudaban con comida y dinero, sobre todo si carec\u00edan de medios b\u00e1sicos de subsistencia. A\u00fan as\u00ed para muchos de estos obreros supon\u00eda un serio compromiso la relaci\u00f3n con los \u201crojos\u201d, sobre todo de cara a las posibles represalias de las autoridades del r\u00e9gimen y por eso en muchos casos procuraban eludirlos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El mulero mayor conoc\u00eda la presencia del grupo de los hermanos \u201cJubiles\u201d de Bujalance porque las noticias entre la gente jornalera del campo se cund\u00edan como la p\u00f3lvora y adem\u00e1s seguramente los habr\u00eda visto merodear por las inmediaciones del arroyo del Ca\u00f1uelo y del Yeguas, donde se pod\u00edan proveer de higos, granadas y bellotas abundantes en la zona. \u00c9ste lugar era adem\u00e1s un paso estrat\u00e9gico por donde sol\u00edan transitar con frecuencia. Se sab\u00eda que estos republicanos de ideolog\u00edas anarcosindicalista, socialista y comunista&nbsp; andaban refugiados en la caser\u00eda de La Fresnadilla, muy cerca de La Marquesa y que a menudo hac\u00edan incursiones en Sierra Morena siguiendo el cauce del Yeguas, para no permanecer mucho tiempo en el mismo sitio y as\u00ed no levantar sospechas. Uno de ellos, Mateo Alcal\u00e1 se hab\u00eda enamorado de Julia Mart\u00ednez, la hija del casero, una atractiva joven, con la que casar\u00eda en el a\u00f1o 43 en la cercana casilla del Peligro, actuando como autoridad oficiante el mayor de los hermanos Jubiles, Francisco Rodr\u00edguez Mu\u00f1oz, comandante del desaparecido Ej\u00e9rcito Republicano.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_9d017a16fadf577bcdb035462846e83f.jpg\/v1\/fill\/w_586,h_281,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_9d017a16fadf577bcdb035462846e83f.jpg\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:2.0854092526690393;width:528px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>La casa de \u201cla Aviadora\u201d hacia 1973. Foto: Manuel Perales Sol\u00eds.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Teresa la Garr\u00eda amiga de la familia de Julia, hizo las compras del convite en la tienda de Ramona, y ella misma lo prepar\u00f3 con la debida cautela para no levantar sospechas de nadie en Marmolejo.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffLa llegada de la casera del Ca\u00f1uelo con aquella carta&nbsp;\u201cnos puso en vilo pues ya casi hab\u00edamos terminado la cena de papas a lo pobre que uno de los muleros m\u00e1s viejos hab\u00eda preparado en la sart\u00e9n sobre el fuego de la chimenea. La tarde ca\u00eda y las instrucciones de aquella mujer fueron&nbsp; claras: hab\u00eda que llevar la carta al cortijo de los M\u00e1rtires, en la Dehesa Cerrada, donde temporalmente resid\u00eda Don Manuel D\u00edaz Criado, el hermano del \u201cAviador\u201d, distante m\u00e1s de 4 kil\u00f3metros\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffEl camino se hac\u00eda por una vieja trocha cercada por entonces de monte (lentiscos, chaparros, hiniestas e hinojos). Don Manuel D\u00edaz Criado (1), tambi\u00e9n conocido como \u201cel verdugo de Sevilla\u201d y \u201cCriadillas\u201d representaba justo lo contrario que los huidos&nbsp; republicanos.&nbsp; En 1940 era comandante del ej\u00e9rcito, victorioso en aquella guerra fratricida, y se hab\u00eda ganado el merecido mote por su crueldad a la hora de reprimir a los republicanos de aquella ciudad durante el comienzo de&nbsp; la sublevaci\u00f3n de los militares rebeldes al frente de Queipo de Llano (su principal valedor) en 1936.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_9faa59b2ca2607e31214284e9f82c6a9.jpg\/v1\/fill\/w_956,h_396,al_c,q_85,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_9faa59b2ca2607e31214284e9f82c6a9.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Finca de Los M\u00e1rtires en la Dehesa Cerrada. Foto: Manuel Perales Sol\u00eds.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente el general golpista Gonzalo Queipo de Llano demostr\u00f3 tener una gran capacidad de metamorfosis y una gran deslealtad para con la Rep\u00fablica, r\u00e9gimen al que en 1931 hab\u00eda jurado fidelidad, y al que p\u00fablicamente defend\u00eda no muy lejos de aqu\u00ed, en Arjonilla, aprovechando una invitaci\u00f3n de su amigo personal el teniente de h\u00fasares Jos\u00e9 Bernal P\u00e9rez cuando el general pasaba unos d\u00edas en Marmolejo tomando las aguas. Por entonces era el Capit\u00e1n General de Madrid e Inspector General del Ej\u00e9rcito, adem\u00e1s de consuegro del Presidente de la Rep\u00fablica, Niceto Alcal\u00e1 Zamora del que fue &nbsp;su Jefe Militar. Seg\u00fan la cr\u00f3nica del Heraldo de Madrid del 4 de octubre de 1931, Queipo de Llano visit\u00f3 el Centro Republicano \u201cEl socialista\u201d, y diversos sitios de la localidad. Desde el balc\u00f3n del Ayuntamiento dirig\u00eda la palabra a la multitud diciendo que&nbsp;\u201cen estos momentos tanto los trabajadores como los patronos deben poner de su parte cuanto puedan para evitar trastornos y contribuir a la consolidaci\u00f3n del r\u00e9gimen republicano. Los obreros \u2013dec\u00eda- deben hacer el sacrificio de aceptar los actuales jornales, y los patronos deben asimismo desprenderse de lo que les sobre para que las clases trabajadoras puedan tener lo que es necesario para vivir\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_89d984f9827ed3028b5149de0152419e.jpg\/v1\/fill\/w_261,h_361,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_89d984f9827ed3028b5149de0152419e.jpg\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:0.7229916897506925;width:254px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>El joven Alfonso Merino G\u00f3mez. Fuente: Archivo\u00a0 Manuel Perales Sol\u00eds.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Terminada la contienda, a Manuel D\u00edaz Criado se le destin\u00f3 como Comandante Militar de And\u00fajar&nbsp; y sol\u00eda residir en el cortijo de Los M\u00e1rtires,&nbsp; finca de casi 300 has de f\u00e9rtiles tierras incautadas por el Frente Popular al marqu\u00e9s de Albaida y conde de Antill\u00f3n pero que a\u00fan no se le hab\u00edan devuelto al marqu\u00e9s. All\u00ed&nbsp; se trajo&nbsp; gran cantidad de cabezas de ganado (vacas, toros, cochinos, mulos) todas ellas&nbsp; requisadas en las zonas republicanas ocupadas. Don Manuel&nbsp; se paseaba por Marmolejo con una fusta y un rev\u00f3lver, y en muchas ocasiones se tomaba la justicia por su cuenta con los m\u00e1s d\u00e9biles. Se hizo enormemente impopular entre los olivareros del pago de Cerrada pues \u201csus piaras de cochinos\u201d y los ganados requisados campaban libremente, sin freno alguno, haciendo da\u00f1o en todos los olivares y siembras del pago. A pesar del hambre existente muchas de las vacas requisadas y balduendas por la finca mor\u00edan sin que permitiese el aprovechamiento de sus carnes. Seguramente que por tantos m\u00e9ritos contra\u00eddos, este soberbio militar pod\u00eda ser un posible objetivo del grupo republicano que se alojaba muy cerca de all\u00ed, en la Fresnadilla. Por eso no dudaba en tomar las precauciones pertinentes cuando decid\u00eda pasar temporadas en la finca de Los M\u00e1rtires.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffUna de ellas era cerrar la caser\u00eda a cal y canto nada m\u00e1s caer la tarde y no abrir a nadie, aunque fuese alguien conocido. Sab\u00eda este se\u00f1or que los rojos ya hab\u00edan secuestrado a m\u00e1s de un se\u00f1orito para hacerse de dinero y v\u00edveres y que no muy lejos de all\u00ed, en la caser\u00eda de la Boca del R\u00edo, tuvieron secuestrados durante toda la noche al joven Pedro Jurado, el hijo mayor del marmoleje\u00f1o Alfonso Jurado Lozano, pr\u00f3spero propietario de las fincas de la Garavitera y Herradurilla ubicadas en plena cuenca del Yeguas, aunque finalmente les dejaran en libertad sin consecuencias para sus vidas. Tambi\u00e9n conocer\u00eda que en los Huertos de Los Membrillejos, junto a la caser\u00eda de la Campana, el grupo de Los Jubiles escapaba&nbsp; milagrosamente de una encerrona de la Guardia Civil y que los secuestros de personas adictas al r\u00e9gimen de conocida trayectoria represora eran el punto de mira de estos grupos de refugiados republicanos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El mulero mayor de pronto tom\u00f3 la decisi\u00f3n que todos tem\u00edan. Este hombre curtido y con m\u00e1s de 60 a\u00f1os en su cuerpo&nbsp; dirigi\u00e9ndose al m\u00e1s joven de los muleros dijo:&nbsp;\u201cAlfonsillo apareja el mulo y ll\u00e9vale la carta a Don Manuel antes de que la noche se cierre\u201d.&nbsp;El joven Alfonso s\u00f3lo ten\u00eda 21 a\u00f1os; desde la adolescencia pr\u00e1cticamente hab\u00eda trabajado en la casa de \u201cLa aviadora\u201d pues su padre Carlos y su hermano mayor fueron trabajadores habituales de la casa desde siempre. Desde muy joven estaba acostumbrado a ir a trabajar desde el pueblo al Ca\u00f1uelo incluso cuanto tuvo las calenturas malta; entonces echaba el jornal, todo el d\u00eda arando, y volv\u00eda hasta su casa, por la tarde, acurrucandose bajo un olivo cuando la fiebre le apretaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Obedeciendo la orden&nbsp; aparej\u00f3 el mulo tordo que se encontraba ya recogido en las cuadras, y pelliza al hombro, march\u00f3 con la carta hacia los M\u00e1rtires por el camino que dirige a la Marquesa y el pago del Recoche. Antes de llegar al arroyo Candalija se desvi\u00f3 hacia su destino. Cuando lleg\u00f3 a Los M\u00e1rtires tuvo ocasi\u00f3n de comprobar el miedo aterrador que Don Manuel, militar tan laureado y valiente, le profesaba a los \u201crojos\u201d. La puerta de la caser\u00eda estaba cerrada a \u201ccal y canto\u201d, y tras de aporrearla con sus nudillos multitud de veces nadie respond\u00eda desde el interior. Por f\u00edn y despu\u00e9s de insistir un largo rato se oy\u00f3 la voz del casero preguntar: \u00bfQui\u00e9n va? A lo que el circunstancial mensajero respondi\u00f3: \u00a1Alfonsillo Merino! \u00a1Vengo del Ca\u00f1uelo y traigo una carta urgente para Don Manuel! A estas palabras contest\u00f3 el casero: \u00a1Dice don Manuel que me des la carta y que te largues!<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Alfonso, cumplidor cabal de aquel recado, le respondi\u00f3: \u00a1Tengo \u00f3rdenes de que se la he de entregar en persona para as\u00ed poder dar fe de que ha llegado a sus manos! A estas palabras el casero&nbsp; volvi\u00f3 a consultar a Don Manuel que estaba dentro de la caser\u00eda, sobre la forma en que deb\u00eda de proceder. Finalmente al cabo del rato, y ya con la noche cerrada, Don Manuel accedi\u00f3 a que Alfonsillo traspasara el port\u00f3n y le entregase la misiva en propia mano.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_b875604cfc908dbf81c8cd2dc6890b36.jpg\/v1\/fill\/w_621,h_491,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_b875604cfc908dbf81c8cd2dc6890b36.jpg\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:1.264765784114053;width:497px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>El pago de La Fresnadilla, donde encontraron seguro refugio el grupo de Los Jubiles entre 1941-1943. Foto: Manuel Perales Sol\u00eds.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Aquel hombre, con la frialdad que le caracterizaba, no tuvo siquiera unas palabras de agradecimiento por la forma tan diligente y correcta con que Alfonso cumpliera su cometido. Con las mismas y sin mediar palabras entre ellos, se volvi\u00f3 al Ca\u00f1uelo. La noche era ya tan cerrada que se temi\u00f3 lo peor cuando se acercaba a la zona de La Marquesa. Pero enseguida el joven tuvo ocasi\u00f3n de confirmar una intuici\u00f3n que ya recorr\u00eda desde hac\u00eda tiempo su mente, y es que aquellos republicanos refugiados en La Fresnadilla no ten\u00edan cuentas pendientes con los que se ganaban el jornal de sol a sol.<\/p>\n\n\n\n<p>\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo unos meses despu\u00e9s, enero de 1944, parte de los efectivos m\u00e1s importantes\u00a0 de aquel grupo de huidos perd\u00edan la vida en un encuentro con la Guardia Civil\u00a0 en el Cortijo Mojapi\u00e9 de Montoro y en la Loma Candelas de Marmolejo (2). As\u00ed pues en la ma\u00f1ana del 6 de enero de 1944 eran sorprendidos en Mojapi\u00e9 el grueso de la partida de los Jubiles, a saber: Francisco Rodr\u00edguez Mu\u00f1oz, \u201cJubiles\u201d, de 37 a\u00f1os, casado, de Bujalance; Sebasti\u00e1n Rodr\u00edguez Mu\u00f1oz, \u201cJubiles\u201d, de 26 a\u00f1os, soltero, de Bujalance; Tom\u00e1s Mart\u00ednez Luque, de 39 a\u00f1os, de Bujalance; Antonio Castilla Ram\u00edrez \u201cBigot\u00edn\u201d, de 23 a\u00f1os, de Bujalance; Miguel Morales Cueto \u201cPayaso\u201d, de 24 a\u00f1os, de Bujalance y Manuel Jim\u00e9nez Fern\u00e1ndez \u201cGato\u201d, de 35 a\u00f1os, tambi\u00e9n de Bujalance. S\u00f3lo salv\u00f3 la vida el m\u00e1s joven de ellos, el bujalance\u00f1o Jos\u00e9 Moreno Salazar, (n. 1923-m. 2007) con el que compart\u00ed una sincera amistad y a quien tuve la oportunidad de conocer en 1999 y escuchar de propia voz sus vivencias personales.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"556\" height=\"411\" src=\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/image-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-389\" style=\"aspect-ratio:1.3527980535279804;width:541px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/image-1.png 556w, https:\/\/lugardemarmolejo.es\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/image-1-300x222.png 300w\" sizes=\"(max-width: 556px) 100vw, 556px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>El marmoleje\u00f1o Juan Mart\u00ednez Cano \u201cMatarratas\u201d, fue trabajador en el Ca\u00f1uelo, junto a su mujer Rosario Castillejo Real en \u00e9pocas de recolecci\u00f3n de las aceitunas. Juan fue afiliado durante la Rep\u00fablica a la UGT. Como jornalero del campo estuvo comprometido desde muy joven con el proyecto republicano de traer la a\u00f1orada justicia social al campesinado andaluz. Particip\u00f3 en cuantas protestas de signo reivindicativo tuvieron lugar durante la 2\u00aa Rep\u00fablica. Tras la guerra sufri\u00f3 c\u00e1rcel siendo condenado a trabajos forzados en Lora del R\u00edo. De all\u00ed sali\u00f3 bajo la tutela del militar de aviaci\u00f3n Juan D\u00edaz Criado \u201cEl aviador\u201d, esposo de Do\u00f1a Catalina Navarro.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Dos d\u00eda m\u00e1s tarde, en la madrugada del 8 de enero, encontraban la muerte en la caser\u00eda de La Loma Candelas: Baldomero Ar\u00e9valo \u201cBuengusto\u201d, natural de Hu\u00e9lago, de 40 a\u00f1os, casado; Mateo Alcal\u00e1 Cabanillas&nbsp; \u201cJubiles\u201d, natural de Bujalance, casado con Julia Mart\u00ednez (hija del casero de la Fresnadilla), de 27 a\u00f1os de edad; Manuel Alcal\u00e1 Cabanillas \u201cJubiles\u201d, natural de Bujalance, soltero, de 26 a\u00f1os; Juan Cachinero Montoro \u201cObispo\u201d, natural de Carde\u00f1a, casado, de 40 a\u00f1os de edad, y el casero de la Loma, Ram\u00f3n Lara G\u00f3mez, natural de Marmolejo, casado, de 45 a\u00f1os de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeff<\/p>\n\n\n\n<p>\ufeffDentro de ese mismo contexto de persecuci\u00f3n que se dio durante estos a\u00f1os de postguerra sobre los efectivos republicanos que a\u00fan quedaban en libertad por Sierra Morena, en marzo de 1946, un suceso desagradable ocurrido en el Ca\u00f1uelo tuvo como protagonista al marmoleje\u00f1o, ya fallecido, Francisco Vicaria Lara. As\u00ed lo refiere en la obra \u201cLos maquis que nunca existieron\u201d (3). Con motivo del asesinato del guardia motorista Mariano Paniagua Serrano el d\u00eda 22 de marzo en la calle de Los Molinos, irrumpi\u00f3 en el Ca\u00f1uelo, en el que se hallaban \u00e9l y su hermano Manuel, la Guardia Civil. Los guardias que buscaban a los asesinos de Paniagua les preguntaron que donde estaban los rojos. Contestaron que ellos, con su padre, se dedicaban a pescar y que no sab\u00edan nada. Dejaron dentro de la casa a Manuel y sacaron a Francisco para fusilarlo por su silencio. Lo pusieron en lo alto de un mont\u00f3n de escombros y le advirtieron: \u201cCuando disparemos te tiras al suelo y comienzas a gritar con todas tus fuerzas\u201d. Frente a \u00e9l los guardias formaron una especie de pelot\u00f3n de fusilamiento \u2013\u201ccarguen, apunten, fuego\u201d-. As\u00ed lo hizo aterrorizado: los guardias dispararon al aire y \u00e9l grit\u00f3 como si estuviera muri\u00e9ndose gravemente herido. Los guardias entran en el cortijo para exigir a Manuel que o les dec\u00eda donde estaban los rojos o lo fusilaban inmediatamente como acababan de hacer con Francisco. No obtuvieron la confesi\u00f3n que quer\u00edan sencillamente porque ninguno de los dos sab\u00eda nada de los rojos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al margen de estos episodios la vida de la caser\u00eda estuvo siempre vinculada al trasiego de jornaleros y muleros que la habitaron empe\u00f1ados en los trabajos de los olivares del entorno; muchos de ellos hac\u00edan noche en sus estancias, otros se volv\u00edan al pueblo a la ca\u00edda de la tarde por la trocha del Nacimiento. Durante la recolecci\u00f3n fue lugar de cobijo de las cuadrillas empe\u00f1adas en la recogida de las aceitunas, y punto de encuentro de los j\u00f3venes que desde otros lugares distantes concurrieron hasta el Ca\u00f1uelo de lagareo buscando la muchacha deseada o simplemente pasar un agradable rato de asueto.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_3ad6ba4928c764d4a606a35dfb586d1b.jpg\/v1\/fill\/w_956,h_501,al_c,q_85,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_3ad6ba4928c764d4a606a35dfb586d1b.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Las umbr\u00edas del arroyo del Ca\u00f1uelo. Al fondo el r\u00edo Yeguas. Foto: Manuel Perales Sol\u00eds.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas y Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>(1) Manuel D\u00edaz Criado&nbsp;(Sevilla 1898,-&nbsp;julio&nbsp;de&nbsp;1947) fue un militar del arma de&nbsp;Infanter\u00eda&nbsp;que, por encargo del general&nbsp;Gonzalo Queipo de Llano, dirigi\u00f3 durante los primeros meses de la&nbsp;Guerra civil Espa\u00f1ola&nbsp;los arrestos, torturas y fusilamientos en las zonas de Andaluc\u00eda y Extremadura controladas por el&nbsp;bando nacional. Hijo del comandante de Intendencia Manuel D\u00edaz Gavira y de Gloria Criado L\u00f3pez de Navarra, mayor de cinco hermanos, hizo la guerra de \u00c1frica en la&nbsp;Legi\u00f3n espa\u00f1ola, donde ascendi\u00f3 a capit\u00e1n en 1925. Militar africanista de tendencia matonesca, era conocido como \u00abCriadillas\u00bb. Se movi\u00f3 entre grupos de conspiradores derechistas (llamados \u00abc\u00edvicos\u00bb voluntarios). Desde el inicio de la II Rep\u00fablica se signific\u00f3 en acciones subversivas para socavarla, que siempre les resultaron impunes. En mayo de 1936 D\u00edaz Criado estuvo denunciado por preparar un atentado contra el presidente&nbsp;Manuel Aza\u00f1a.<br>Tras un per\u00edodo silente en varios destinos castrenses, el 18 de julio de 1936 el capit\u00e1n \u00abdiplomado\u00bb Manuel D\u00edaz Criado reaparece en la ciudad formando parte del equipo que rodea a Queipo de Llano quien lo escogi\u00f3 como el hombre id\u00f3neo para controlar el aparato represivo con el nombramiento ret\u00f3rico de Delegado Militar Gubernativo o Delegado de Orden P\u00fablico para Andaluc\u00eda y Extremadura.&nbsp;Pero permaneci\u00f3 poco tiempo en el cargo. Por un asunto de inteligencia con el c\u00f3nsul portugu\u00e9s, en el que estaba implicado&nbsp;Nicol\u00e1s Franco, fue destituido&nbsp;fulminantemente por el&nbsp;general Franco&nbsp;cuatro meses despu\u00e9s y enviado al frente de Talavera de la Reina a la V Bandera de la Legi\u00f3n, donde ascendi\u00f3 a comandante. Fue reemplazado en su trabajo represivo en Capitan\u00eda por el comandante de la Guardia Civil Santiago Garrig\u00f3s Bernabeu. La \u00ablimpieza pol\u00edtica\u00bb de D\u00edaz Criado se desarroll\u00f3, pues, entre el 25 de julio y el 12 de noviembre de 1936. Fue un periodo de terror caracterizado por las ejecuciones extrajudiciales,&nbsp;paseos&nbsp;y&nbsp;sacas&nbsp;de presos&nbsp;de los lugares de reclusi\u00f3n.<br>&nbsp;&nbsp; Bajo de estatura, \u00abCriadillas\u00bb ten\u00eda fama de juerguista, alcoh\u00f3lico y mujeriego e iba protegido por guardaespaldas. La sola menci\u00f3n de su nombre suscitaba el p\u00e1nico entre los detenidos y sus familiares y, entre sus compa\u00f1eros, \u00absilencios embarazosos y miradas esquivas\u00bb.&nbsp;Se\u00f1or de vidas y haciendas obtuvo de Queipo un poder ilimitado; el encarcelamiento, la vida o la muerte de miles de andaluces dependieron de su voluntad.&nbsp;&nbsp;Seg\u00fan estimaciones de coet\u00e1neos que lo conocieron y trataron, D\u00edaz Criado mand\u00f3 matar a 11.000 personas;&nbsp; Antono Bahamonde en su obra \u201cUn a\u00f1o con queipo de Llano\u201d, lo responsabiliz\u00f3 de unas 20.000 muertes. Los historiadores coet\u00e1neos franquistas borraron su figura de la Epopeya Nacional. Se conservan pocas fotograf\u00edas suyas. Las haza\u00f1as de D\u00edaz Criado, \u00abbrazo ejecutor de Queipo de Llano\u00bb han sido llevadas a la literatura. \u00abPod\u00eda firmar sentencias de muerte completamente borracho y conmutarlas a cambio de favores sexuales de las mujeres de los condenados\u00bb o la fascinaci\u00f3n del mal, inspiraron la novela de Olga Merino \u201cEspuelas de papel\u201d. Oscurecida su estrella, la \u00faltima parte de su carrera transcurri\u00f3 en Ja\u00e9n, primero en el frente y m\u00e1s tarde en labores de traslado y custodia de presos. En marzo de 1940 se le nombr\u00f3 Comandante Militar de&nbsp;And\u00fajar. En 1943 fue ascendido a teniente coronel y se le concedi\u00f3 la&nbsp;cruz de San Hermenegildo.&nbsp;Muri\u00f3 en el olvido en Sevilla el 7 de julio de 1947&nbsp;dejando viuda y un hijo. Los datos sobre Manuel D\u00edaz Criado han sido recopilados por la Wikipedia bas\u00e1ndose en diversa bibliograf\u00eda y art\u00edculos de prensa, entre ellos los de: Antonio Bahamonde: \u201cUn a\u00f1o con Queipo de Llano\u201d. Editorial Espuela de Plata. Sevilla 2005, p\u00e1ginas 143, 144, y 158; Antonio Espinosa: \u201cLa justicia de Queipo de Llano\u201d. Editorial Cr\u00edtica. Barcelona 2006,&nbsp; y \u201cLos conflictos obreros en Andaluc\u00eda: Sevilla en estado de guerra\u201d. Publicado en peri\u00f3dico La Vanguardia. Barcelona 24 de julio de 1931. Testimonios, igualmente recabados, de los marmoleje\u00f1os ya fallecidos: Alfonso Merino G\u00f3mez, Juan Mart\u00ednez Cano y Rafael Sol\u00eds Rodr\u00edguez. Hay que decir que Antonio Bahamonde y S\u00e1nchez De Castro,&nbsp;era un&nbsp;cat\u00f3lico&nbsp;madrile\u00f1o, que ten\u00eda una imprenta en Sevilla. Queipo de Llano&nbsp;lo hizo&nbsp;su jefe de prensa y propaganda. Horrorizado&nbsp;de&nbsp;todo de lo que hab\u00eda sido testigo, decidi\u00f3 abandonar a los fascistas en 1937, publicando en Argentina, en 1938, \u201cUn a\u00f1o con Queipo de Llano: memorias de un nacionalista\u201d, en el que, entre otros muchos relatos horripilantes, cuenta c\u00f3mo los mercenarios \u201cregulares\u201d marroqu\u00edes y la Legi\u00f3n Extranjera arrojaban granadas por las ventanas de las casas bajas, destruy\u00e9ndolas y matando a mujeres y a ni\u00f1os, tras lo cual, las hordas moras (\u00bfnacionales?) se entregaban libremente al saqueo y la violaci\u00f3n, incitados por el General en sus charlas radiof\u00f3nicas, y, posteriormente, comentadas sus realizaciones en las mismas, con todo lujo de detalles macabros, en tono sarc\u00e1stico y de chanza.<\/p>\n\n\n\n<p>(3) Experiencia referida en \u201cLos maquis que nunca existieron\u201d, de Alonso S\u00e1nchez Gasc\u00f3n, p\u00e1gina 295. Editado por el autor. A\u00f1o 2006.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-Manuel Perales Sol\u00eds- \u200b Esta rom\u00e1ntica caser\u00eda cercana a la cuenca del Yeguas, estuvo&nbsp; rodeada de historias y de leyendas como la que afirmaba ser uno de los refugios preferidos del&nbsp; bandolero local Luis Artacho Gonz\u00e1lez hacia los a\u00f1os centrales del XIX. 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