{"id":343,"date":"2023-09-20T13:51:20","date_gmt":"2023-09-20T13:51:20","guid":{"rendered":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343"},"modified":"2023-09-20T13:51:20","modified_gmt":"2023-09-20T13:51:20","slug":"eugenio-bugarin-navarro-maestro-republicano","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343","title":{"rendered":"Eugenio Bugar\u00edn Navarro, maestro republicano"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><\/h1>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>-Manuel Perales Sol\u00eds-<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;<\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u201cHay en mis venas gotas de sangre jacobina<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>pero mi verso brota de manantial sereno;<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>y, m\u00e1s que un hombre al uso que sabe su doctrina<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>soy, en el buen sentido de la palabra, bueno\u201d.<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Antonio Machado<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u200b<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p>&nbsp; Entre los personajes m\u00e1s entra\u00f1ables de mi infancia recuerdo siempre a \u201cDo\u00f1a Margot\u201d, nuestra vecina de enfrente en la calle Maestro. Para nosotros, me refiero mis hermanos y yo, era como una segunda abuela con la que manten\u00edamos una relaci\u00f3n diaria y totalmente familiar. &nbsp;Cruzabamos a su casa varias veces al d\u00eda y siempre nos atend\u00eda con cari\u00f1o y amabilidad. Nos ense\u00f1aba su excelente colecci\u00f3n de bichos embalsamados, &nbsp;su piano de pared y, como no, su mu\u00f1eca pepona. Muchas noches, tras darle clase a los muchachos del campo, se ven\u00eda a nuestra casa para hablar con nuestra madre y contarnos viejas historias de su vida. Luego, cuando le llegaron los achaques, al final de mi adolescencia (finales de los 60) vino una sobrina suya, Victoria, &nbsp;(la recuerdo alta y muy &nbsp;guapa) &nbsp;y se la llev\u00f3 con ella a Zaragoza, donde al cabo de un tiempo falleci\u00f3. Lo que nunca sospech\u00e9, es que esta anciana de pelo blanco &nbsp;y de sonrisa perpetua, que gustaba vestir a la moda parisina, iba a ser la hija de un maestro escuela de arraigados principios republicanos, con una historia y categor\u00eda humana excepcional hasta el punto de atraer, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, la atenci\u00f3n &nbsp;de acreditados estudiosos de la historia de Extremadura. Lamentablemente de estas cuestiones, como siempre &nbsp;ocurre, nos enteramos tarde, cuando ya no es posible disponer de los testimonios vivos de quienes &nbsp;hubieran podido darnos m\u00e1s luz sobre aspectos del pasado que intentamos recuperar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Recientemente me propuse atar algunos cabos sobre \u201cDo\u00f1a Margot\u201d y su familia, pues era mi intenci\u00f3n dedicarle una semblanza en esta p\u00e1gina web, pero cual fue mi sorpresa al descubrir &nbsp;que entre sus antepasados emerg\u00eda la figura, para m\u00ed completamente an\u00f3nima, de su padre, Eugenio Bugar\u00edn Navarro, uno de esos personajes procedentes de otros lugares &nbsp;que a menudo conviven en su comunidad de acogida, sin llamar mucho la atenci\u00f3n, pero con un vagaje &nbsp;y una val\u00eda a sus espaldas digna de no condenar al olvido. He de reconocer que &nbsp;en este empe\u00f1o me han sido util\u00edsimas las orientaciones de otra antigua vecina de mi calle, Capilla Robles Ortega, y de Cristina Salad Garc\u00eda de Vinuesa (su tiabisabuela era Marciana Duque Serrano, casada con Luis Bugarin) a las que estoy &nbsp;enormemente agradecido por sus recuerdos y aportaciones sobre la familia de aquella adorable vecina de mi infancia.&nbsp;<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>El maestro Eugenio Bugar\u00edn:<\/strong><br>&nbsp;<br>Eugenio Bugar\u00edn &nbsp;lleg\u00f3 a Marmolejo en 1917, ya en su madurez, procedente de Meng\u00edbar, para emprender los \u00faltimos &nbsp;cursos de su larga y dilatada carrera docente como maestro de primaria, pues fallec\u00eda en diciembre de 1920 &nbsp;antes de llegar a jubilarse (1); fue \u00e9ste, por tanto, su \u00faltimo y breve destino profesional, motivo por el cual su etapa marmoleje\u00f1a aparece como borrada de la memoria colectiva. Bugar\u00edn ven\u00eda acompa\u00f1ado de toda su familia, su mujer Antonia Garc\u00eda P\u00e9rez, natural de Fregenal de la Sierra, dos varones, Federico y Luis, y dos hembras, Adela y Margarita, &nbsp;popularmente conocida en Marmolejo como \u201cDo\u00f1a Margot\u201d. Federico el mayor de la saga era contable y hab\u00eda nacido en Alburquerque (Badajoz) hacia 1876, probablemente ya viviese en Marmolejo desde algunos meses antes; muri\u00f3 a los sesenta a\u00f1os en noviembre de 1936 en su domicilio de calle Jes\u00fas n\u00ba 11. Luis trabaj\u00f3 como oficial de secretar\u00eda en el Ayuntamiento de Marmolejo durante la 2\u00aa Rep\u00fablica; hab\u00eda casado con Marciana Duque Serrano, hija del conocido propietario de coches de caballos Miguel Duque Guti\u00e9rrez. Luis y Marciana no tuvieron descendientes. Sabemos de la existencia de otro v\u00e1stago m\u00e1s, Eugenio, del que no tenemos constancia de residencia en Marmolejo .<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Bugar\u00edn naci\u00f3 en M\u00e9rida, de donde eran sus padres, &nbsp;Eugenio Bugar\u00edn Ocampo, militar de infanter\u00eda, y Juana Navarro Gonz\u00e1lez (2), siendo uno de sus &nbsp;primeros destinos la localidad extreme\u00f1a de Alburquerque (Badajoz), donde la revista \u201cEl Magisterio Espa\u00f1ol\u201d lo situaba hacia 1890 ejerciendo como maestro de primaria, si bien &nbsp;hemos de constatar su presencia all\u00ed, al menos, desde 1876, a\u00f1o en que le nac\u00eda su hijo Federico, cuya inscripci\u00f3n registral se hizo en Alburquerque. En esta ciudad fronteriza a la vecina Portugal de econom\u00eda agro-ganadera, se empe\u00f1\u00f3 en su labor docente, echando raices y naci\u00e9ndoles all\u00ed sus hijos. &nbsp;Ser\u00e1 la etapa m\u00e1s prol\u00edfica de Bugar\u00edn y la m\u00e1s comprometida con los problemas de la comunidad que le rodea pues pronto se manifiesta como una persona solidaria dispuesta a poner sus conocimientos al servicio de aquellos que lo necesitan, desarrollando en su escuela los postulados de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza con la que se siente plenamente identificado. Una escuela de esp\u00edritu laico, cercana al conocimiento de la naturaleza (3) y comprometida con el entorno social al que sirve. No en vano uno de sus compa\u00f1eros m\u00e1s admirados &nbsp;ser\u00eda el catedr\u00e1tico de Psicolog\u00eda y L\u00f3gica, Joaqu\u00edn Sama Vinagre (4), republicano federal, curtido en los a\u00f1os de la 1\u00ba Rep\u00fablica, antiguo colaborador de Francisco Giner de los Rios en la Instituci\u00f3n libre de Ense\u00f1anza y profesor de la misma, con el que le unen sus ideas republicanas y su pasi\u00f3n por la ense\u00f1anza.&nbsp;<br>&nbsp; De noche Bugar\u00edn, al igual que hiciera en Marmolejo su hija Margarita en los a\u00f1os de la postguerra, ense\u00f1a a leer y a escribir a los j\u00f3venes trabajadores del campo. &nbsp;Ese af\u00e1n de servicio a los dem\u00e1s le lleva a ser un activo militante del partido Republicano Federal en Alburquerque en el que ocupa &nbsp;el cargo de secretario junto a Sabas Gonz\u00e1lez Bejarano. En esa ejecutiva estaba tambi\u00e9n, como presidente honor\u00edfico, &nbsp;Joaqu\u00edn Sama. &nbsp;<em>\u201cY es que el republicanismo de raiz popular desempe\u00f1\u00f3 una notable actividad p\u00fablica al margen de la lucha pol\u00edtica concreta. En Alburquerque, Bugar\u00edn, sosten\u00eda a fines del siglo XIX, sin retribuci\u00f3n alguna, una clase nocturna de adultos exclusivamente para afiliados republicanos y sus hijos. Pero con ello no se agotaba ah\u00ed su labor docente. Terminadas las clases se trasladaba al centro republicano, donde daba lectura a los peri\u00f3dicos republicanos a los presentes, en su mayor\u00eda, analfabetos. Rasgo destacable de estos personajes era el contenido \u00e9tico, de donde se obten\u00eda la fuerza moral necesaria para combatir los valores sociales y, con frecuencia religiosos, dominantes y asumir los problemas que de ello se derivaban\u201d(5).&nbsp;<\/em><br>&nbsp; &nbsp; El compromiso social &nbsp;tambi\u00e9n lo llev\u00f3 al \u00e1mbito de la escuela, preocup\u00e1ndose, casi de manera obsesiva, por las precarias condiciones en las que, a menudo, se encontraban las escuelas de las localidades en las que ejerci\u00f3 su labor. De igual manera &nbsp;se propuso organizar al colectivo de maestros y maestras de la comarca de Alburquerque en aras de dignificar &nbsp;su papel en la sociedad, frente a las oligarqu\u00edas conservadoras del mundo rural, y su situaci\u00f3n como trabajadores asalariados. A ellos se dirig\u00eda en una expresiva carta publicada en la revista de ense\u00f1anza \u201c<em>El Pacense\u201d(6) donde reflexionaba p\u00fablicamente sobre la necesidad de la asociaci\u00f3n de todos los maestros y maestras \u201ccomo medida salvadora, dice, a nuestros males, como lo \u00fanico que haci\u00e9ndonos luchar a todos, defendidos con el escudo o rodela de la raz\u00f3n y justicia y atacando las iniquidades con &nbsp;la espada de la Ley, ser\u00edamos fuertes para resistir, emanciparnos y aplastar la cabeza del odioso monstruo del caciquismo en los pueblos, enemigo sistem\u00e1tico de la civilizaci\u00f3n y perseguidor constante e injusto del ben\u00e9fico e inofensivo maestro de primera ense\u00f1anza&#8230;Busquemos pues la uni\u00f3n \u00edntima: ella nos dignificar\u00e1, nos har\u00e1 respetados, nos dar\u00e1 las consideraciones que a la clase por su importancia corresponden, pues nosotros no hemos de olvidar lo que a la sociedad debemos, como hombres y como clase&#8230;\u201d<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_300,h_200,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\" alt=\"\" style=\"width:434px;height:289px\" width=\"434\" height=\"289\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Calle Derecha, en Alburquerque donde vivi\u00f3 Eugenio Bugar\u00edn. Fuente: Blogspot remontando el vuelo.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><strong>El compromiso social y pol\u00edtico de Bugarin: Los motines de Alburquerque:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alburquerque, nos dice Fern\u00e1ndez Marroyo, \u201cera uno de los n\u00facleos de poblaci\u00f3n m\u00e1s importantes del distrito electoral de M\u00e9rida. Se trataba de un distrito b\u00e1sicamente rural, con una poblaci\u00f3n que viv\u00eda de las actividades agropecuarias. La principal localidad era M\u00e9rida, capital del distrito que apenas sobrepasaba los 10.000 habitantes. Era, pues, un \u00e1mbito campesino tan excepcionalmente propicio al control clientelar como escasamente adecuado para el libre ejercicio de la soberan\u00eda que, adem\u00e1s, ten\u00eda un nivel de analfabetismo muy alto. El 63% de los electores no sab\u00edan leer ni escribir, valor que resultaba ligeramente superior a la media provincial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto ruralizado, la penetraci\u00f3n y aceptaci\u00f3n del discurso republicano (7) -partido en el que milita Bugarin- encontr\u00f3 siempre grandes dificultades por la persistencia de las tradicionales lealtades clientelares de los pueblos peque\u00f1os. Esta realidad estuvo presente tanto cuando se restringi\u00f3 el derecho de sufragio, reserv\u00e1ndolo a una minor\u00eda de propietarios acomodados, escasamente sensibles a las connotaciones sociales del m\u00e1s genuino republicanismo, como cuando se ampli\u00f3 el cuerpo electoral y se introdujo una gran masa de menesterosos. Porque objetivamente el restablecimiento de electores hasta el 23% de la poblaci\u00f3n, reintrodujo en el juego pol\u00edtico a una clientela potencial de los planteamientos heterodoxos, formada por una gran masa de campesinos modestos y jornaleros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Excepcionalmente, en dos localidades del distrito, en el partido judicial de Alburquerque, se daban unas circunstancias que supon\u00edan una cierta ruptura con respecto a las caracter\u00edsticas productivas dominantes, lo que tuvo una innegable repercusi\u00f3n a la hora de condicionar comportamientos sociales y pol\u00edticos. En estos lugares, sin romper la dependencia de gran parte de la poblaci\u00f3n con respecto de la actividad agropecuaria, desde mediados del siglo XIX, se fue desarrollando una floreciente industria corchotaponera. La transcendencia del hecho no radica s\u00f3lo en lo que conllev\u00f3 de transformaci\u00f3n del sistema productivo con la consiguiente introducci\u00f3n de nuevas formas de relaciones laborales, sino tambi\u00e9n en las propias modalidades de gestaci\u00f3n del proceso. Porque no se trat\u00f3 de un proceso gestado desde el interior, sino que en su despliegue intervinieron elementos for\u00e1neos, portadores de la t\u00e9cnica y del capital. Fue por tanto un instrumento que favoreci\u00f3 la renovaci\u00f3n &nbsp;y el cambio de mentalidades. No debe sorprender, por tanto, que siempre, en los c\u00edrculos m\u00e1s tradicionales, se consider\u00f3 a la insdustria corchotaponera como la v\u00eda de penetraci\u00f3n de ideas de disoluci\u00f3n social en el cerrado mundo rural extreme\u00f1o. En este \u00e1mbito socio-econ\u00f3mico tiene lugar la toma de conciencia de un sector de las clases populares de Alburquerque puesto de manifiesto con motivo de las reivindicaciones contra la privatizaci\u00f3n de los pastos existentes en los extensos bald\u00edos comunales (8), &nbsp;uno de los elementos fundamentales para la econom\u00eda de los peque\u00f1os propietarios y jornaleros de la zona.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La chispa inicial de estos conflictos se enciende cuando en 1894 la hacienda estatal declaraba de compra libre el derecho al aprovechamiento de los pastos de primavera y verano de los baldios de Alburquerque. &nbsp;Esta cuesti\u00f3n, nos dice Mart\u00edn Baumeister, &nbsp;-a cuya obra me ci\u00f1o para describir minuciosamente los hechos ocurridos al maestro Bugar\u00edn-&nbsp;<em>\u201chab\u00eda venido precedido en &nbsp;el a\u00f1o anterior de una oleada de motines por el aumento del impuesto de consumos en la provincia de Badajoz que llev\u00f3 a muchos hombres mujeres y ni\u00f1os de Alburquerque a salir a la calle para protestar por la medida. Los tumultos no cesaron hasta que intervino una compa\u00f1\u00eda de la Guardia Civil enviada por el Gobernador Civil. Tras la pretendida desamortizaci\u00f3n del aprovechamiento de los pastos, el Ayuntamiento de Alburquerque recurri\u00f3 la medida con nula repuesta por parte de la Administraci\u00f3n Central. Este hecho provoc\u00f3 el descontento de los peque\u00f1os ganaderos pero tambi\u00e9n de los jornaleros, muchos de los cuales criaban alg\u00fan cerdo para consumo propio en los pastos comunales.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u200b&nbsp;El 17 de septiembre de 1896, -la temporada de aprovechamiento de los pastos de verano caminaba hacia su fin el d\u00eda de San Miguel- una gran cantidad de vecinos, sobre todo ganaderos, se reuni\u00f3 delante del Ayuntamiento con &nbsp;el m\u00e1ximo orden, mientras se celebraba la sesi\u00f3n &nbsp;del Concejo, exigiendo &nbsp;que dirigiera una nueva petici\u00f3n al Ministerio de Hacienda para que excluyera a los pastos de primavera y verano de la venta libre. Al domingo siguiente, 20 de septiembre, se hizo una manifestaci\u00f3n, con entrega de escritos al Concejo Municipal. El Alcalde impidi\u00f3 una nueva manifestaci\u00f3n el domingo siguiente, pero en octubre llegaron &nbsp;al Ayuntamiento otras peticiones. Se desat\u00f3 una lucha de peticiones, art\u00edculos de prensa, cartas al director y hojas volantes. Los jornaleros y los peque\u00f1os ganaderos &nbsp;s\u00f3lo pudieron articularse y hacerse oir gracias a la ayuda del maestro del pueblo Bugar\u00edn, quien defendi\u00f3 sus intereses por escrito y con argumentos jur\u00eddicos. A partir de ese momento los ataques del Ayuntamiento, que ahora estaba a favor de la privatizaci\u00f3n de los derechos de pasto por la presi\u00f3n de los grandes propietarios locales, se empezaron a dirigir contra el maestro Bugar\u00edn, al que se le reprochaba poner en cuesti\u00f3n el orden de la propiedad y el derecho, apareciendo como \u201cel padre cari\u00f1oso\u201d de las ignorantes masas populares, sobre todo, de los peque\u00f1os ganaderos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp; Bugar\u00edn intent\u00f3 defenderse de las cr\u00edticas resaltando la legalidad de los intereses y la actuaci\u00f3n de los habitantes de Alburquerque que hab\u00edan protestado. Seg\u00fan \u00e9l no eran en absoluto un populacho que actuara fuera de la ley, sino pac\u00edficos ciudadanos que quer\u00edan defender sus derechos con &nbsp;medios legales; hab\u00edan ido a juicio para proteger las encinas, que suministran le\u00f1a y valiosas bellotas, de los robos de los carboneros. Se pusieron denuncias contra quienes hab\u00edan montado m\u00e1s de 30 carboneras en los baldios, que adem\u00e1s entorpec\u00edan el crecimiento de los pastos.&nbsp;<br>&nbsp; En abril de 1897, finalmente, se formul\u00f3 una queja contra el Alcalde ante el Gobernador Civil, porque la denuncia no hab\u00eda seguido su curso. Cuando a finales de abril de 1897 comenz\u00f3 de nuevo la temporada de los pastos de primavera, se recrudeci\u00f3 nuevamente el conflicto. A mediados de mayo varias delegaciones de peque\u00f1os ganaderos tuvieron conversaciones en el Ayuntamiento exigiendo la eliminaci\u00f3n &nbsp;de las cercas, pues los propietarios las hab\u00edan &nbsp;levantado en &nbsp;los baldios sin ning\u00fan derecho y hab\u00edan &nbsp;transformado las hasta entonces \u201ctierras abiertas\u201d en propiedad privada. Al no prohibirse la subasta de los derechos de pastos, los peque\u00f1os ganaderos protestaron. El 29 de julio, unos 70 jornaleros y ganaderos se reunieron pac\u00edficamente delante del Ayuntamiento. Al d\u00eda siguiente se reunieron 1000 personas -hombres, mujeres y ni\u00f1os- para protestar contra la subasta de los derechos que ellos reivindicaban como comunales, libres y gratuitos. Los manifestantes pudieron anotarse como un \u00e9xito que no se presentara ning\u00fan postor en la subasta.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_a726097ce0c4440f8c8d45a7d4f2d837~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_300,h_226,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_a726097ce0c4440f8c8d45a7d4f2d837~mv2.jpg\" alt=\"\" style=\"width:469px;height:353px\" width=\"469\" height=\"353\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Alburquerque (Badajoz).<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>La autoridad y los propietarios, \u201clos vecinos sensatos y de reconocida honradez\u201d iniciaron entonces una campa\u00f1a contra el maestro de escuela Bugar\u00edn, al que se le consideraba el causante de los motines. La Comisi\u00f3n Escolar Local intent\u00f3 incoar un procedimiento disciplinario ante el Gobernador Civil por \u201cfaltas en el cumplimiento de su deber\u201d para conseguir el traslado o el cese de Bugarin. &nbsp;El modo de argumentar y de proceder de los acusadores permite echar una ojeada entre bastidores a los intereses y a las relaciones de poder locales, pero tambi\u00e9n al \u00e1mbito de acci\u00f3n de la protesta y la resistencia en un pueblo de Badajoz, como s\u00f3lo rara vez ocurre. Las quejas escolares aparecen nada m\u00e1s que de manera marginal: que el maestro hab\u00eda descuidado sus clases, que la escuela ten\u00eda fallos en la higiene, pues se utilizaba por la noche como establo y que los ni\u00f1os s\u00f3lo dispon\u00edan &nbsp;para calmar su sed de una fuente de agua salobre. En el centro de la queja hay un reproche que suena menos espectacular: que Bugar\u00edn se ha reunido en su aula y en su casa con ganaderos, que no se quitan la gorra, \u201ccon hombres que ni en su manera ni en su conversaci\u00f3n guardan las formas que se deben tener en un establecimiento de educaci\u00f3n\u201d. El maestro que recibe en su casa a peque\u00f1os ganaderos y a jornaleros y a sus mujeres, que hace causa com\u00fan con ellos y que no les exige las usuales normas de respeto, traspasa de manera alarmante, a los ojos de la \u201cbuena sociedad\u201d de Alburquerque la frontera de las clases. &nbsp;De aqu\u00ed s\u00f3lo hay un paso a poner a Bugar\u00edn como \u201cap\u00f3stol de la anarqu\u00eda\u201d y a las clases bajas como \u201cunos infelices, fanatizados por la sugesti\u00f3n de un malvado\u201d. El alcalde, el p\u00e1rroco, el comandante de la Guardia Civil, el Juez de paz, los padres de familias de los mejores c\u00edrculos, todos denuncian a Bugar\u00edn en sus declaraciones como un difusor de doctrinas y de propaganda destructivas, anarquistas, comunistas y ateas, haci\u00e9ndoles creer a los pobres ganaderos que \u201clos productos naturales de los terrenos de los propietarios corresponden a los vecinos de la localidad\u201d. Pues, seg\u00fan el maestro, \u201caqu\u00ed no hay ninguna propiedad y los ganaderos son los \u00fanicos propietarios de todo y ellos van a apoderarse de todo\u201d. La escuela de Bugarin es m\u00e1s que &nbsp;una c\u00e1tedra \u201ca la que asisten en lugar de inocentes criaturas, toscos adultos que se educan en &nbsp;el nuevo derecho que aplica el profesor\u201d\u2026.Se comenta continuamente con especial disgusto la actuaci\u00f3n de Bugar\u00edn que podr\u00eda calificarse de asesoramiento: \u201clos organiza en su casa, pero nunca los acompa\u00f1a\u201d. Lo que produce esc\u00e1ndalo no son s\u00f3lo sus reuniones con &nbsp;los ganaderos, sino sobre todo el hecho de que redacta para ellos los escritos al Alcalde y al Gobernador Civil, los art\u00edculos de peri\u00f3dico y las hojas volantes, de que busca en la Gaceta de Madrid la sentencia del Tribunal Supremo sobre los bald\u00edos y busca en los archivos documentos medievales, es decir, que pone su formaci\u00f3n y su voz a disposici\u00f3n de los que protestan.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bugar\u00edn en su escrito al presidente de la comisi\u00f3n escolar provincial rechaza todas las cr\u00edticas. Dice que en el espacio de tiempo en cuesti\u00f3n, el orden p\u00fablico no ha sido perturbado ni por ning\u00fan grupo ni por ning\u00fan individuo. Que su actividad se hab\u00eda limitado a la redacci\u00f3n de algunos escritos para los ganaderos que no sab\u00edan escribir. Bugar\u00edn destaca que su actuaci\u00f3n, as\u00ed como la de los ganaderos, se desenvuelve por completo en el marco de la ley: \u201cyo no he predicado ni predicar\u00e9 jam\u00e1s otra cosa que orden y respeto a las personas y cosas\u201d\u2026.. De manera en\u00e9rgica rechaza \u00e9l la cr\u00edtica de que incitaba a las masas: \u201cno es tampoco cierto que yo haga entender a nadie que tenga o no tenga derecho a lo que se dice, pues el pueblo en general y los vecinos entre s\u00ed son los que por saberlo se lo hacen &nbsp;entender\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>\u200b<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_9adee97e83034f8d853c49628051e6ee~mv2.png\/v1\/fill\/w_227,h_233,al_c,q_85,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_9adee97e83034f8d853c49628051e6ee~mv2.png\" alt=\"\" style=\"width:413px;height:424px\" width=\"413\" height=\"424\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Luis Bugar\u00edn, hijo de Eugenio, junto a su mujer Marciana Duque Serrano, en el patio de la casa de la calle Jes\u00fas en la que vivieron \u00a0y compraron despu\u00e9s de casarse. Delante de ellos el ni\u00f1o peque\u00f1o es Antonio Duque Berral y la ni\u00f1a con el gato, Carmen Duque Berral, ambos sobrinos de Marciana e hijos del conocido sastre Miguel Duque Serrano. La mujer que est\u00e1 a la derecha de la foto es una actriz de la \u00e9poca que frecuentaba la casa familiar de Marciana pues la madre de Marciana ten\u00eda casa de hu\u00e9spedes que acog\u00eda a ag\u00fcistas. La fotograf\u00eda est\u00e1 realizada hacia 1933 \u00f3 1934. Fuente: Cristina Salad Garc\u00eda de Vinuesa.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Bugar\u00edn &nbsp;sale airoso del procedimiento incoado contra \u00e9l, pero al a\u00f1o siguiente, vuelve a estar en el centro de la pol\u00e9mica con &nbsp;motivo de los motines de subsistencias que se expanden por toda Espa\u00f1a y tambi\u00e9n en Badajoz hacia 1898. En Alburquerque estallan el 5 de mayo y tienen especial protagonismo las mujeres de la localidad. Dias despu\u00e9s, a la cuesti\u00f3n de las subsistencias se le a\u00f1aden las reivindicaciones para la eliminaci\u00f3n de los impuestos de consumos y el restablecimiento de los derechos del pueblo a los pastos. Las mujeres de Alburquerque reclaman cada ma\u00f1ana por escrito sus peticiones de la abolici\u00f3n de los consumos y de un pan m\u00e1s barato que presentan por escrito al Alcalde y al Ayuntamiento sirvi\u00e9ndose de la ayuda del maestro Bugar\u00edn. Aunque el Gobernador Militar decreta el estado de excepci\u00f3n en toda la provincia el 8 de mayo, las fuerzas del orden est\u00e1 retraidas. Se arranca la comunicaci\u00f3n oficial de la pared el 10 de mayo y se quema. Un &nbsp;d\u00eda antes la Guardia Civil casi hab\u00eda utilizado la fuerza cuando un mont\u00f3n de mujeres exaltadas intentaba impedir que algunos molineros llevasen la harina hacia la administraci\u00f3n de hacienda para pagar sus impuestos. Las mujeres articulan sus peticiones en la calle y al mismo tiempo a trav\u00e9s de escritos que redactaba el maestro Bugar\u00edn donde se solicitaba al Alcalde que \u201cfacilitase el pan real, el trigo a cuarenta reales y que los cerdos salgan a pastar yerba al campo\u201d . Pero Bugar\u00edn rechaza en su exposici\u00f3n, sin embargo, incorporar la eliminaci\u00f3n &nbsp;de los consumos porque se trata de impuestos legales. En el Ayuntamiento est\u00e1n reunidos con el Alcalde entretanto los mayores contribuyentes, mientras se reune en &nbsp;el exterior una gran cantidad de personas que s\u00f3lo dejan entrar, pero no dejan &nbsp;salir a nadie. Los propietarios se declaran dispuestos, por la intercesi\u00f3n del alcalde, a conceder, con car\u00e1cter excepcional, a los peque\u00f1os ganaderos un aprovechamiento gratuito de los pastos, sin renunciar por ello, as\u00ed lo destacan, a sus derechos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; En los d\u00edas sucesivos la tensi\u00f3n &nbsp;en el pueblo &nbsp;alcanza niveles m\u00e1s altos no s\u00f3lo por el tema de la rebaja del pan y del reparto del trabajo, sino tambi\u00e9n por la exigencia de supresi\u00f3n, por parte de las mujeres, del pago del impuesto del consumos que una vez m\u00e1s demandan a las puertas del Ayuntamiento y del Administraci\u00f3n de Hacienda. La Guardia Civil que hab\u00eda solicitado la mediaci\u00f3n de Bugar\u00edn para rebajar la tensi\u00f3n entre las mujeres, acababa disolviendo la manifestaci\u00f3n deteniendo a Bugar\u00edn y otras siete personas, entre ellas dos mujeres &nbsp;que hab\u00edan integrado las negociaciones, se\u00f1aladas por testigos como cabecillas de los motines. Todos los detenidos, entre ellos dos hijos de sus hijos, no ser\u00e1n puestos en libertad hasta un mes despu\u00e9s. Se incoaba una instrucci\u00f3n militar que a\u00f1o y medio despu\u00e9s quedaba sobrese\u00edda. El motivo del sobreseimiento es que no se hab\u00eda llegado a perturbar el orden p\u00fablico, reconoci\u00e9ndose la labor mediadora y pacificadora del maestro de primaria (9) .<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Las disputas en torno a los derechos de aprovechamiento comunal de los baldios de Alburquerque no acabaron con la disoluci\u00f3n de los motines de mayo de 1898. La oposici\u00f3n a la venta de los derechos de pasto a manos privadas (fundamentalmente a los grandes ganaderos de la zona) sigui\u00f3 la v\u00eda jur\u00eddica, pero continu\u00f3 la insubordinaci\u00f3n &nbsp;de algunos peque\u00f1os ganaderos reacios a aceptar el car\u00e1cter privado de los baldios.<\/p>\n\n\n\n<p>El compromiso solidario de Eugenio Bugar\u00edn con Alburquerque, &nbsp;le cost\u00f3 finalmente su marcha de la localidad extreme\u00f1a, &nbsp;por las presiones ejercidas por las autoridades locales y &nbsp;los \u201cvecinos sensatos y de reconocida honradez\u201d, de manera que en septiembre de 1900 se trasladaba a San &nbsp;Roque (C\u00e1diz) para continuar all\u00ed su labor docente. Una vez m\u00e1s se repet\u00eda una historia, frecuente &nbsp;en nuestro pa\u00eds, marcada por el exilio de los intelectuales coherentes que se atrev\u00edan a plantar &nbsp;cara, con su pr\u00e1ctica diaria, al caciquismo todopoderoso. Sus siguientes destinos fueron: Arcos de la Frontera, entre 1906 y 1910; Algeciras, entre 1910 y 1916 (10); Meng\u00edbar (Ja\u00e9n) durante el curso 2016-2017 y, finalmente, Marmolejo desde septiembre de 1917 hasta su fallecimiento en diciembre de 1920.&nbsp;<br>&nbsp;Los hijos\/as de Bugar\u00edn continuaron residiendo en Marmolejo durante un tiempo: Federico, casado con Ester Bencerri, padre de una ni\u00f1a, \u00c1frica Bugar\u00edn, falleci\u00f3 como hemos dicho en &nbsp;1936; Luis, funcionario del Ayuntamiento de Marmolejo durante la Rep\u00fablica, falleci\u00f3 en plena postguerra y est\u00e1 enterrado en Marmolejo. Su esposa emigr\u00f3, junto a sus hermanos\/as, a diferentes destinos de la peninsula en la d\u00e9cada de los sesenta (11). Finalmente, \u201cDo\u00f1a Margot\u201d, &nbsp;a comienzos de la d\u00e9cada de los setenta, ya entrada en a\u00f1os, &nbsp;march\u00f3 a Zaragoza para vivir sus \u00faltimos d\u00edas con su sobrina Victoria, hija de su hermana Adela.<\/p>\n\n\n\n<p>\u200b<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas y Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>(1) El fallecimiento de Bugar\u00edn debi\u00f3 producirse el d\u00eda 11 de diciembre de 1920, dado que en la revista \u201cEscuela Moderna\u201d causaba baja por defunci\u00f3n en esa fecha.<\/p>\n\n\n\n<p>(2) &nbsp;El padre de Eugenio &nbsp;lleg\u00f3 a la graduaci\u00f3n de comandante cuando se encontraba destinado en el batall\u00f3n de J\u00e1tiva n.\u00ba 71, del Regimiento de Infanter\u00eda de Am\u00e9rica n.\u00ba 14. La esposa de Bugar\u00edn, era Antonia Garc\u00eda P\u00e9rez, natural de Fregenal de la Sierra (Badajoz), siendo sus suegros Federico Garc\u00eda S\u00e1ez, natural de Villanueva de Cameros (Logro\u00f1o) y Remedios P\u00e9rez Talero, natural de Fregenal de la Sierra. &nbsp;De los hijos de Bugar\u00edn &nbsp;est\u00e1 confirmado que nacieron &nbsp;en Alburquerque: Federico (1877), Luis (1891) y Adela (1893). De \u201cMargot\u201d los testimonios de quienes la conocieron confirman igualmente que con frecuencia declaraba haber nacido en dicha localidad. Es previsible que su hijo Eugenio tambi\u00e9n lo fuera pues hacia 1900 era declarado mozo de reemplazo por el Ayuntamiento de Alburquerque. Finalmente decir que Adela tuvo dos hijas Gema y Victoria que hacia lla d\u00e9cada de los cincuenta del pasado siglo, marcharon a Zaragoza.<\/p>\n\n\n\n<p>(3) En su casa de la calle Maestro, a\u00f1os despu\u00e9s conocida como la casa de \u201cdo\u00f1a Margot\u201d, exist\u00eda una interesante colecci\u00f3n de fauna ib\u00e9rica embalsamada as\u00ed como un viejo piano de pared que do\u00f1a Margot hab\u00eda heredado del su padre. Era una mujer de agradable trato, de esp\u00edritu abierto, culta y &nbsp;muy liberal en sus ideas e incluso en su est\u00e9tica personal que evidentemente chocaba con los r\u00edgidos patrones impuestos por la moral cat\u00f3lica dominante en esos a\u00f1os. Hay una anecdota muy representativa al respecto que evidencia que era una mujer adelantada a su \u00e9poca: un viernes santo de los a\u00f1os 50 se present\u00f3 en los oficios con un abrigo rojo, produciendo entre los asistentes muestras de asombro y reprobaci\u00f3n. Imparti\u00f3 clases nocturnas a los j\u00f3venes del campo a los que recuerdo ense\u00f1aba a escribir correctamente durante la noche en el portal de su casa bajo la luz de una bombilla sentados en torno a una mesa camilla. Ella hablaba mucho de su pueblo Alburquerque, nombre que gustaba insertar en sus caligraf\u00edas con las &nbsp;que se ejercitaban &nbsp;sus alumnos en el perfeccionamiento de la graf\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>(4) Joaqu\u00edn Sama Vinagre (1841-1895) fue catedr\u00e1tico de Psicolog\u00eda, L\u00f3gica y Filosof\u00eda Moral, amigo y colaborador de Francisco Giner de los Rios y profesor de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza.<\/p>\n\n\n\n<p>(5) Fernando S\u00e1nchez Marroyo en \u201cCompromiso \u00e9tico y lucha pol\u00edtica. Joaqu\u00edn Sama y el republicanismo Pacense\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>(6) Carta a los maestros publicada en la revista de Ense\u00f1anza \u201cEl Pacense\u201d, dirigida por Ricardo Castelo Garc\u00eda. Publicada en &nbsp;Badajoz, el 5 de julio de 1892.<\/p>\n\n\n\n<p>(7) Fernando S\u00e1nchez Marroyo, obra citada. Nos dice este autor que desde los primeros momentos de la experiencia democr\u00e1tica abierta en 1868, se fue consolidando en Alburquerque una fuerte presencia republicana. Ya en las elecciones municipales de diciembre de 1871 todos los concejales fueron republicanos. Esta tradici\u00f3n sobrevivir\u00eda no s\u00f3lo al Sexenio Democr\u00e1tico, sino tambi\u00e9n a lapropia Monarqu\u00eda de Amadeo de Saboya, que tolerar\u00eda el protagonismo local de los republicanos, aislados en el contexto de un distrito caracterizadamente rural y, por tanto, f\u00e1cilmente controlable.<\/p>\n\n\n\n<p>(8) Los baldios comunales de Alburquerque se trataban de tierras pertenecientes a su t\u00e9rmino municipal de m\u00e1s de 43.000 ha de bald\u00edos en casi 3000 parcelas \u201cabiertas\u201d procedentes de antiguas propiedades de la Iglesia y del municipio y cuya propiedad estaba dividida en cuatro derechos de aprovechamiento hacia mediados del XIX. Esta masa de tierra, pr\u00f3xima a la frontera con &nbsp;Portugal, que se utilizaba sobre todo para la cr\u00eda de ovejas, cerdos y cabras, qued\u00f3 al menos en parte sustra\u00edda a las aspiraciones privatizadoras de la monarqu\u00eda liberal y de los propietarios regionales, formando una especie de bloque \u201carcaico\u201d en la estructura de la propiedad de la provincia. V\u00e9ase Mart\u00edn Baumeister: \u201cCampesinos sin tierra: Supervivencia y resistencia en Extremadura (1880-1923)\u201d. Edita Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci\u00f3n y Diputaci\u00f3n de Badajoz. A\u00f1o 1996.<\/p>\n\n\n\n<p>(9) Mart\u00edn Baumeister, obra citada.<\/p>\n\n\n\n<p>(10) En Algeciras form\u00f3 parte como vocal de la Junta Local del Centenerio de Cervantes, representando al colectivo de maestros, en calidad de decano. \u201cEl Campo de Gibraltar\u201d, diario liberal independiente. Algeciras, 11 de marzo de 1916.<\/p>\n\n\n\n<p>(11) Los testimonios de Cristina Salad escuchados de su abuela Carmen Duque Berral refieren que la familia de Marciana Duque, la mujer de Luis Bugarin, a la saz\u00f3n tiabisabuela de Cristina, era conocida en Marmolejo con el mote de \u201cEzequiel\u201d, por un antepasado suyo &nbsp;llamado as\u00ed y que tuvo un final violento. Marciana, nacida en 1900, imparti\u00f3 clases particulares a las ni\u00f1as marmoleje\u00f1as en los a\u00f1os 20 del pasado siglo. &nbsp;Seg\u00fan Cristina Salad, &nbsp;Luis y Marciana se casaron a principios de los a\u00f1os treinta y no tuvieron descendencia. Durante la Guerra Civil marcharon de Marmolejo y se refugiaron junto al hermano y cu\u00f1ada de Marciana, &nbsp;(Miguel &nbsp;Duque y esposa Carmen Berral Aguilar) en Valencia, pero terminaron volviendo a Marmolejo por la cantidad de bombardeos que hab\u00eda all\u00ed. Poco despu\u00e9s de guerra, en 1941 tras fallecer en Puente Genil, de donde era natural, Carmen Berral, Luis y Marciana acogieron a Miguel &nbsp;y sus hijos\/as en su casa de la calle Jes\u00fas. A partir de entonces &nbsp;siempre vivieron todos juntos. De hecho en la casa de la calle Jes\u00fas es donde Miguel Duque mantuvo su sastrer\u00eda. Otros recuerdos de Cristina Salad, hablan de que \u201cDo\u00f1a Margot ten\u00eda muy buenas manos para la matanza y que, en tiempo de hacerla, sol\u00eda ir a casa de su hermano Luis para ayudar. Era una persona muy peculiar y particular, pero una se\u00f1ora\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuentes:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Actas Capitulares Ayuntamiento de Marmolejo, a\u00f1os 1932 a 1936.<br>-Certificado de nacimiento de Adela Bugar\u00edn Garc\u00eda. Registro Civil de Alburquerque. Tomo 31, p\u00e1gina 39 vta, secci\u00f3n 1\u00aa.<br>-Certificado de nacimiento de Luis Bugar\u00edn Garc\u00eda. Registro Civil de Alburquerque. Tomo 66, p\u00e1gina 246 vta, secci\u00f3n 1\u00aa.<br>-Certificado de defunci\u00f3n de Federico Bugar\u00edn Garc\u00eda. Registro Civil de Marmolejo. Tomo 51, folio 156 vta., secci\u00f3n 3\u00aa.<br>-\u201dLa Correspondencia de Espa\u00f1a\u201d, de 22 de agosto de 1864.<br>-Suplemento a \u201cLa Escuela Moderna\u201d, Madrid 26 de marzo de 1921.<br>-\u201dLa Regi\u00f3n Extreme\u00f1a\u201d diario republicano, editado en Badajoz. Varios n\u00fameros.<br>-\u201dEl Pacense\u201d, revista de ense\u00f1anza editada en Badajoz y dirigida por Ricardo Castelo Garc\u00eda. Varios n\u00fameros.<br>-\u201dEl Magisterio Espa\u00f1ol\u201d, varios n\u00fameros.<br>-\u201dLa Coalici\u00f3n\u201d, peri\u00f3dico republicano-progresista, Badajoz,10 de abril de 1906.&nbsp;<br>-Testimonios y documentos fotogr\u00e1ficos de Cristina Salad Garc\u00eda de Vinuesa basados en los recuerdos de su abuela Carmen Duque Berral, &nbsp;sobrina pol\u00edtica de Luis Bugar\u00edn, hermano de \u201cDo\u00f1a Margot\u201d. Mi agradecimiento por su inter\u00e9s y aportaciones para este art\u00edculo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-Manuel Perales Sol\u00eds- &nbsp; \u201cHay en mis venas gotas de sangre jacobina pero mi verso brota de manantial sereno; y, m\u00e1s que un hombre al uso que sabe su doctrina soy, en el buen sentido de la palabra, bueno\u201d. Antonio Machado \u200b &nbsp; Entre los personajes m\u00e1s entra\u00f1ables de mi infancia recuerdo siempre a \u201cDo\u00f1a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-343","page","type-page","status-publish","hentry"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v25.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Eugenio Bugar\u00edn Navarro, maestro republicano - El lugar de Marmolejo<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Eugenio Bugar\u00edn Navarro, maestro republicano - El lugar de Marmolejo\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"-Manuel Perales Sol\u00eds- &nbsp; \u201cHay en mis venas gotas de sangre jacobina pero mi verso brota de manantial sereno; y, m\u00e1s que un hombre al uso que sabe su doctrina soy, en el buen sentido de la palabra, bueno\u201d. Antonio Machado \u200b &nbsp; Entre los personajes m\u00e1s entra\u00f1ables de mi infancia recuerdo siempre a \u201cDo\u00f1a [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El lugar de Marmolejo\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_300,h_200,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"28 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343\",\"url\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343\",\"name\":\"Eugenio Bugar\u00edn Navarro, maestro republicano - El lugar de Marmolejo\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_300,h_200,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\",\"datePublished\":\"2023-09-20T13:51:20+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_300,h_200,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_300,h_200,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Eugenio Bugar\u00edn Navarro, maestro republicano\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/\",\"name\":\"El lugar de Marmolejo\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Eugenio Bugar\u00edn Navarro, maestro republicano - El lugar de Marmolejo","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Eugenio Bugar\u00edn Navarro, maestro republicano - El lugar de Marmolejo","og_description":"-Manuel Perales Sol\u00eds- &nbsp; \u201cHay en mis venas gotas de sangre jacobina pero mi verso brota de manantial sereno; y, m\u00e1s que un hombre al uso que sabe su doctrina soy, en el buen sentido de la palabra, bueno\u201d. Antonio Machado \u200b &nbsp; Entre los personajes m\u00e1s entra\u00f1ables de mi infancia recuerdo siempre a \u201cDo\u00f1a [&hellip;]","og_url":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343","og_site_name":"El lugar de Marmolejo","og_image":[{"url":"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_300,h_200,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg","type":"","width":"","height":""}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"28 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343","url":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343","name":"Eugenio Bugar\u00edn Navarro, maestro republicano - El lugar de Marmolejo","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_300,h_200,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg","datePublished":"2023-09-20T13:51:20+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343#primaryimage","url":"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_300,h_200,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg","contentUrl":"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_300,h_200,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_auto\/7e23fc_8900b4ad99ec4d12a3d0195757e53555~mv2.jpg"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?page_id=343#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Eugenio Bugar\u00edn Navarro, maestro republicano"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/#website","url":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/","name":"El lugar de Marmolejo","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=343"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/343\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":344,"href":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/343\/revisions\/344"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lugardemarmolejo.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}